Los neumáticos son uno de los elementos más importantes —y a la vez más olvidados— de cualquier coche. Son el único punto de contacto entre el vehículo y el asfalto, y de su estado depende directamente la seguridad, el agarre y la capacidad de frenado. Sin embargo, muchos conductores no revisan sus neumáticos hasta que aparece un problema evidente… y a veces ya es demasiado tarde.
Lo preocupante es que circular con neumáticos en mal estado no solo es peligroso, sino también ilegal. Existen normas muy claras sobre cuándo un neumático deja de ser apto para circular. Además, el propio neumático ofrece toda la información necesaria en su flanco, aunque no todos saben interpretarla. Entender estos códigos puede marcar la diferencia entre conducir con seguridad o exponerse a sanciones y riesgos innecesarios.
2Otros motivos por los que pueden multarte
Más allá del desgaste, hay otras situaciones que pueden derivar en sanción. Por ejemplo, montar neumáticos que no correspondan con las dimensiones homologadas por el fabricante del vehículo también es motivo de infracción.
Asimismo, la normativa exige que los neumáticos de un mismo eje sean iguales en tipo, dimensiones e índices de carga y velocidad. Mezclar neumáticos diferentes puede afectar al comportamiento del coche y comprometer la estabilidad.
Otro aspecto clave es el índice de velocidad. Circular con neumáticos que no soportan la velocidad máxima del vehículo también está prohibido. Y aunque muchos conductores no lo saben, este dato aparece claramente indicado en el flanco.

