Diez kilos. Es lo que pesa una maleta de mano. Y es lo que pesa el nuevo motor eléctrico que Mercedes ha desarrollado para entregar hasta 1.000 caballos de potencia. No es un prototipo de feria: se trata de un propulsor de flujo axial que ya está rodando en el nuevo AMG GT y que promete cambiar por completo la relación entre peso, tamaño y rendimiento en los coches eléctricos.
Aquí no hablamos de un motor de imanes permanentes al uso. La arquitectura de flujo axial, heredada de la firma británica Yasa (absorbida por la marca de la estrella a mediados de 2024), compacta el rotor y el estátor en un sándwich plano, algo más parecido a un disco de embrague que a un bloque metálico. La ventaja inmediata es que puede ir longitudinalmente encajado en el eje, mejorando la transferencia de par sin añadir volumen.
Qué es el flujo axial y por qué es tan revolucionario
En un motor eléctrico convencional (flujo radial) el campo magnético viaja perpendicular al eje de giro. Eso obliga a alargar el conjunto y a añadir sistemas de refrigeración voluminosos. El flujo axial invierte la dirección del campo: lo manda paralelo al eje, lo que da como resultado un motor mucho más delgado, con menos masa y una superficie de intercambio térmico más eficiente.
La consecuencia directa sobre el coche es brutal. Al pesar apenas 10 kilos —hablamos del mismo rango que una bicicleta de alta gama o una caja de herramientas completa— el motor deja de ser el elemento que condiciona el reparto de masas. Se coloca casi en cualquier sitio, y al hacerlo baja la inercia del conjunto y afina el comportamiento dinámico. No es magia: es física bien aplicada.
Mercedes ha probado en banco unidades de flujo axial capaces de superar los 1.000 CV, con un régimen de giro por encima de las 15.000 revoluciones por minuto. Con esa cifra, un coche eléctrico equipado con este propulsor puede hacer el 0-100 km/h en apenas dos segundos y alcanzar velocidades máximas de más de 300 km/h. Son registros que hasta hace poco solo firmaban hiperdeportivos con motores de combustión afinados hasta el extremo.
Con un tamaño de disco de freno y 10 kilos, este motor da la vuelta al concepto de peso y potencia en un eléctrico.
El primer modelo de calle en recibir esta tecnología es el nuevo Mercedes-AMG GT, que monta tres motores: uno en el eje delantero y dos en el trasero. La potencia combinada declarada supera los 800 CV, una cifra que ya lo sitúa entre los deportivos más rápidos del mercado. El truco añadido es que la refrigeración natural del formato axial permite mantener la temperatura a raya incluso en tandas de circuito, algo que a los radiales les cuesta bastante.
Lo que cambia para el conductor de a pie
Que un coche con etiqueta cero emisiones firme aceleraciones de infarto mola, pero el verdadero salto está en la versatilidad que la tecnología de flujo axial trae al resto de la gama. Al liberar kilos y centímetros cúbicos en el vano motor, los ingenieros pueden redistribuir las baterías, ampliar habitáculo o mejorar la seguridad pasiva sin castigar las prestaciones. Además, el menor peso total se traduce directamente en menos consumo eléctrico y, por tanto, en más autonomía real.
La otra lectura, más de taller, es que estos motores simplifican el mantenimiento. Sin imanes de tierras raras tan expuestos al calor ni circuitos de refrigeración tan complejos, la vida útil de los componentes críticos se alarga. Y eso, para quien piensa en comprar un eléctrico y conservarlo una década, es un argumento de peso.
Información útil para el conductor
- Modelo que ya lo monta: Mercedes-AMG GT de nueva generación, con tres motores de flujo axial (uno delantero y dos traseros) que suman más de 800 CV.
- Potencia máxima probada: Hasta 1.000 CV en banco de pruebas, lo que augura una derivada hiperdeportiva todavía más radical.
- Peso y refrigeración: 10 kilos por unidad, con una arquitectura que mejora la disipación térmica de forma pasiva y permite colocación longitudinal.
- Curiosidad: La tecnología procede de Yasa, firma británica adquirida por Mercedes en 2024; su know-how ya se aplica en competición eléctrica.
- Consejo: Si valoras altas prestaciones sin la tara del sobrepeso, sigue de cerca los próximos AMG eléctricos que monten esta arquitectura.


