La línea verde y los dientes de dragón ya son marcas viales oficiales de la DGT, no simples experimentos. Aunque no traen una multa propia, conviene saber qué refuerzan y cuándo un ticket es revisable.
No es una reforma del Reglamento General de Conductores (RGC) ni un simple lío de colores: hablamos de señalización horizontal que cada vez pisa más carreteras.
La DGT lleva desde 2016 ensayando una idea distinta: modificar la percepción del conductor en lugar de limitarse a bajar el límite o instalar un radar. El resultado es un catálogo en el que conviven marcas ya oficiales, pruebas en marcha y algún bulo que conviene aclarar.
Qué marcas viales ya son oficiales
La línea verde fue la primera en dar el salto. La DGT la define como una marca «característica de tramo»: una raya longitudinal verde paralela al arcén que estrecha visualmente la calzada. Ese «efecto túnel» hace que reduzcas la velocidad sin que el trazado cambie ni un centímetro.
Sus primeras pruebas se hicieron en 2016 en las carreteras CL-613 y CL-615 de Palencia. Según la DGT, entre 2016 y 2017 los accidentes con víctimas bajaron un 63% en la primera y un 59% en la segunda, con una reducción media del 16% asociada a la medida. Eso sí, ambas partían de una siniestralidad baja y no se ha publicado un estudio independiente que actualice aquellos porcentajes.
Los dientes de dragón y las líneas de borde quebradas siguieron un camino parecido. Se probaron juntos a partir de 2021 en la N-122, en Nava de Roa (Burgos), y después se extendieron a Guadalajara, Segovia, Valencia y Madrid. En marzo de 2026, Valencia empezó a pintarlos en el acceso a la pedanía de El Palmar. Las tres marcas comparten hoy algo clave: ya figuran en el nuevo catálogo oficial que actualiza la norma de 1987.
Las líneas rosa y verde que delimitan carriles para bicicletas y patinetes aparecen en varias vías, pero con menos respaldo normativo y un despliegue territorial más irregular. El documento que debería ordenar todo el catálogo se presentó como borrador en 2020 y, más de cinco años después, seguía sin cerrarse de forma definitiva ni publicarse en el BOE. En la práctica, el asfalto ha ido por delante del papel.
Cómo se comporta cada una en la carretera
La línea verde no cambia el límite: simplemente añade una referencia visual en el borde del carril para que percibas menos espacio y sueltes el acelerador. Su utilidad sigue apoyándose en datos de hace casi diez años, pero su inclusión oficial permite extenderla a tramos donde el trazado invita a correr más de la cuenta.
Los dientes de dragón son triángulos pintados a la entrada de un pueblo o en una zona de velocidad reducida. Crean un patrón visual que invita a frenar justo antes del punto conflictivo. Las líneas de borde quebradas acompañan esa señalización y refuerzan la sensación de que el carril se estrecha.
En agosto de 2026 ha empezado a funcionar en la A-2, a la entrada de Madrid, el llamado carril rojo: un carril izquierdo que, en las franjas de 7:00 a 9:00 y de 15:00 a 17:00 en sentido de salida, queda reservado a autobuses, motos, vehículos de emergencia y coches con más de un ocupante. No busca modificar la percepción, sino repartir mejor el tráfico. La DGT calcula que puede beneficiar a 15.000 viajeros al día y reducir un 25% el tiempo de trayecto, pero por ahora es el único de España.
Para motoristas, los círculos blancos ya se ven en Cataluña y Extremadura junto a la línea central, antes o durante curvas peligrosas. Marcan por dónde debe pasar la moto sin invadir el carril contrario. Cataluña ya había probado algo parecido en la BV-2115, cerca del pantano de Foix; Madrid usa líneas perpendiculares. La idea original austriaca redujo a la mitad los accidentes graves de motoristas en el Tirol, pero en España aún no se ha verificado el mismo resultado.

Qué pasa si te multan en uno de estos tramos
Aquí conviene precisar: ninguna de estas marcas crea un límite de velocidad nuevo ni sustituye a la señal vertical. Solo refuerzan el límite que ya existe. Por eso, si te llega una multa y la única explicación es que «deberías haber reducido» solo por ver una línea verde o unos dientes de dragón, sin señal de límite que respalde la velocidad, la sanción es revisable.
Ninguna de estas marcas cambia por sí sola el límite de velocidad: refuerza el que ya marca la señal vertical.
Además, conviene separar lo real de lo viral. En 2024 circuló una supuesta señal de velocidad con el anillo verde en lugar del rojo, presentada como una novedad de la DGT. Esa señal no existe en España: la DGT la desmintió y recordó que solo funciona a nivel local en Reino Unido. Las únicas señales de recomendación de velocidad vigentes en España son las azules S-7 y S-9, que no imponen un límite obligatorio.
En resumen, la señalización vial nueva no es una trampa sancionadora: es una herramienta para que bajes la velocidad donde el trazado lo pide. Aun así, si no hay señal vertical que fije el límite, conviene guardar la notificación y revisar la multa antes de pagar.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: conductores que circulan por carreteras convencionales, travesías y accesos con marcas viales nuevas.
- Cifras a tener en cuenta: tres marcas ya oficiales: línea verde, dientes de dragón y líneas de borde quebradas; la DGT cita una reducción media del 16% en siniestralidad con la línea verde.
- Consejo para evitarlo: fíjate en la señal vertical de velocidad; estas marcas no crean un límite nuevo y, si te multan solo por verlas, revisa la sanción.

