La AEMET acaba de confirmar que mayo de 2026 fue uno de los meses de mayo más cálidos y secos desde que existen registros. Para los motoristas, esto no es solo una noticia de portada: las altas temperaturas cambian las reglas del juego sobre el asfalto y exigen un cuidado extra con los neumáticos.
No hablamos de una ola de calor aislada. el avance climático de la AEMET detalla una anomalía térmica de +1,4 °C sobre la media y un déficit de precipitaciones que deja el mes con solo un 85 % de la lluvia habitual. El verano ya manda señales claras.
¿Qué dice exactamente el avance climático de la AEMET?
Según la nota publicada por la AEMET el 8 de junio, la temperatura media en la España peninsular fue de 17,0 °C, lo que convierte a este mayo en el noveno más cálido de la serie histórica desde 1961 y el séptimo del siglo XXI. El mes estuvo marcado por dos fases bien distintas: hasta el día 18 las temperaturas se mantuvieron por debajo de lo normal, pero a partir del 19 se produjo un intenso episodio cálido con medias para el conjunto del país de hasta 5 °C por encima de lo habitual.
En ese tramo final, dieciséis estaciones principales batieron su récord de temperatura máxima para mayo. El día 31, Sevilla aeropuerto alcanzó 40,5 °C y Córdoba aeropuerto 39,5 °C. Además, las precipitaciones fueron un 15 % inferiores al promedio, con zonas del sureste peninsular en situación de sequía muy acusada. En la práctica, las carreteras llevan semanas acumulando calor y polvo sin el alivio de la lluvia.
Cómo afecta el calor extremo a tu moto y a tus neumáticos
Con el mercurio por encima de los 35 °C, el asfalto puede superar los 60 °C. Ese calor radiante provoca que la presión de los neumáticos aumente entre 0,2 y 0,3 bares simplemente por la diferencia de temperatura respecto al momento de la comprobación en frío. Muchos motoristas salen a la carretera con la presión exacta, pero después de unos kilómetros el neumático está demasiado hinchado y pierde la superficie de contacto óptima.
El compuesto de la goma trabaja peor cuando se recalienta: la adherencia disminuye y el riesgo de de reventón aumenta si la carcasa ya tiene algún daño previo. Además, un neumático que rueda sobrecalentado se desgasta más rápido, lo que acorta su vida útil. No es solo cuestión de seguridad: es dinero que se evapora kilómetro a kilómetro.
La presión exacta en frío es la diferencia entre un viaje seguro y un susto a 120 km/h
El motor también sufre. Las altas temperaturas exigen un mayor esfuerzo del sistema de refrigeración y un aceite que pierde viscosidad antes. Si circulas por ciudad con semáforos, la temperatura del propulsor sube más rápido y puede activar el ventilador con frecuencia, algo normal, pero que indica estrés térmico. El propio motorista tampoco es inmune: la fatiga por calor reduce los reflejos y la capacidad de concentración, dos factores críticos para la seguridad vial.
Consejos para conducir moto cuando el asfalto arde
Atento a estas cinco pautas prácticas que puedes aplicar desde hoy:
- Comprueba la presión en frío justo antes de salir, nunca después del viaje. Ajusta los valores recomendados por el fabricante y ten en cuenta que el calor elevará la presión durante la marcha, pero nunca la bajes en caliente.
- Elige las horas menos calurosas para tus desplazamientos largos. Salir a primera hora de la mañana o al atardecer reduce la temperatura del asfalto entre 10 y 15 °C.
- Hidrátate bien y usa equipamiento ventilado pero certificado. Un casco integral con buena ventilación y una chaqueta con protecciones homologadas y paneles de malla son la mejor inversión. El cuerpo deshidratado pierde capacidad de reacción.
- Revisa la cadena con más frecuencia. La falta de lluvia y el polvo en suspensión resecan los retenes y aceleran el desgaste de los eslabones. Lubrícala cada 300 o 400 km en estas condiciones.
- Aumenta la distancia de seguridad. Con las ruedas calientes la frenada se alarga ligeramente, sobre todo en curvas donde el asfalto puede estar más deslizante por los residuos que el calor reseca.
El calor que viene: una tendencia que obliga a cambiar hábitos
Mayo de 2026 no es un dato aislado. Desde 2015, todos los meses de mayo han sido más cálidos que la media del periodo 1991-2020, y la tendencia apunta a que los episodios de calor extremo se adelantan cada año al calendario. Lo que antes era una ola de agosto, ahora llega en mayo o junio, y esto reconfigura las rutinas del motociclista.
En el norte de Europa, países como Alemania o Países Bajos ya editan guías específicas de conducción estival para motoristas, con recomendaciones sobre presión de neumáticos y horarios. La DGT, por su parte, centra sus campañas de verano en la fatiga, pero no tanto en el impacto concreto del calor sobre las gomas. Quizá es el momento de que la administración española refuerce este mensaje con datos como los de la AEMET.
Mientras tanto, tú tienes el control. Revisar las presiones una vez por semana cuando el termómetro se dispara no es un gesto obsesivo: es una medida de seguridad tan básica como abrocharte bien el casco. Y si el viaje es largo, planifica paradas en sombra y lleva siempre agua de más. El calor no va a remitir, así que mejor adaptarnos que lamentarnos.

