Mercedes utiliza los frenos para calentar neumáticos en F1, revela Auto Motor und Sport

El equipo alemán calienta el caucho con el calor residual de los frenos, aprovechando las nuevas zonas de desarrollo permitidas en 2026. La estrategia recuerda al antiguo truco de McLaren y abre el debate sobre su legalidad.

La Fórmula 1 de 2026 ha convertido zonas antes intocables del monoplaza en nuevo territorio para los ingenieros. Y Mercedes, que el año pasado apenas podía soñar con tocar ciertos componentes externos de los frenos, ha empezado a explotar ese vacío reglamentario con un sistema tan ingenioso como polémico: usar el calor residual de los discos y las pinzas para caldear gradualmente los neumáticos. La primera prueba real, en un gélido Gran Premio de Canadá, desveló una ventaja que Auto Motor und Sport ha confirmado ahora, y que ya resuena en el paddock con una pregunta incómoda: ¿es esto una evolución legal o un viejo truco con maquillaje nuevo?

Calor de frenada convertido en aliado térmico

El reglamento de 2026 permite, por primera vez, desarrollar piezas externas en la zona de los frenos, un área que hasta 2025 estaba prácticamente congelada. Mercedes ha aprovechado esa libertad para diseñar un conducto de calor que transfiere la temperatura generada durante las frenadas hacia la llanta y, de ahí, al caucho. No es un calentador activo —prohibido—, pero sí una gestión pasiva muy refinada que mantiene los neumáticos en su ventana óptima de funcionamiento incluso cuando el asfalto apenas supera los diez grados.

En el circuito Gilles Villeneuve, donde la nieve aún cubría los alrededores solo unos días antes del gran premio, el frío castigó a casi todas las escuderías. Los monoplazas patinaban, las gomas granallaban y la degradación se disparaba en cuanto se perdía temperatura. Mercedes, sin embargo, encadenó vueltas rápidas sin que sus neumáticos se vinieran abajo, incluso tras bloqueos y luchas cuerpo a cuerpo. La telemetría, aún sin publicar oficialmente por la FIA, no deja lugar a dudas: el calor de los frenos estaba obrando en silencio.

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El viejo fantasma de McLaren y la duda legal

El funcionamiento recuerda inevitablemente al misterio que McLaren mantuvo oculto durante sus títulos de 2024 y 2025. Aquel equipo dominó las carreras gracias a una gestión de neumáticos casi sobrenatural, con un desgaste mínimo que nunca nadie consiguió replicar. Entonces, McLaren hablaba de «un concepto de frenos completamente nuevo» que les costó entender en 2022 y 2023. Ahora, la revelación de Mercedes sugiere que el calor disipado desde los frenos hacia el neumático podía ser la clave, aunque en aquella época la normativa no permitía modificar las piezas externas con tanta libertad.

La legalidad actual del invento de Mercedes es, en principio, inapelable: la letra del artículo 11.3 del reglamento técnico de 2026 abre la puerta a cualquier elemento no listado como prohibido en esa zona. Sin embargo, el debate no es técnico, sino filosófico. ¿Estamos ante un aprovechamiento legítimo de una laguna o ante una reinterpretación del espíritu de la regla? La FIA no ha emitido ninguna directriz al respecto, pero algunas voces del paddock ya susurran que el sistema podría ser cuestionado si se demuestra que busca, de facto, calentar artificialmente las gomas.

Lo que hace Mercedes no es ilegal, pero huele al mismo perfume que el truco que McLaren escondió durante dos temporadas.

El precedente no es menor. En 2023, la federación prohibió los calentadores de neumáticos eléctricos y cualquier dispositivo que aportara calor de forma no cinética. El nuevo artilugio de la escudería de Brackley elude esa prohibición porque utiliza una fuente que ya existe —el freno— y la redirige. Pero la fina línea entre gestión pasiva y calentamiento asistido inquieta a más de un director técnico. De momento, no hay protesta formal y Mercedes podrá seguir explotándolo mientras la FIA no diga lo contrario.

Análisis Motor16: ¿ventaja sostenible o flor de un día?

La cuestión de fondo no es si el sistema funciona —Canadá lo demostró—, sino si puede replicarse en circuitos cálidos y, sobre todo, si otras escuderías podrán copiarlo a tiempo. La historia reciente de la F1 está llena de inventos que brillaron en una sola carrera y luego se diluyeron cuando los rivales ajustaron sus diseños. La diferencia aquí es que Mercedes ha llegado primero a una zona de desarrollo que ningún equipo esperaba explotar tan pronto, lo que le otorga una ventana de cinco o seis grandes premios hasta que Ferrari, Red Bull o McLaren presenten su propia versión.

El precedente más cercano es el doble difusor de Brawn GP en 2009: legal, interpretado de forma creativa y con un impacto inmediato en el campeonato. Si Mercedes consigue exprimir este diferencial térmico en trazados donde la temperatura del asfalto sea baja —Silverstone, Spa o incluso Bakú en sesiones matinales—, podría acumular puntos decisivos antes del parón veraniego. La gran incógnita es si la FIA, que en los últimos años ha mostrado escasa tolerancia hacia soluciones que rozan el espíritu de las normas, acabará interviniendo. Hasta entonces, el calor de los frenos seguirá siendo el secreto mejor guardado… y el más caliente.

Análisis de Impacto Motor16

  • Dato de mercado: El rendimiento de Mercedes en Canadá fue de una décima por vuelta superior al de sus perseguidores directos, algo no visto en las primeras carreras de la temporada.
  • El rumor: En el paddock se comenta que McLaren ya ha empezado a estudiar un conducto similar, pero necesita rehomologar parte de su suspensión trasera para 2027.
  • Veredicto: La ventaja es real y legal hoy, pero su vida útil podría ser corta si la FIA decide aclarar el texto normativo antes del próximo Consejo Mundial.