Hay colaboraciones que no necesitan presentación porque hablan por sí mismas. La de Škoda y La Vuelta es una de ellas. Año tras año, la marca checa acompaña a la ronda española como vehículo oficial, y en esta edición vuelve a hacerlo con una apuesta más ambiciosa, más sostenible y más alineada que nunca con el futuro de la movilidad. La carrera arrancará el 22 de agosto en Mónaco y concluirá el 13 de septiembre en Granada, tras un recorrido de 21 etapas que cruzará Mónaco, Francia, Andorra y España. Un escenario perfecto para demostrar de qué es capaz una flota electrificada en un evento deportivo de alcance internacional.
La compañía checa pondrá a disposición de la organización 93 vehículos electrificados, la flota más sostenible en la historia de La Vuelta. Entre modelos 100 % eléctricos e híbridos enchufables, la marca checa garantiza soporte logístico, movilidad constante y eficiencia durante las tres semanas de competición. No es solo una cuestión de despliegue: es una declaración de intenciones sobre cómo debe evolucionar la movilidad en eventos deportivos de primer nivel.
El Škoda Peaq toma el mando en carrera

Entre los vehículos que formarán parte de esta flota destaca el Peaq, presentado recientemente durante el Tour de Francia. Será el coche del Director de Carrera, Javier Guillén, en varias etapas, y tendrá un estreno tan simbólico como espectacular: el Circuito de Mónaco, donde arrancará esta edición de La Vuelta. Un trazado icónico para un modelo que llega con la misión de marcar el ritmo desde el primer día.
La presencia del Peaq y del resto de vehículos electrificados subraya el compromiso de Škoda con una movilidad más limpia y eficiente. La marca checa demuestra que sus modelos no solo cumplen con las exigencias del día a día, sino que también están preparados para responder a la intensidad operativa de una competición internacional que exige precisión, fiabilidad y resistencia.
El Škoda Epiq, protagonista en la Fan Zone

La relación de Škoda con La Vuelta no se limita a la organización. También está presente en la Fan Zone, el espacio donde los aficionados viven la carrera desde dentro. Este año, la gran novedad será la presencia del Epiq, el nuevo SUV urbano 100 % eléctrico de la marca y que de paso será ensamblado en la planta de Landaben, Navarra. Será la primera vez que se exhiba en este entorno, convirtiéndose en uno de los grandes atractivos para quienes quieran conocer de cerca el rumbo que está tomando la electrificación de Škoda.
El Epiq representa una visión clara: una movilidad eléctrica accesible, práctica y pensada para las necesidades reales de los usuarios. Su presencia en la Fan Zone es un guiño a los aficionados, pero también una forma de mostrar cómo la marca está ampliando su catálogo eléctrico con modelos que buscan democratizar la tecnología.
Una historia que vuelve a sus raíces

La vinculación de Škoda con el ciclismo no es casual. Forma parte de su ADN desde hace más de 130 años, cuando la compañía checa comenzó su andadura como fabricante de bicicletas. Ese origen sigue vivo en su apoyo a las grandes competiciones ciclistas, tanto internacionales como nacionales. La Vuelta es una de las colaboraciones más emblemáticas, un reflejo del compromiso de Škoda con los valores del ciclismo: esfuerzo, superación y trabajo en equipo.
En cada edición, la marca reafirma esa conexión histórica y la adapta al presente con soluciones de movilidad más sostenibles, más inteligentes y más alineadas con las necesidades de un deporte que evoluciona sin perder su esencia.
Cinco claves de la presencia de Škoda en La Vuelta
- Flota electrificada con 93 vehículos sostenibles.
- Škoda Peaq como coche del Director de Carrera.
- Estreno en Mónaco en un trazado icónico.
- Škoda Epiq como gran novedad en la Fan Zone.
- 130 años de vínculo entre Škoda y el ciclismo.

