El patinete eléctrico se ha convertido en un medio de transporte de uso general en las ciudades, aunque no ha estado exento de polémica. La DGT prepara una reforma de las normas relacionadas con seguros y registros obligatorios para todo el que lleve uno de estos vehículos, que los coloca al nivel de los ciclomotores y otros automóviles
Si usas el patinete eléctrico a diario para ir al trabajo, moverte por tu barrio o para escapar de los atascos, presta mucha atención. De lo contrario, puedes arriesgarte a una multa o, peor aún, a verte implicado en un accidente sin contar con cobertura.
12 de enero de 2026, una fecha que marca el cambio
Hasta ahora, usar un patinete eléctrico era bastante sencillo en cuanto a papeleo. Comprar, cargar y circular. La DGT ya puso algunas reglas sobre por dónde se podía ir (prohibido por la acera y vías interurbanas), pero el gran salto en la regulación llega con la siniestralidad.
No se puede mirar para otro lado, ya que la convivencia entre peatones, coches y VMP no siempre ha sido fácil, y los datos lo confirman. En 2023, doce usuarios de patinete perdieron la vida, y hubo miles de heridos. Además, un 15% de los accidentes son atropellos a peatones. Esto ha puesto en marcha la maquinaria legislativa.
La fecha clave es el 2 de enero de 2026. A partir de ese día, la DGT ha preparado dos cambios fundamentales y obligatorios.


