Era cuestión de tiempo que la KB998 Rimini pisase el asfalto con matrícula. Bimota acaba de conceder a su superbike el pasaporte que le faltaba: la homologación Euro 5+ permite que la deportiva italiana, con 200 CV y alma de competición, circule legalmente por la calle. El recorrido es el inverso al de cualquier moto de producción. Primero fue concebida para el Mundial de Superbikes y ahora, ajustada a la normativa europea, da el salto a los concesionarios y a las carreteras de montaña de cualquier aficionado que pueda permitírsela.
Del paddock a la calle: el camino inverso
Cuando Kawasaki rescató a Bimota para crear el ‘Bimota by Kawasaki Racing Team’, la KB998 Rimini solo tenía un propósito: servir de base de homologación para las motos de Alex Lowes y Axel Bassani en WorldSBK. Nadie en Rímini pensó entonces en una versión de calle, porque la moto era un producto de carreras con unos cuantos permisos administrativos. Pero el éxito en pista y la demanda de los coleccionistas han acelerado los planes.
Bimota es una marca de culto, de esas que pocos han visto en persona. Su filosofía siempre ha sido la construcción artesanal, las soluciones técnicas casi de ciencia ficción y las ediciones limitadas. No vender motos por volumen, sino ser distintos. Y la KB998 Rimini representa ese ADN como ningún otro modelo reciente. Casi todo el ensamblaje sigue haciéndose en las instalaciones históricas de Rímini, la ciudad que da nombre a la moto y que vio nacer a la marca italiana.
La llegada de la homologación Euro 5+ es un movimiento estratégico impecable. El equipo WorldSBK está en su pico de rendimiento y Bimota quiere traducir las buenas noticias de la parrilla en ventas directas. Ver una KB998 Rimini circulando por la calle seguirá siendo un acontecimiento, pero ahora es legalmente posible.
Lo que esconde el carenado: motor y chasis de carreras
Bajo la fibra de carbono, el tetracilíndrico derivado de la Kawasaki Ninja ZX-10RR entrega 200 CV con la misma contundencia que en la pista. Es un motor sobradamente conocido en competición, donde ha acumulado éxitos y datos durante años. La electrónica y los mapas de motor son los que han recibido los ajustes más discretos para pasar la normativa europea sin que la personalidad de la moto se resienta.
Los cambios han sido mínimos: nuevos mapas de motor, modificaciones en el sistema eléctrico y la incorporación de un sensor de oxígeno adicional. La base sigue siendo exactamente la misma. Chasis, suspensiones y frenos se mantienen fieles al espíritu de la superbike, como también lo hace la estética, que reproduce los colores oficiales del equipo en WorldSBK: rojo, blanco y detalles verdes sobre carenados de carbono.
El precio y la producción limitada convertirán a la KB998 Rimini en una pieza de colección. Pero su importancia va más allá del catálogo de Bimota: demuestra que se puede homologar una moto de carreras sin desvirtuarla, y eso es una noticia magnífica para cualquier motorista que sueñe con acercarse a la experiencia de un prototipo de Superbikes.

Una moto de carreras con matrícula que conserva intacto el ADN de la competición y el ensamblaje artesanal de Rímini.
Score Motor16
Nota: 8.5/10. La Bimota KB998 Rimini traslada la excelencia técnica del WorldSBK a la carretera con una ejecución artesanal que muy pocos fabricantes mantienen hoy. No es una moto para todos, ni lo pretende, pero eleva el listón de lo que una superbike homologada puede ofrecer.
| Categoría | Nota |
|---|---|
| Motor y rendimiento | 9/10 |
| Chasis y parte ciclo | 9/10 |
| Electrónica | 8/10 |
| Exclusividad y acabados | 9/10 |
| Relación precio-prestaciones | 7/10 |
Tu Mecánico de Confianza
Para un propietario de la KB998 Rimini, el mantenimiento será muy particular. Al compartir mecánica con la Kawasaki ZX-10RR, encontrar recambios de desgaste no será un problema, pero la parte ciclo y los componentes específicos de Bimota requerirán intervención en talleres especializados. Consulta siempre la red oficial de Bimota para cualquier ajuste importante. Y un apunte de taller: con la Euro 5+, los intervalos de revisión del sensor de oxígeno adicional y los mapas de inyección deberían verificarse antes de cada ITV, porque cualquier desviación en las lecturas puede dar problemas en la prueba de emisiones.
Un pequeño truco visual: los coleccionistas que quieran preservar la estética de competición sin riesgo de daños en carretera suelen colocar láminas protectoras de carbono transparente en las zonas del carenado más expuestas a la gravilla. Es una inversión mínima comparada con el coste de una pieza original.


