El 43º Oldtimermarkt de Bockhorn, en el distrito de Frisia (Baja Sajonia), arrancó ayer viernes 12 de junio con el objetivo declarado de convertirse en una de las citas más multitudinarias de su historia. Los organizadores del mayor mercadillo de coches clásicos del noroeste de Alemania confían en superar los 20.000 visitantes y reunir más de 6.000 vehículos con año de fabricación anterior al 2000.
Desde primeras horas del viernes, los incondicionales de los vehículos históricos ya recorrían los aledaños del recinto en busca de las primeras gangas y las piezas más codiciadas. La expectación era máxima porque, además de la oferta habitual, este año el programa reserva una muestra especial de coches italianos y franceses que los expertos califican como uno de los grandes reclamos de la edición.
El mercadillo se ha consolidado como la principal concentración de clásicos de la región, atrayendo a coleccionistas y curiosos de todo el país e incluso de estados vecinos. La entrada al recinto es de pago, aunque los organizadores no han hecho público el precio exacto de las localidades. La previsión oficial habla de más de 20.000 personas paseando entre los expositores a lo largo del fin de semana, lo que obligará a un dispositivo especial de tráfico y seguridad.
Las autoridades locales ya han avisado de que la carretera B437, que conecta Friedeburg con Varel, registrará importantes retenciones durante toda la jornada del sábado y el domingo. Se recomienda a los conductores que planifiquen sus desplazamientos con antelación y que, a ser posible, utilicen rutas alternativas para evitar los atascos.
Un mercadillo de coleccionista con más de 6.000 clásicos
La cifra de 6.000 automóviles y motocicletas clásicas, todas ellas matriculadas hasta 1999 como máximo, convierte a Bockhorn en un auténtico museo al aire libre. Según la organización, en esta 43ª edición se espera superar con creces los registros de años anteriores, gracias en parte a la gran cantidad de solicitudes de expositores recibidas en los últimos meses.
Los vehículos clásicos que se darán cita abarcan desde utilitarios modestos hasta lujosas berlinas y deportivos de altas prestaciones. La variedad geográfica también es notable: junto a los esperados Volkswagen, Mercedes y BMW alemanes, se podrán ver ejemplares de marcas británicas, estadounidenses y, por supuesto, los protagonistas de este año, los modelos italianos y franceses.
Protagonismo de las marcas italianas y francesas
La gran novedad de la edición 2026 es una exposición monográfica dedicada a los clásicos fabricados por Delage, Citroën, Alfa Romeo o De Tomaso. La muestra reúne algunos de los ejemplares más emblemáticos de estas marcas, desde los elegantes Delage de los años 20 hasta los deportivos Alfa Romeo de los 60 y las exóticas creaciones de De Tomaso.
Este homenaje a las marcas transalpinas y galas supone un reconocimiento a su legado en el mundo del motor. Además, la exhibición se complementa con charlas y encuentros entre propietarios de este tipo de vehículos, creando un punto de encuentro para una comunidad muy activa en toda Europa.

Friesland Rallye y venta de piezas en el maletero
Otro de los grandes atractivos del Oldtimermarkt es la Friesland Rallye del domingo por la mañana, en la que alrededor de 120 coches y motocicletas históricas recorrerán los paisajes de Frisia en un itinerario diseñado para poner a prueba la fiabilidad de estas máquinas. La participación está abierta a cualquier vehículo con más de 25 años de antigüedad y es una de las citas preferidas por los coleccionistas que quieren demostrar que sus joyas no solo son para admirar, sino también para usar.
Paralelamente, el domingo se celebrará el Kofferraumverkauf, el tradicional mercadillo de piezas de repuesto vendidas directamente desde el maletero de los coches. Esta fórmula, muy arraigada en la cultura automovilística alemana, permite a los aficionados al bricolaje encontrar recambios difíciles de conseguir en los canales comerciales convencionales. Es, sin duda, uno de los momentos más genuinos del encuentro.
Más de 6.000 joyas sobre ruedas que convierten Bockhorn en el mayor escaparate de coleccionismo del noroeste de Alemania.
Lo que significa para los aficionados españoles
Aunque Bockhorn está a cientos de kilómetros de la frontera española, el interés por este tipo de eventos trasciende las distancias. La afición por los coches clásicos no conoce fronteras y la muestra de marcas italianas y francesas conecta directamente con el gusto del coleccionista español, donde modelos como el Alfa Romeo Giulia, el Citroën DS o el De Tomaso Pantera gozan de una legión de seguidores.
En España, concentraciones como el Autoclásico de Mallorca o el encuentro de vehículos históricos de Caspe evidencian la vitalidad del sector. El mercadillo alemán sirve de referencia para calibrar el estado de salud del coleccionismo europeo y recuerda que el patrimonio automovilístico es un bien común que hay que preservar.
El dato en contexto
- Origen del dato: Alemania, según la información de la cadena pública NDR y los organizadores.
- Cifra clave: Más de 6.000 vehículos clásicos (hasta 1999) y más de 20.000 visitantes este fin de semana.
- Por qué se ha hecho viral: La combinación de la muestra monográfica de marcas italianas y francesas, la tradicional Friesland Rallye y el popular Kofferraumverkauf ha captado la atención de la prensa internacional del motor.
- Equivalencia europea: Grandes concentraciones de vehículos históricos como este Oldtimermarkt se repiten en varios países y reflejan el creciente interés por preservar la historia del automóvil.


