La normativa para motos de la DGT cambia el 1 de octubre: guantes obligatorios y calzado cerrado

El incumplimiento del calzado cerrado está tipificado como infracción grave y se sanciona con 200 euros, que se quedan en 100 con el pago anticipado. Los guantes solo serán exigibles en las vías interurbanas, para el conductor y el acompañante.

A partir del 1 de octubre de 2026, ningún motorista podrá circular sin calzado cerrado y, en carretera, sin guantes de protección. La nueva normativa de motos de la DGT convierte en infracción grave lo que hasta ahora era una simple recomendación: la sanción es de 200 euros.

Qué cambia exactamente desde el 1 de octubre

guantes moto obligatorios

El calzado cerrado pasa a ser obligatorio en cualquier tipo de vía, urbana o interurbana, y afecta por igual al conductor y al pasajero. El incumplimiento está catalogado como infracción grave y se castiga con 200 euros, una cifra que baja a 100 euros si se abona dentro de los 20 días siguientes, con el descuento por pronto pago habitual en las multas de tráfico.

Los guantes de protección funcionan de otra manera. Solo son exigibles en vías interurbanas, también para el acompañante. Y su regulación llega en dos fases: una orden ministerial fijará más adelante qué modelo se considera homologado. Hasta entonces, según la información publicada por ABC Motor, seguirán valiendo los guantes de protección de características similares a los actuales.

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La reforma toca cuatro frentes a la vez:

  • Calzado cerrado en cualquier vía, para conductor y pasajero.
  • Guantes de protección obligatorios en carretera.
  • Arcén derecho habilitado para las motos en caso de congestión, solo en tramos señalizados y sin superar los 30 km/h.
  • Chaleco reflectante para los repartidores durante toda la jornada laboral.

Motos en el arcén: cuándo se puede y cuándo no

Es la medida más esperada por el colectivo. Con el tráfico congestionado, las motos podrán circular por el arcén derecho en lugar de colarse entre los vehículos detenidos, siempre que el tramo esté señalizado y no se superen los 30 km/h. Fuera de esas condiciones no hay autorización: usar el arcén sigue siendo una infracción.

El arcén solo se abre donde hay una señal que lo permita, así que la norma no vale para cualquier atasco ni para cualquier carretera.

Ese matiz de la señalización es el que más va a notar el usuario. La habilitación no es automática en toda la red viaria: depende de que la vía cuente con la señal correspondiente, y eso lo decide el titular de cada carretera, no la DGT por decreto. En la práctica, el arcén será una opción en puntos concretos y no una regla general para todos los atascos del país.

El texto tampoco incluye excepciones por cilindrada, más allá del calendario propio que se reserva a los ciclomotores. Conductor y pasajero quedan dentro de la misma obligación, en ciudad y en carretera, y también los profesionales que usan la moto a diario.

Para los repartidores, la exigencia va un paso más allá. Quien trabaje con la moto tendrá que llevar chaleco reflectante durante toda la jornada, no solo cuando circule. El incumplimiento también se sanciona con 200 euros.

El casco de los ciclomotores, pendiente hasta 2027

Los cascos también tendrán que ser homologados, pero esa parte llega con retraso para los usuarios de ciclomotor. La exigencia para los vehículos de hasta 50 centímetros cúbicos, 45 km/h de velocidad máxima y permiso AM entrará en vigor el 1 de octubre de 2027, según la nueva redacción del Reglamento General de Circulación. Hasta esa fecha podrán seguir usando cascos certificados, aunque no cuenten con la homologación que exige la norma.

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Qué queda por concretar y a qué debe estar atento el motorista

Primero, los guantes. Nadie tiene que comprar nada todavía: la obligación que entra en vigor el 1 de octubre se refiere a guantes de protección, y el catálogo de los homologados llegará después, con una orden ministerial que aún no tiene fecha publicada. Comprar hoy unos guantes homologados es, por definición, imposible, y no hay motivo para adelantar el desembolso.

Segundo, el arcén. Si tu ruta habitual es una vía congestionada, conviene fijarse en si el tramo está señalizado. Donde no lo esté, seguirá prohibido circular por el arcén, y la autorización no te cubre si vas a más de 30 km/h.

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Tercero, el calendario. La DGT ha escalonado los cambios: las obligaciones de calzado, guantes, arcén y chaleco llegan el 1 de octubre de 2026, y el casco homologado para ciclomotores, el 1 de octubre de 2027. Ese desfase es intencionado y evita que los usuarios de ciclomotor tengan que renovar el casco de un día para otro.

Queda por aclarar si estas conductas restan puntos del carné. La información publicada hasta ahora detalla la cuantía –200 euros– y su condición de infracción grave, pero no menciona detracción de puntos. Habrá que esperar al desarrollo completo de la norma, y hasta entonces lo prudente es cumplir igual. En la información oficial de la DGT se irán publicando los detalles que falten, como la orden ministerial sobre los guantes y la señalización de los tramos de arcén habilitados.

La próxima fecha que afecta al bolsillo de cualquier motorista es el 1 de octubre de 2026, y la siguiente, el 1 de octubre de 2027. Entre medias, el cambio que más va a alterar la rutina de quien va en moto es el del calzado, porque no distingue entre carretera y ciudad. Conviene tenerlo apuntado.