En Automobili Lamborghini, la exclusividad ya no depende únicamente de las prestaciones o del diseño extremo de sus modelos. Desde hace dos décadas, la marca italiana ha construido una nueva dimensión del lujo basada en la individualidad absoluta. Esa filosofía tiene nombre propio: Ad Personam, el programa de personalización que desde 2006 ha redefinido la manera en que los clientes configuran sus vehículos y que hoy representa uno de los pilares más sólidos de la identidad de la compañía de Sant’Agata Bolognese.
Casi todos los Lamborghini pasan por ‘caja’

Lo que comenzó como una propuesta destinada a ofrecer combinaciones estéticas más sofisticadas se ha convertido en una experiencia integral capaz de transformar cada Lamborghini en una creación única. La magnitud de este fenómeno queda reflejada en una cifra reveladora: el 96 por ciento de los automóviles que salen actualmente de la fábrica incorporan algún elemento desarrollado a través de Ad Personam. En otras palabras, casi ningún Lamborghini abandona la línea de producción exactamente igual a otro.
La marca italiana celebra ahora el vigésimo aniversario del programa con la presentación de un nuevo color conmemorativo: ‘Azzurro 20 Anniversary Ad Personam’, una tonalidad inspirada en el histórico ‘Lamé Sky Blu’ utilizado en el legendario Miura Roadster. Más que un simple homenaje cromático, el lanzamiento simboliza la conexión entre el legado histórico de Lamborghini y una visión contemporánea del lujo artesanal.
El nuevo acabado refleja perfectamente el nivel de sofisticación que ha alcanzado el departamento de personalización. La pintura utiliza una compleja estructura de cuatro capas y combina partículas de aluminio ultrafinas con pigmentos perlados para crear un efecto visual cambiante. Bajo la luz solar, la superficie produce destellos brillantes y profundos; en ambientes más suaves, el tono adquiere una apariencia elegante y fluida que resalta las formas escultóricas de los modelos de la marca.
Federico Foschini, Chief Marketing & Sales Officer de Lamborghini, define Ad Personam como mucho más que un catálogo de opciones. Para la compañía, representa la demostración de que la exclusividad auténtica nace de la artesanía, del cuidado extremo por los detalles y de una relación cercana con el cliente. Cada configuración responde a una visión personal y a una combinación específica de materiales, acabados y soluciones desarrolladas casi como un traje hecho a medida.
Todo comenzó en 2006

La historia de este programa comenzó oficialmente en el Salón del Automóvil de París de 2006, cuando Lamborghini presentó una edición especial del Gallardo que adelantaba el camino que tomaría la marca en términos de personalización (aquí uno de los más exclusivos del momento). Aquella serie limitada destacaba por una estética atrevida que combinaba pintura Nero Noctis, detalles mate, llantas específicas e interiores de cuero y Alcantara con las reconocibles costuras Q-Citura. El éxito de aquella propuesta confirmó que existía una creciente demanda de vehículos capaces de reflejar la personalidad individual de sus propietarios.
Con el paso de los años, Ad Personam dejó de ser una división especializada para convertirse en una experiencia inmersiva. Uno de los momentos decisivos llegó en 2016 con la inauguración del Ad Personam Studio en Sant’Agata Bolognese. Situado dentro del complejo de producción de Lamborghini, este espacio permitió integrar la configuración personalizada en el corazón mismo de la experiencia de compra.
Los clientes podían recorrer la fábrica y, posteriormente, participar en sesiones privadas donde exploraban muestras físicas de cuero, colores, llantas y materiales junto a especialistas de la marca. La experiencia combinaba el contacto artesanal con herramientas digitales avanzadas, permitiendo visualizar cada detalle antes de la fabricación definitiva del vehículo.
Personalización más allá de Italia

La expansión internacional del programa consolidó todavía más esta estrategia. En 2020, Lamborghini lanzó el Ad Personam Virtual Studio, que ofrecía consultas remotas personalizadas a través de los concesionarios oficiales. Ese mismo año, Tokio incorporó un estudio permanente dentro del Lamborghini Lounge, seguido posteriormente por Nueva York. La personalización dejó así de estar limitada a Italia para convertirse en una experiencia global.
Durante estos veinte años, la evolución de Ad Personam ha seguido tres caminos paralelos: ampliar constantemente la variedad de colores y materiales disponibles, extender la experiencia personalizada a nivel mundial y elevar el nivel artesanal hasta proyectos únicos como Opera Unica, donde cada automóvil se convierte prácticamente en una obra exclusiva.
Hoy, en una industria donde la producción en serie domina incluso el segmento premium. La marca italiana ha encontrado en la personalización extrema una forma de diferenciarse. Ad Personam ya no es solo un servicio adicional: es una declaración de identidad. Una manera de entender el automóvil como expresión individual y como objeto emocional diseñado para reflejar la personalidad de quien lo conduce.
Fotos: Lamborghini.






















