Los helicópteros Pegasus de la Dirección General de Tráfico (DGT) han vuelto a volar después de varios meses fuera de servicio por problemas logísticos y falta de pilotos. Y vuelven a la carga con una nueva adjudicataria.
La vigilancia aérea es una de las más temidas por los conductores, aunque los Pegasus solo son responsables del 0,5% de las sanciones que la DGT pone anualmente (alrededor de 25.000). Lo que muchos no saben es que los helicópteros Pegasus volvieron a volar hace unas semanas.
1Cómo vigila la DGT desde el aire
El regreso de la vigilancia aérea de la DGT coincide con los 65 años que acaban de cumplir los Pegasus. ¿Sabes cómo funcionan? Dentro de cada helicóptero viajan el piloto (mantiene la posición) y el operador de cámara (es el que ‘busca’ las infracciones, sigue y documenta).
Eso sí, no es suficiente con ver a un conductor que excede la velocidad máxima permitida o comete alguna infracción, sino que hace falta una prueba sólida. En concreto, unos 10 segundos de seguimiento continuo del vehículo.
Desde el aire es relativamente fácil detectar infracciones, pero eso no implica una sanción automática. Alejandro Suárez, responsable de Medios Aéreos de la DGT, explica que hay que medir, registrar y estar convencidos de que es motivo de sanción para abrir el expediente.


