Jorge Martín ha tenido que renunciar a su patrocinio vitalicio con Red Bull porque Aprilia ha sellado un acuerdo con Monster Energy como title sponsor a partir de 2027. El campeón del mundo de MotoGP 2025 pierde el toro en su casco a cambio de que la fábrica de Noale reciba la mayor inyección financiera de su historia en la clase reina. La decisión, anunciada este viernes en Mugello, reconfigura el mapa de patrocinios del paddock.
El adiós a un patrocinio que le acompañó desde 2014
Desde que ganó la Red Bull Rookies Cup en 2014, Jorge Martín ha llevado el toro en su equipamiento personal. La relación se había convertido en un sello de identidad para el madrileño, que llegó a renovar con la marca incluso cuando otras figuras como Marc Márquez tuvieron que pausar sus lazos con Red Bull al cambiar de equipo. Ahora, la llegada de Monster Energy a Aprilia le obliga a hacer lo mismo: el logo de las tres garras ocupará desde hoy el lugar del toro en el mono y la gorra del piloto.
Martín mantiene intacta la decoración de la moto —esa pertenece al equipo—, pero la pérdida del espacio personal en la gorra y el casco no es menor. En un negocio donde las marcas pagan millones por esos centímetros de tela, prescindir de Red Bull supone un golpe a la imagen del piloto más allá de lo económico. Y lo hace en plena temporada de defensa del título, lo que añade presión a un año ya de por sí exigente.
Aprilia se hace grande: el primer title sponsor de su historia
La formación de Noale nunca había contado con un patrocinador principal desde su salto a MotoGP. Este acuerdo con Monster Energy no solo cubre ese vacío, sino que representa un salto cualitativo en la ambición de la fábrica. El comunicado oficial de Aprilia Racing no deja lugar a dudas: la alianza es plurianual y se intensificará en 2027, cuando Monster asuma el rol de patrocinador titular.
Massimo Rivola, CEO de Aprilia Racing, lo califica de «hito» y subraya que «contribuirá a reforzar aún más la ambición de nuestro proyecto». La inyección económica que supone contar con un gigante como Monster Energy, presente ya en múltiples disciplinas del motor, permite a Aprilia soñar con acercarse a los presupuestos de Ducati o KTM. De hecho, la visibilidad que ganará en los monos de Marco Bezzecchi y Pecco Bagnaia —ambos vinculados a Monster— añade un valor comercial inmediato.

El primer title sponsor de Aprilia es Monster Energy, y eso cambia el tablero: la fábrica de Noale ya no va con lo justo.
¿Deja Monster Energy tirado a Yamaha en 2027?
El otro gran damnificado de este movimiento podría ser Yamaha. Monster Energy es actualmente el patrocinador principal del equipo de Iwata, pero el contrato expira a finales de 2026. Fuentes del paddock consultadas por esta redacción apuntan a que la prioridad de la firma de bebidas es concentrarse en un solo equipo de fábrica y en pilotos que ya estén bajo su órbita, como Bagnaia y Bezzecchi. Encajar a Yamaha en ese esquema resulta ahora más complicado.
Si la marca japonesa pierde el patrocinio de Monster, se quedaría sin un title sponsor en un momento en el que lucha por recuperar competitividad frente a las Ducati. El precedente de 2011, cuando Repsol dejó a Honda sin patrocinar y se fue a Yamaha, es lo único comparable, aunque entonces se trataba de una petrolera, no de una marca de consumo masivo. La pregunta es si Yamaha tiene un plan B a la altura o si, por el contrario, deberá rebajar sus exigencias económicas para atraer a un nuevo socio.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: Monster Energy pagaba a Yamaha una cifra cercana a los 8 millones de euros anuales, según estimaciones del sector. Si ese dinero se traslada íntegro a Aprilia, la escudería italiana podría aumentar su presupuesto operativo en más de un 15% de golpe.
- Lo que se rumora en el paddock: que Red Bull no se da por vencida con Jorge Martín y que podría reactivar el patrocinio personal si el español aterriza en un equipo compatible en el futuro, algo que por ahora no es posible en Aprilia.
- Veredicto de Motor16: El acuerdo entre Aprilia y Monster Energy es un movimiento estratégico que beneficia a ambas partes, pero que deja tocado a Jorge Martín en su imagen personal y pone en una situación comprometida a Yamaha. A largo plazo, refuerza la idea de que MotoGP se mueve al ritmo que marcan las marcas de bebidas energéticas.

