Stellantis acaba de dar un paso firme en su estrategia global de economía circular con la apertura en Casablanca (Marruecos) de un centro de desmantelamiento de vehículos. La nueva instalación, que ocupa 6.000 metros cuadrados, tiene capacidad para procesar hasta 10.000 coches al año y supone una inversión de 1,6 millones de euros. Una vez a pleno rendimiento, se espera que genere alrededor de 150 empleos directos e indirectos en la región.
Se trata del primer centro de este tipo en África y el tercero que pone en marcha el grupo a nivel mundial, después de los ya operativos en Turín (Italia) y São Paulo (Brasil). La apuesta por Casablanca no es casual: Marruecos se ha convertido en un polo industrial clave para Stellantis, y la ubicación permite dar servicio tanto al mercado local como a buena parte de África Occidental.
Qué hace exactamente el centro de Casablanca
El corazón de la actividad es el desmontaje de vehículos al final de su vida útil (VFU). Los coches llegan a través de canales como aseguradoras, subastas y redes especializadas, y se someten a un proceso de despiece y clasificación. Las piezas que aún pueden utilizarse se destinan a la venta como repuestos originales de segunda mano; el resto, se recicla cumpliendo con los estándares medioambientales.
La novedad más relevante es la integración de este proceso bajo la división SUSTAINera, la marca de economía circular de Stellantis. SUSTAINera aplica los principios de las «4R»: remanufacturar, reparar, reutilizar y reciclar, con controles de calidad equivalentes a los de un producto nuevo. En Casablanca, además de piezas convencionales, se prestará especial atención a componentes de alto impacto, como las baterías de tracción de los vehículos electrificados. De este modo, se cierra el ciclo de vida de los materiales y se reduce la dependencia de materias primas críticas.
Un ecosistema industrial con impacto regional
El centro no trabaja en solitario. Los componentes recuperados y verificados se canalizarán a través de la red posventa de Stellantis —concesionarios, talleres y centros logísticos Distrigo—, así como mediante plataformas digitales como B-Parts, que pone al alcance de profesionales y clientes repuestos originales usados con total trazabilidad. Esta red multicanal busca agilizar las reparaciones y ofrecer alternativas más económicas que los recambios nuevos, algo especialmente valioso en mercados donde el coste del mantenimiento es determinante.
Además, la instalación se apoya en un entramado de socios locales, lo que permite optimizar la logística y asegurar el cumplimiento de estándares, a la vez que retiene valor económico en la región. Desde Stellantis subrayan que: «Combinar rendimiento industrial, precios más ajustados y un uso responsable de los recursos es clave para la expansión en la región MEA».
El reciclaje de vehículos no es solo una cuestión ambiental: es una vía directa para abaratar las reparaciones y asegurar el suministro de piezas.
Vamos, que no es humo.
Por qué le debería importar a cualquier conductor (y a tu taller)
A menudo, la economía circular suena a grandes discursos corporativos, pero tiene implicaciones muy concretas. Este centro aumenta la disponibilidad de piezas originales de segunda mano con garantía. Para un taller independiente o una flota de vehículos, eso supone acceso a recambios más baratos y un mantenimiento más rápido, sin renunciar a la calidad. Además, la gestión de baterías en desuso —con litio, cobalto y níquel— reduce la presión sobre las materias primas y, a largo plazo, contribuye a estabilizar los precios de los eléctricos.
La normativa europea también aprieta: la Directiva 2000/53/CE sobre vehículos al final de su vida útil y el reciente Reglamento de baterías (2023/1542) obligan a los fabricantes a multiplicar estas infraestructuras. Casablanca se anticipa a esa exigencia y posiciona a Stellantis como un actor relevante en el reciclaje de componentes, un negocio que crecerá exponencialmente en los próximos años.
Información útil para el conductor
- Inversión: 1,6 millones de euros en una superficie de 6.000 m².
- Capacidad: hasta 10.000 vehículos procesados al año.
- Empleo estimado: alrededor de 150 puestos directos e indirectos.
- Red de distribución: repuestos usados disponibles a través de la red Distrigo y la plataforma B-Parts.
- Curiosidad: Es el tercer centro mundial de Stellantis, tras Turín y São Paulo, y el primero en África. Se alinea con los objetivos de la UE sobre reciclaje de baterías y componentes.

