Microsueño al volante: dura 2 segundos y puede matarte (y muchos conductores no saben que lo tienen)

La fatiga al volante no siempre termina con un conductor dormido. A veces basta un microsueño de dos segundos para perder el control del coche. Reconocer sus señales y entender cómo evitarlo puede salvar vidas.

Algunos peligros en carretera se ven venir. Pero hay otro más silencioso, invisible y traicionero que puede aparecer incluso cuando crees estar conduciendo con normalidad: el microsueño. Apenas dura unos segundos, pero en ese instante puedes dejar de percibir lo que ocurre delante de ti. Y a ciertas velocidades, eso puede ser letal.

Lo preocupante es que muchos conductores no identifican sus señales previas ni saben que pueden sufrir un episodio de este tipo sin llegar a quedarse dormidos «del todo». Y ahí está el problema. El sueño no siempre avisa, a veces llega en forma de pestañeo largo, una mirada perdida o dos segundos en blanco. Tiempo que, en carretera, puede derivar en un accidente grave.

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Las causas que muchos pasan por alto

Fuente: Pixabay

La falta de descanso es la causa más conocida, pero no la única. Dormir poco o mal multiplica el riesgo de sufrir sueño al volante, especialmente de madrugada o después de comer, cuando el cuerpo entra en fases naturales de menor activación. Pero incluso habiendo dormido razonablemente bien, otros factores pueden desencadenar un microsueño.

Uno de ellos es la monotonía. Las autopistas largas, tráfico fluido, pocos estímulos visuales y coches muy silenciosos pueden favorecer una relajación peligrosa. También una temperatura excesiva en el habitáculo, la deshidratación, comidas copiosas, algunos medicamentos o el estrés acumulado influyen. Hay conductores que creen que el café es la solución, cuando solo puede enmascarar durante un tiempo los efectos del sueño.