Manipular tacógrafo: multa de 6.000 euros y posible prisión, según la Guardia Civil

El Destacamento de Tráfico de Oviedo detectó una tarjeta de conductor a nombre de una mujer que no viajaba en el camión. El GIAT investiga al conductor, a la titular de la tarjeta y a la gestora por falsear los tiempos de descanso.

Manipular el tacógrafo para falsear los tiempos de conducción puede costar una multa de hasta 6.000 euros y terminar en un delito con posible prisión. La Guardia Civil investiga a un camionero de 44 años, vecino de Madrid, y a otras dos personas por un presunto fraude detectado en la carretera AS-17.

El caso se remonta al atardecer del 28 de abril, cuando agentes del Destacamento de Tráfico de Oviedo realizaron una inspección aleatoria a un camión de gran tonelaje en el kilómetro 25 de la AS-17, entre Avilés y Riaño, en el término municipal de Siero. El vehículo transportaba bienes de consumo.

Durante el control, los agentes detectaron que la tarjeta insertada en el tacógrafo digital no pertenecía al conductor. Estaba a nombre de una mujer que no viajaba en el camión. Tras descargar los datos del dispositivo, los investigadores pudieron reconstruir la secuencia temporal de la actividad y comprobar que los registros de conducción y descanso estaban falseados.

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Qué ha pasado: tres personas en el foco del GIAT

El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) asumió la investigación y, durante los dos meses siguientes, amplió las pesquisas para comprobar la veracidad y trazabilidad de los documentos y autorizaciones del conductor y de la empresa. También recabó informes de los organismos competentes.

El resultado apunta a tres personas: el camionero de 44 años, la titular de la tarjeta de conductor utilizada en la manipulación y la gestora de transportes. A la titular de la tarjeta se la investiga como presunta cooperadora necesaria; a la gestora, como presunta inductora o cooperadora necesaria.

Usar una tarjeta ajena no es un simple descuido. Según la Guardia Civil, esta práctica oculta la identidad del conductor real e impide registrar correctamente los tiempos de conducción y descanso. Genera información falsa y sirve para alargar la jornada por encima de los límites legales, con más fatiga y más riesgo en carretera.

Una tarjeta de tacógrafo a nombre de otra persona no es un error menor: convierte en invisibles las horas reales de trabajo al volante.

Cuánto puede costar manipular el tacógrafo

En la vía administrativa, manipular el tacógrafo o falsear los tiempos de conducción se considera una infracción muy grave. La sanción económica puede llegar hasta los 6.000 euros. No es una cifra simbólica: equivale a meses de trabajo y puede ir acompañada de la inmovilización del vehículo si la manipulación se detecta en carretera.

En el plano penal, la conducta puede encajar en un delito de falsedad en documento oficial. En este caso, la Guardia Civil investiga al conductor por ese presunto delito, lo que abre la puerta a penas de prisión si el procedimiento avanza y se acredita la falsificación. Las otras dos personas tampoco quedan al margen: cooperar o inducir puede tener consecuencias penales.

Por qué importa a todos los conductores

El tacógrafo digital no es un simple aparato de control. Es un sistema que registra los tiempos de conducción, los descansos y la velocidad en determinados tramos. Si los datos se manipulan, la empresa no puede acreditar que cumple los límites y el conductor puede estar circulando con una fatiga que no aparece en ningún documento.

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Además, la normativa de transportes obliga a cumplir límites de conducción y descanso precisamente para evitar que el cansancio se convierta en un riesgo de seguridad vial. La manipulación no solo falsea un registro: altera el sistema que protege al resto de conductores.

La investigación del GIAT demuestra que los controles no se quedan solo en la carretera. La trazabilidad de documentos y autorizaciones permite llegar a la empresa, a quien facilita la tarjeta y a quien organiza el transporte. Cualquier conductor profesional que se plantee manipular el tacógrafo se juega mucho más que una multa.

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El consejo del asesor es claro: si eres conductor profesional, comprueba antes de arrancar que la tarjeta insertada es la tuya y que los descansos registrados son reales. Si alguien te propone usar una tarjeta ajena, piénsalo dos veces: el ahorro de tiempo no compensa ni los 6.000 euros ni el riesgo penal.

Ficha de la Multa

  • A quién afecta: conductores profesionales, titulares de tarjetas de tacógrafo y gestoras de transporte que puedan participar en la manipulación.
  • Cifras a tener en cuenta: sanción administrativa muy grave de hasta 6.000 euros y posible delito de falsedad en documento oficial, con eventual pena de prisión.
  • Consejo para evitarlo: verifica siempre que la tarjeta del tacógrafo sea la tuya y registra los descansos reales; nunca aceptes manipular datos para alargar la jornada.