El motor de metanol de Horse que promete acabar con la ansiedad por la batería en los coches eléctricos

La alianza Horse, participada por Renault y Geely, presenta un extensor de autonomía eléctrico que quema metanol con una eficiencia del 47%. Su destino principal es China, el mayor mercado mundial de coches impulsados por este combustible.

El motor de metanol de Horse quiere ampliar el horizonte de los coches eléctricos sin depender solo de la batería. La alianza Horse, participada por Renault y Geely, ha presentado el D20, un extensor de autonomía pensado para mercados donde repostar sigue siendo más rápido que esperar una recarga.

La propuesta combina un motor turboalimentado de 2.0 litros preparado para funcionar con metanol puro (M100) y un generador eléctrico de flujo axial. No se trata de un motor térmico convencional que mueve las ruedas, sino de un generador de corriente para alargar los kilómetros de un vehículo eléctrico.

Un diseño plano, denso y pensado para exprimir el metanol

El generador de flujo axial tiene forma de galleta: muy compacto en longitud y más ancho que un motor eléctrico cilíndrico equivalente. Horse asegura que ocupa casi la mitad de longitud y logra un 63% más de densidad energética por volumen, con un 63% más de potencia por unidad de espacio.

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A esa compacidad se suma un estátor sin yugo, que elimina el disco de hierro donde se montaban las bobinas. La electrónica embebida de carburo de silicio eleva la eficiencia eléctrica hasta el 96,4% y el conjunto del propulsor alcanza una conversión de energía del 47%, una cifra alta para un motor alimentado por combustible líquido.

El arranque en frío, uno de los talones de Aquiles del metanol, se resuelve con un sistema de encendido de alta energía que permite funcionar hasta a -35 °C. En emisiones, el fabricante sitúa los óxidos de nitrógeno en 35 mg/kWh para el estándar chino CN6b y en 60 mg/km para el límite europeo Euro 7.

Lo que en Europa parece una rareza técnica, en China es un vector energético con escala industrial, y eso lo convierte en una apuesta seria para la autonomía extendida.

China, el gran laboratorio del metanol para el automóvil

China produce en torno al 60% del metanol mundial y ya es el mayor mercado de vehículos impulsados por este combustible. El combustible metanol para coches encuentra allí su mercado natural: desde 2019 el país apoya el uso de M100 en automóviles, aunque gran parte de la producción local todavía procede del carbón y la inversión en metanol renovable busca cerrar esa brecha.

Ese contexto explica que Horse haya desarrollado un propulsor específico para un mercado acostumbrado a los combustibles líquidos. El metanol permite repostar en minutos y, con un extensor de autonomía eléctrico, la batería puede ser más pequeña y ligera sin renunciar a largos trayectos.

extensor de autonomía eléctrico

La idea no es nueva. En 1999, un prototipo de pila de combustible reformaba metanol a bordo para mover un coche eléctrico; en 2005, el químico ganador del Nobel George Olah propuso una economía basada en metanol producido a partir de hidrógeno o CO2. Aquellas ideas se guardaron en el cajón, pero el D20 demuestra que la combustión de metanol ha madurado lo suficiente como para regresar al primer plano.

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Qué dice este movimiento desde España

Que Horse tenga su sede en Madrid conecta la noticia con la industria española de la automoción. Es una de las pocas alianzas de motor con un centro de decisión en España y convierte al metanol en una conversación que también se habla en clave local: no solo como energía de importación, sino como campo de desarrollo electrónico y de propulsión híbrida.

En paralelo, Toyota, BMW y Repsol han comenzado este mes en España una prueba con gasolina renovable Nexa 95 para mostrar que los motores actuales pueden funcionar con combustible sostenible. Bosch aporta una herramienta digital de trazabilidad del combustible, todo en la misma dirección: líquidos renovables conviviendo con la electrificación.

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Aunque el metanol no está en la agenda principal del conductor español, la presión europea por recortar emisiones y la dependencia de materiales de batería hacen que alternativas como este D20 dejen de ser solo una curiosidad. Si el extensor de autonomía eléctrico logra reducir peso, coste y tiempos de recarga, puede tener recorrido en flotas y en regiones sin una red de carga densa.

La lectura técnica es clara: el extensor de autonomía eléctrico permite dimensionar la batería para el uso diario y reservar el depósito para los grandes desplazamientos. Para flotas y conductores de larga distancia, eso puede traducirse en menos peso, menos tiempo de parada y una cadena de suministro más flexible que la de un eléctrico puro.

La apuesta de Horse no elimina la batería, pero sí reduce su protagonismo en trayectos largos. Esa puede ser la clave para que el coche eléctrico llegue a zonas donde la recarga escasea y el repostaje de combustible sigue siendo la solución más práctica.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: 47% de eficiencia energética en un motor de metanol, con un generador eléctrico de flujo axial que alcanza el 96,4% de eficiencia.
  • Consejo práctico: Si te interesa la autonomía extendida, sigue de cerca los desarrollos de metanol y gasolina renovable; son la alternativa líquida a la espera de una red de recarga más densa.
  • Así te afecta: La tecnología reduce el peso y el coste de los eléctricos en mercados como China y abre una vía para que España, con la sede de Horse en Madrid, participe del nuevo tablero de los combustibles renovables.