El 45% de las ventas de Nissan en Europa responde a un modelo: el Qashqai. Su versión 100% eléctrica era la principal baza de la marca para mantener ese liderazgo en la transición, pero la compañía japonesa ha paralizado el desarrollo. La decisión, filtrada por fuentes cercanas a la empresa y confirmada por Reuters, deja un vacío en el segmento C-SUV que la firma no podrá cubrir hasta al menos 2030.
Una cancelación motivada por los costes
En 2023, Nissan anunció la asignación de tres nuevos eléctricos a su factoría de Sunderland (Reino Unido): los Juke, LEAF y Qashqai. Los dos primeros ya se comercializan, pero el Qashqai eléctrico ha sido frenado. La razón es financiera: la empresa necesita reducir gastos en un contexto de resultados que no acompañan, según las mismas fuentes. El Qashqai eléctrico debía compartir plataforma con el próximo Juke y LEAF eléctricos, pero su desarrollo requería inversiones adicionales que la dirección ha preferido posponer ante la urgencia de sanear las cuentas.
La noticia la avanzó Reuters y fue recogida por foros especializados. Aunque la marca no descarta retomar el proyecto más adelante, el parón alarga el horizonte de lanzamiento hasta principios de la próxima década. Para un SUV que representó el 45% de las 330.000 unidades vendidas por Nissan en Europa en 2025, el retraso es un serio quebradero de cabeza estratégico.
El peso del Qashqai en las cuentas europeas
El Qashqai es, desde hace más de una década, el pilar de Nissan en el Viejo Continente. Su actual generación convive con motorizaciones de gasolina e híbridas, pero el futuro exigía una variante a pilas para cumplir con los objetivos de emisiones de la flota comunitaria. A partir de 2025, la normativa europea exige una media de 93,6 g/km de CO2 para turismos nuevos; sin la versión eléctrica, Nissan dependía del Qashqai térmico para compensar, pero el peso de sus ventas hace que cada gramo de más se traduzca en multas millonarias. Sin ella, Nissan se arriesga a perder cuota tanto en el canal de rent a car y flotas de empresa —cada vez más electrificadas— como entre particulares que buscan un SUV eléctrico del segmento C.
Los números de 2025 lo confirman: casi uno de cada dos coches que Nissan matriculó en Europa era un Qashqai. Esa dependencia, sumada a la falta de alternativa eléctrica en el medio plazo, puede lastrar la competitividad de la marca frente a rivales como Hyundai, Kia o el grupo Volkswagen, que engrasan sus gamas cero emisiones en este mismo segmento.
Nissan se queda sin su baza eléctrica en el segmento que más vende. La dependencia del Qashqai térmico es total y el tiempo corre en contra

¿Puede Nissan defender su posición sin el Qashqai eléctrico?
En la actualidad, la gama cero emisiones de Nissan no está vacía. El Ariya se sitúa como SUV mediano, el Juke eléctrico cubre el segmento B y el renovado LEAF ha adoptado carrocería crossover para ganar espacio en el mercado. Además, para 2027 está previsto un pequeño utilitario derivado del Renault Twingo, que se fabricará en Eslovenia y podría rondar los 20.000 euros antes de ayudas.
Sin embargo, ninguno de estos modelos tiene el tirón ni el volumen que aporta el Qashqai en el corazón del mercado europeo. La marca confía en que el nuevo LEAF, al ser un crossover compacto, pueda amortiguar parcialmente el golpe, pero los analistas dudan de que baste para mantener las cifras de ventas en un contexto de electrificación acelerada.
Para aliviar la presión financiera, la compañía japonesa negocia con el gobierno británico respaldo para la planta de Sunderland y explora ceder parte de sus instalaciones al grupo chino Chery. Esto aseguraría la carga de trabajo, pero no resuelve el problema de producto: la ausencia de una versión eléctrica del modelo que más vende.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: el 45% de las ventas europeas de Nissan en 2025 correspondió al Qashqai.
- Comparativa: las 330.000 unidades totales de Nissan en Europa ese año se sostenían sobre el SUV compacto; sin su versión eléctrica, la marca podría perder terreno en el segmento C-SUV.
- Ganadores y perdedores: marcas como Hyundai o Kia, con modelos como el EV3, pueden capitalizar la ausencia de Nissan. Los potenciales compradores de un Qashqai eléctrico deberán esperar al menos hasta 2030 o mirar otras opciones.
- Consejo: si buscas un SUV eléctrico compacto y habías puesto la mira en Nissan, el Ariya es una alternativa de tamaño superior, pero el segmento C es el que mueve más volumen. La cancelación retrasa una decisión de compra para muchos conductores; explora el mercado actual con modelos de otras marcas que ya están en el concesionario.
- Curiosidad histórica: el Qashqai lleva siendo el coche más vendido de Nissan en Europa desde 2007. Su nombre proviene de una tribu nómada de Irán, toda una paradoja para un vehículo que ahora se queda sin su evolución más esperada.

