BYD ha decidido jugarse su propio dinero para demostrar lo seguro que es su sistema de conducción autónoma. El fabricante chino acaba de anunciar que cubrirá todos los daños económicos derivados de un accidente ocurrido mientras el coche circula con el asistente Urban NOA activado. Es una jugada sin precedentes en la industria del automóvil y, por ahora, solo aplica en China.
La promesa es directa: si tienes un BYD con el sistema God’s Eye 5.0 y sufres un siniestro usando Urban Navigate on Autopilot (Urban NOA) respetando las normas de tráfico, BYD corre con todos los gastos. Nada de franquicias ni letra pequeña… salvo la duración: la cobertura solo vale durante el primer año desde la compra o la actualización al nuevo software.
El matiz de ‘cumplir las normas’ es clave. Si el accidente se produce porque el conductor iba distraído, no respetó una señal o forzó la conducción autónoma en condiciones no permitidas, la cobertura se esfuma. BYD confía tanto en su tecnología que está dispuesta a asumir el riesgo económico, pero no el de la imprudencia humana.
Una cobertura pionera para la conducción autónoma
Detrás de esta decisión hay números que imponen. La flota de vehículos inteligentes de BYD supera los 3,15 millones de unidades y registran más de 200 millones de kilómetros al día, según datos oficiales. Un caudal de información que alimenta los algoritmos de aprendizaje y permite afinar el sistema constantemente.
BYD asegura que esa inmensa base de datos les da la confianza suficiente para ofrecer la cobertura. El fabricante habla de un ‘modelo físico de inteligencia artificial mejorado’ y de un ‘volante de datos en evolución continua’, conceptos que suenan a marketing pero que esconden un hecho: cuantos más kilómetros reales registran, más seguros son sus sistemas.
BYD está dispuesto a pagar todas las pérdidas económicas para demostrar que su sistema de conducción autónoma es seguro. Un año de cobertura que cambia por completo las reglas del juego.
¿Qué cubre y qué condiciones tiene?
Aunque la cobertura es total y gratuita, tiene varias limitaciones. Solo aplica a los nuevos compradores de un BYD con God’s Eye 5.0 o a los propietarios que actualicen un modelo anterior con esa versión. Y como ya hemos dicho, el seguro ‘todo riesgo’ del fabricante caduca al cumplir un año. Después, la responsabilidad por un accidente vuelve al conductor y a su póliza habitual.
Además, la cobertura solo está disponible en China. BYD no ha confirmado si planea extenderla a otros mercados, como Europa, donde el marco legal de la conducción autónoma es más complejo y fragmentado. Pero si la jugada le sale bien en casa, es probable que el resto de fabricantes tomen nota y empecemos a ver movimientos similares.

Un ecosistema inteligente en plena evolución
Más allá de la cobertura, el anuncio de BYD trajo otras novedades técnicas de peso. La compañía presentó el chip Xuanji A3, el primer procesador de conducción autónoma de 4 nanómetros fabricado en China, capaz de soportar niveles L3 y L4, y promete un consumo energético un 20% inferior al de productos comparables. La arquitectura del sistema God’s Eye también se actualiza en en una arquitectura de sensores por satélite, una primicia en la industria, junto con un modelo de IA físico mejorado.
Además, BYD confirmó que toda su gama ya puede equipar el sistema God’s Eye con LiDAR y presentó el DiLink AI Intelligent Cockpit, un asistente digital hiperrealista con capacidades de razonamiento profundo y ejecución proactiva de tareas. Todo un ecosistema que refuerza la apuesta del fabricante por la conducción autónoma.
Información útil para el conductor
- Cobertura: BYD se hace cargo de todas las pérdidas económicas en un accidente con Urban NOA activado, siempre que el conductor cumpla las normas. Dura un año desde la compra o actualización al God’s Eye 5.0.
- Mercado: Solo disponible en China, sin planes confirmados de ampliación a Europa.
- Requisitos: El sistema debe estar correctamente usado y el conductor no puede haber infringido las normas de tráfico.
- Contexto: Esta medida, pionera en el mundo, busca generar confianza en la conducción autónoma y podría sentar un precedente para otros fabricantes.
- Consejo de Motor16.com: Si resides en China y tienes un BYD con esta tecnología, solicita en el concesionario la letra pequeña de la cobertura. En el resto del mundo, por ahora, la responsabilidad sigue siendo del conductor.

