Hay coches que trascienden su condición de vehículo para convertirse en auténticos símbolos culturales. Como te puedes imaginar, el Citroën 2CV es uno de ellos. Ahora, más de tres décadas después de su desaparición, el mítico modelo francés está listo para regresar convertido en un coche eléctrico urbano que promete recuperar el espíritu del original 2CV adaptándolo a las necesidades del siglo XXI.
La firma francesa aprovechará el próximo Salón del Automóvil de París para mostrar al mundo entero el prototipo que adelantará este esperado modelo, cuyo lanzamiento comercial está previsto para 2028. Se trata de uno de los regresos más sonados de los últimos años dentro de la industria automovilística y supone un cambio de rumbo para la firma del doble chevrón, que durante mucho tiempo había evitado alimentar los constantes rumores sobre una hipotética resurrección del mítico Citroën 2CV.
La confirmación oficial llegó a principios de 2026 y sitúa al fabricante francés en una tendencia cada vez más habitual: recuperar modelos históricos reinterpretados bajo una óptica moderna. Fiat lo hizo con el 500, Volkswagen exploró una fórmula similar con el Beetle, mientras que Renault ha mirado a su legado con los R4 y R5. Pero es ahora cuando le toca el turno a una de las creaciones más emblemáticas de la historia del automóvil europeo.
El 2CV del Siglo XXI se presenta en cuestión de pocos días en París

A pocos días de su presentación oficial, prevista para el 11 de octubre en París, Citroën ya ha comenzado a generar expectación mediante varias imágenes de adelanto compartidas en redes sociales. El propio director de diseño de la marca, Pierre Leclercq, difundió algunas de ellas acompañadas de un escueto pero significativo mensaje: «un momento emocionante».
Los avances permiten apreciar varios elementos claramente inspirados en el modelo original. Destacan el capó acanalado, los característicos faros semicirculares, aunque ahora con tecnología LED, que sobresalen de unos marcados pasos de rueda, así como unas llantas de aire retro y unos tiradores para las puertas con guiños al pasado. También llaman la atención los intermitentes situados en el pilar C y un frontal presidido por un logotipo iluminado con los tradicionales dos chevrones de Citroën.
Todo apunta además a que la silueta mantendrá una estrecha relación con la del histórico 2CV, conservando gran parte de su personalidad visual para reforzar el vínculo con uno de los modelos más queridos de la marca.
Muchos detalles aún están en el aire sobre este modelo que llegará en 2028

Desde Citroën aseguran que este prototipo «revive un icono de la marca y traslada el espíritu del 2CV al mundo moderno para hacer que la movilidad sea más sencilla, accesible, humana y deseable». Una declaración de intenciones que encaja con la filosofía original del modelo y que anticipa un enfoque centrado en la practicidad y el bajo coste.
De hecho, todo indica que el futuro 2CV será incluso más compacto que el actual Citroën C3 (este mide 4,02 metros de longitud), ocupando el espacio que en su día dejaron los desaparecidos C1 y C2 dentro de la gama urbana de la marca francesa.
Por el momento, la compañía no ha revelado datos técnicos concretos sobre el prototipo más allá de confirmar que contará con una mecánica totalmente eléctrica. Diversas informaciones apuntan a que empleará una nueva plataforma diseñada específicamente para cumplir con la futura normativa europea destinada a impulsar los vehículos eléctricos asequibles.
El nuevo 2CV será 100% eléctrico y promete un precio inferior a 15.000 euros

Esa arquitectura también serviría de base para un futuro modelo de Fiat, prolongando así una estrategia de desarrollo conjunto que ya puede verse en parejas como los Citroën Ami y Fiat Topolino o los recientes Citroën C3 y Fiat Grande Panda.
Uno de los aspectos más interesantes será su precio. El director ejecutivo de la compañía, Xavier Chardon, adelantó meses atrás que la versión de producción debería comercializarse por debajo de la barrera de los 15.000 euros antes de ayudas e incentivos. De confirmarse esta cifra, se convertiría en el automóvil más barato de la gama Citroën, dejando al Ami en una categoría aparte debido a su homologación como cuadriciclo pesado.
La llegada del nuevo 2CV se producirá en un momento especialmente competitivo para el mercado europeo de automóviles eléctricos económicos. Tendrá que medirse a propuestas como el Renault Twingo E-Tech, el Dacia Spring o los futuros urbanos de Volkswagen, BYD y Honda, aunque aspirará a diferenciarse ofreciendo un nivel de seguridad, confort y refinamiento superior al de los cuadriciclos de bajo coste.
No será la única sorpresa que Citroën presentará en el Salón del Automóvil de París

El regreso del modelo cobra todavía más relevancia si se tiene en cuenta la enorme huella que dejó su antecesor. El Citroën 2CV original debutó precisamente en el Salón de París de 1948 tras un largo proceso de desarrollo iniciado en los años treinta. Concebido para motorizar la Francia rural, debía ser capaz de transportar a dos agricultores, una carga de 50 kilos e incluso una cesta de huevos por terrenos irregulares sin romper una sola cáscara.
A lo largo de sus 42 años de producción, el popular «paraguas con ruedas» o «caracol de lata» fue evolucionando progresivamente, aunque siempre mantuvo su inconfundible diseño y su peculiar sistema de suspensión. Cuando la última unidad abandonó la fábrica en 1990, Citroën había fabricado más de 5,1 millones de ejemplares en todo el mundo.
Pero el regreso del 2CV no será la única novedad de la marca en París. Citroën también ha adelantado la presencia de otro prototipo sorpresa que, según la propia compañía, hará «latir con fuerza el corazón de los visitantes». Además, el fabricante exhibirá el C3 Aircross Marine Nationale, la nueva gama Outdoor, varias versiones de la serie Collection, la edición especial C5 Aircross Emeraude y el monoplaza GEN4 de Fórmula E.
Fotos: Citroën









