Las marcas españolas Silence, Velca, Nuuk y Stark lideran las ventas de motos eléctricas para reparto en 2026

El primer semestre del año registra 5.807 matriculaciones, un 7,5 % más, y confirma la hegemonía de Silence, Nuuk, Velca y Stark en los tres canales de venta. Un ecosistema que impulsa la electrificación del reparto con la ayuda de planes como Auto+ en el horizonte.

El primer semestre de 2026 deja una imagen que difícilmente se habría imaginado hace apenas cinco años: las motos eléctricas de marcas españolas copan los primeros puestos de ventas en todos los canales del mercado. Silence, Nuuk, Velca y Stark Future no solo lideran el segmento del reparto urbano, sino que construyen un tejido industrial que cruza desde el escúter profesional hasta las motocicletas de altas prestaciones.

La ficha rápida para el profesional

  • Por qué es importante: La hegemonía de los fabricantes nacionales en motos eléctricas para reparto confirma que la electrificación de la última milla ya tiene un músculo industrial propio, con soluciones probadas en los canales profesional, particular y de alquiler.
  • Ventajas e inconvenientes: A favor: Dominio en el canal empresas (4 de los 5 modelos más vendidos son españoles), oferta diversificada desde el reparto ligero hasta las altas prestaciones y el arrastre que puede generar el inminente programa Auto+. En contra: El crecimiento del mercado L sigue siendo moderado (7,5 %), la competencia internacional de marcas como BMW o Zero Motorcycles mantiene su peso en los segmentos de mayor valor añadido y queda por ver la capacidad de producción para atender un posible repunte de la demanda con las nuevas ayudas.
  • Datos técnicos clave: Matriculaciones L en el primer semestre: 5.807 unidades, un 7,5 % más que en 2025; modelos españoles copan 4 de los 5 primeros puestos en el canal profesional; las marcas líderes son Silence, Nuuk, Velca y Stark Future, con presencia adicional de Next, Urban Electric Motors y Henos en nichos como el rent a bike.

Silence, la referencia que ya no camina sola

Silence sigue siendo la gran referencia del sector eléctrico español. La firma barcelonesa encabeza las matriculaciones en los tres canales —empresas, particulares y operadores de Rent a Bike—, un dominio transversal que pocas marcas, nacionales o extranjeras, consiguen mantener. Su catálogo, centrado en el escúter urbano y las soluciones de batería extraíble, sigue siendo la opción más reconocible para las flotas de reparto de última milla.

Pero el dato más relevante del semestre no es que Silence lidere, sino que a su alrededor ha crecido un conjunto de fabricantes que disputan cada espacio del mercado. Nuuk, por ejemplo, repite entre las referencias del canal profesional, una posición que viene consolidando temporada tras temporada con modelos pensados específicamente para el reparto intensivo: autonomías ampliadas, capacidad de carga modulable y costes operativos contenidos.

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Velca, por su parte, ha logrado lo que en 2025 ya era una señal: mantener la confianza del comprador particular incluso en un ejercicio complicado para la movilidad eléctrica. Ese activo se traduce ahora en crecimiento dentro de un segmento, el particular, que sigue siendo clave para que los autónomos den el salto al eléctrico sin necesidad de grandes estructuras de flota. Stark Future, mientras tanto, ha proyectado el color español más allá del escúter urbano, situándose como referencia internacional en motocicletas eléctricas de altas prestaciones, un terreno que hasta hace poco parecía reservado a marcas estadounidenses o centroeuropeas.

Cuatro de los cinco vehículos eléctricos más matriculados en el canal de empresas son de marcas españolas, un dato que refleja la madurez de la industria nacional en la movilidad eléctrica profesional.

Un ecosistema que se amplía: del escúter a la moto de altas prestaciones

La fortaleza de este tejido industrial se aprecia también al bajar al detalle de los modelos. En el canal profesional, el que realmente mide la salud de la moto eléctrica como herramienta de trabajo, cuatro de los cinco vehículos más matriculados llevan la firma de un fabricante nacional. Solo el Efun Lion, de origen chino, consigue romper un dominio que habla tanto de la competitividad del producto como de la capilaridad de las redes de venta y posventa que han tejido estas compañías.

Incluso en el canal Rent a Bike, donde la competencia internacional dispone de acuerdos con grandes operadores de alquiler, los fabricantes españoles mantienen la condición de referencia. Compañías como la valenciana Next —surgida de la Lanzadera de Juan Roig— ganan peso en el negocio del alquiler, mientras que proyectos más jóvenes, como los de Urban Electric Motors desde Albacete o Henos, buscan abrirse paso con propuestas diferenciadas.

motos eléctricas España

Eso no significa que los grandes actores internacionales hayan desaparecido. BMW y Zero Motorcycles, en particular, mantienen una presencia sólida en el ámbito profesional y en los segmentos de mayor valor añadido. La diferencia es que hoy ya no compiten contra un único fabricante español que destaca en solitario, sino frente a un grupo de empresas nacionales que han encontrado espacios propios y propuestas claramente diferenciadas: desde el reparto alimentario con motos de ciclo continuo hasta la mensajería urgente con modelos de mayor potencia y autonomía.

Lo que conviene vigilar: ayudas y capacidad de respuesta

La recuperación del mercado L llega, además, en un momento especialmente oportuno. La puesta en marcha del programa de ayudas Auto+, largamente reclamado por el sector, debería servir para acelerar la demanda durante la segunda mitad del año. Para el gestor de flotas, esto significa que las condiciones de acceso a la moto eléctrica pueden mejorar sensiblemente en los próximos meses, lo que convierte el seguimiento de la convocatoria en una tarea prioritaria si se está valorando la renovación del parque de reparto.

Ahora bien, desde la perspectiva del profesional, el semestre deja también una lectura más prudente. El crecimiento del 7,5 % es moderado y, aunque confirma el cambio de tendencia tras un 2025 complicado, no garantiza que la demanda vaya a dispararse. La capacidad de producción de los fabricantes nacionales ante un eventual repunte con las ayudas Auto+ es una de las incógnitas que queda por despejar. Para el autónomo y la pyme, la clave seguirá estando en elegir el modelo que mejor encaje con el ciclo real de reparto —autonomía en uso urbano intensivo, coste de mantenimiento y disponibilidad de recambio— y no solo con el precio bonificado.

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El semestre confirma que las motos eléctricas para reparto ya no son una apuesta de futuro, sino una realidad con músculo industrial español. Con las ayudas en el horizonte y una oferta cada vez más diversificada, el segundo semestre de 2026 se presenta como una ventana de oportunidad para quienes aún no han dado el paso.