No todos los días uno ve un coche de 2018 con 233.222 millas que aparenta tener la mitad. El último vídeo de Car Wizard me ha dejado claro que el Subaru Outback, a partir de 2010, es una máquina de aguantar kilómetros sin dramas. Y, de paso, me ha recordado un truco de mantenimiento que puede convertir tu transmisión en chatarra si no prestas atención.
El motor que no teme al kilometraje
Al abrir el capó del Outback, Car Wizard destaca lo amigable que es el motor boxer de 2.5 litros para trabajar. El alternador y el compresor del aire acondicionado están a la vista, y el filtro de aceite, aunque en posición invertida, es de fácil acceso. Nada que ver con los bloques compactos de un Honda Civic; aquí los cilindros están tumbados y eso simplifica muchas intervenciones.
Además, el presentador zanja el mito de los empaques de culata: “Los Outback anteriores a 2010 sí los sufrían, pero Subaru solucionó ese problema hace más de una década”. Según su experiencia, este motor es uno de los más sencillos de desmontar, solo superado por el Lotus Elise que tiene en el taller.
233.222 millas y mejor que muchos de 60.000
La gran revelación llega al girar la llave de contacto. El odómetro marca 233.222 millas, una cifra que deja helado a cualquiera. Sin embargo, ni la pintura, ni el interior, ni los asientos delatan tanto uso. “He visto coches con 60.000 millas en peor estado”, comenta Car Wizard mientras muestra los paneles de puerta sin desgaste y la tapicería limpia. Solo unos faros ligeramente opacos y un montaje de teléfono añadido indican que no es nuevo.
El error de mantenimiento que puede ‘granadear’ la transmisión
Aquí viene la advertencia que más me ha llamado la atención. El transaxle del Outback integra el diferencial delantero y la transmisión en una misma carcasa, pero utilizan fluidos distintos y compartimentos separados. Car Wizard relata un incidente que presenció en otro taller: un técnico confundió los tapones de llenado y vertió el aceite de transmisión en el diferencial, y viceversa. “El coche volvió haciendo ruidos de crujido; la transmisión quedó inservible”, recuerda. Por eso, insiste en que, al hacer el mantenimiento uno mismo, hay que verificar con el manual o en internet cuál es el tapón correcto. Existen tres orificios diferentes y solo dos fluidos; un despiste sale muy caro.
EyeSight: el talón de Aquiles tecnológico
Los tres ojos del sistema EyeSight —las cámaras sobre el parabrisas— ofrecen control de crucero adaptativo y aviso de cambio de carril. El problema, según Car Wizard, es que cuando fallan, solo el concesionario oficial puede recalibrarlas. “No voy a gastar 150.000 dólares en equipos para hacer dos calibraciones al año —explica—. Es un asunto de seguridad y prefiero que lo hagan quienes lo repiten a diario”. Aunque esto no afecta a la fiabilidad mecánica del día a día, sí implica que perderás esas ayudas si no pasas por el taller oficial.
Son un escalón por debajo de Toyota. Son muy, muy buenos.
— Car Wizard
Frenos al límite: una lección de seguridad
El Outback del vídeo acudió al taller por las pastillas traseras, que estaban prácticamente en el 5% de grosor. Car Wizard muestra cómo los discos habían llegado al espesor mínimo y el pistón de la pinza estaba a punto de salirse. “Con ese desgaste, los frenos pueden empezar a vibrar o romperse y quedarte sin ellos de golpe”, avisa. Revisar las pastillas una o dos veces al año, aunque no notes nada en el pedal, es una costumbre que puede ahorrarte un susto.
El veredicto: ¿son fiables los Outback?
Después de ver este ejemplar con 233.000 millas sin fugas graves, sin holguras en la suspensión y con un interior impecable, la conclusión de Car Wizard es clara: “Son coches muy fiables, un peldaño por debajo de Toyota pero con una durabilidad sobresaliente”. Y añade que conoce muchos Outback y Forester con 300.000 millas que no han necesitado reparaciones mayores. Eso sí, recomienda huir de los modelos anteriores a 2010 si no tienen el empaque de culata cambiado.
El sector avanza hacia coches cargados de tecnología que, como el EyeSight, atan al propietario al concesionario. Mientras tanto, encontrar un utilitario de casi una década con este porte es un recordatorio de que la fiabilidad no siempre está reñida con la modernidad, solo hay que elegir bien. Puedes ver el análisis completo de Car Wizard en el vídeo original.



