Spyker C8 Preliator XXV: 800 CV, tres pedales y oro a raudales para un regreso inesperado

Monterey era el escenario que la exclusiva compañía de automóviles Spyker tenía marcado para su regreso. Que hace con este despampanante C8 Preliator XXV, una criatura que lleva la palabra exceso a un nivel inaudito.

Hay marcas de automóviles que prometen superdeportivos y desaparecen sin dejar huella a la primera de cambio. Otras, que en su día fabricaron máquinas memorables, que terminaron cayendo en el olvido. Spyker ha estado en ambas categorías… y ahora quiere dejar atrás ese turbulento pasado con un regreso tan improbable como fascinante. Su nueva creación, el C8 Preliator XXV, es un superdeportivo artesanal, exagerado y profundamente fiel a la identidad de la marca holandesa: 800 CV, un V8 Biturbo, tres pedales, carrocería de aluminio moldeada a mano y una cantidad de detalles en oro que haría sonrojar a cualquier yate de lujo.

El renacimiento de Spyker comenzó en octubre de 2025, cuando Victor Muller recuperó los derechos de la marca tras una larga batalla legal. El impulso definitivo llegó meses después, cuando el empresario ucraniano Volodymyr Nosov, conocido en el mundo de las criptomonedas, adquirió una participación importante en la compañía. Con financiación, con nombre y con ambición, Spyker volvió a respirar.

25 unidades se van a fabricar de este Spyker C8 Preliator XXV

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El C8 Preliator XXV Coupé debutó en The Quail durante la Semana del Automóvil de Monterey, presentado como un modelo completamente nuevo. Nada de versiones revisadas ni reciclajes del antiguo C8: Spyker quiere demostrar que sigue siendo capaz de crear superdeportivos únicos. Solo fabricará 25 unidades para todo el mundo, cada una encargada de forma individual, y aunque no ha revelado el precio, la exclusividad habla por sí sola.

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La obsesión aeronáutica de la marca holandesa se ha llevado al extremo en su última criatura. Los conductos NACA alimentan de oxígeno el motor, los faros traseros evocan los postquemadores de un caza y una enorme aleta dorsal recorre el vehículo desde el techo hasta la zaga, un homenaje claro y directo al C1 Aerocoque de 1919. El patrón isogrid —esa celosía triangular típica de la industria aeroespacial— aparece en la parrilla, las salidas de aire, los pedales, la rejilla del escape e incluso en la tapicería de esta criatura. Las llantas, con forma de hélice, completan un diseño que parece más un prototipo de museo aeronáutico que un coche concebido para la carretera.

Un 4.0 V8 Biturbo con 800 CV se conecta a un cambio manual

2026 Spyker C8 Preliator XXV. Imagen trasera.
Foto: Spyker

El corazón del C8 Preliator XXV es un extraordinario 4.0 V8 Biturbo que desarrolla 800 CV de potencia y 1.000 Nm de par motor. La compañía holandesa no desvela su procedencia, pero esas cifras y el haber utilizado históricamente propulsores firmados por Audi, hacen pensar en que esta máquina podría emplear el bloque de poderosos vehículos como los Audi RS 6 Avant o Audi RS Q8 entre otros. Debidamente potenciado para la ocasión y colocado en posición central.

La potencia se envía de forma exclusiva al eje trasero mediante una caja de cambios manual de seis velocidades, una rareza en un segmento donde las transmisiones automáticas dominan por completo, pero que le ayuda a llegar hasta los 350 km/h de velocidad punta que anuncia el fabricante. Spyker mantiene su famoso e inconfundible varillaje expuesto en el interior, una pieza mecánica que convierte cada cambio de marcha en un gesto físico, directo y sin filtros. Como dice Victor Muller, si haces un mal cambio, es cosa tuya.

Spyker construye cada ejemplar totalmente de forma artesanal y al gusto del consumidor

2026 Spyker C8 Preliator XXV. Imagen interior.
Foto: Spyker

El interior es una obra de artesanía obsesiva. La única pantalla es un Head-Up display, que consigue mantener informado al conductor y ofrecer un habitáculo impecable durante décadas. Los interruptores y los indicadores son “deliberadamente analógicos”, y el coche incorpora un ‘modo mariposa’ que abre todos los paneles de la carrocería —incluido el compartimento del motor— con solo pulsar un botón. Algo que fabricantes como Koenigsegg también ofrecen. El aluminio torneado, los tornillos alineados a mano y un volante cosido con dos agujas por un artesano refuerzan la sensación de estar ante un objeto creado con devoción, no con prisa.

El modelo presentado por la marca luce un trabajo de pintura Quail Green con destellos de oro rosa, detalles cromados en el mismo tono y cuero Tuscan Saddle para el escultural habitáculo. Spyker asegura que fabricar cada unidad requiere unas 2.100 horas de artesanal mano de obra, y sigue confiando en los paneles de aluminio moldeados a mano de Coventry Prototype Panels, en Inglaterra.

El futuro es más prometedor que nunca con un crossover y un GT3 en el punto de mira

2026 Spyker C8 Preliator XXV. Imagen detalle.
Foto: Spyker

Spyker afirma que, si el Preliator C8 XXV tiene éxito, podría reactivar el proyecto del crossover D8, una criatura derivada del prototipo D12 Peking‑to‑Paris de 2006, así como regresar a las carreras GT3. Dos planes que llevan años en pausa, pero que ahora vuelven a sonar con más fuerza que nunca.

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Lo importante es que Spyker ha vuelto. Y lo ha hecho con un superdeportivo que reivindica la conducción pura, la artesanía extrema y el romanticismo mecánico de los tres pedales que parecía olvidado.

Cinco claves del Spyker Preliator XXV

  • Regreso de Spyker tras años de silencio y nueva financiación.
  • Diseño aeronáutico con NACA, aleta dorsal e isogrid.
  • V8 biturbo manual con 800 CV y varillaje expuesto.
  • Artesanía extrema con 2.100 horas de fabricación por unidad.
  • Producción limitada a solo 25 ejemplares.

Fotos: Spyker

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