La quinta generación del Hyundai Tucson 2027 no se conforma con un simple rediseño: la carrocería alcanza los 4.700 milímetros de longitud y la batalla se va hasta los 2.785 milímetros. Es un cambio de categoría que coloca al SUV híbrido coreano en el territorio de los familiares y lo enfrenta directamente al Toyota RAV4.
El dato de partida es claro: el nuevo Tucson es 40 milímetros más ancho que la generación anterior y solo 13 centímetros más corto que el Hyundai Santa Fe, su hermano mayor. No es una actualización conservadora, sino una apuesta por el espacio interior y por una presencia visual más robusta.
Un crecimiento que redefine el segmento
Las cotas oficiales sitúan la carrocería en 4.700 mm de longitud, 1.905 mm de anchura y 1.685 mm de altura, con una distancia entre ejes que gana 30 milímetros hasta llegar a los 2.785 mm. Ese crecimiento se nota sobre todo en la segunda fila, donde la marca anuncia 29 milímetros adicionales de altura libre al techo, hasta los 1.031 milímetros.
El acceso a las plazas traseras también mejora con puertas que elevan su ángulo de apertura de 73 a 83 grados. En uso real, esa diferencia facilita instalar una silla infantil o sujetar a un niño sin forzar la postura. La lectura para el conductor es inmediata: el Tucson abandona parte de su carácter compacto para acercarse al estándar de los SUV familiares.
El crecimiento del Tucson no es solo estética: la nueva batalla y el ángulo de apertura trasero convierten el habitáculo en el argumento principal.
La versión XRT lleva la propuesta un paso más allá con protecciones específicas y un acabado más campero, pensado para quienes buscan una imagen todoterreno sin asumir las dimensiones de un siete plazas. El enfoque amplía el público objetivo sin renunciar a la receta mecánica que ya funciona.
Ficha técnica esencial
- Longitud: 4.700 milímetros, la mayor de la historia del modelo.
- Anchura: 1.905 milímetros, 40 milímetros más que la generación anterior.
- Altura: 1.685 milímetros, con 29 milímetros extra de altura libre al techo en segunda fila.
- Distancia entre ejes: 2.785 milímetros, 30 milímetros adicionales respecto al Tucson previo.
- Gama mecánica: previsiblemente combustión, híbrida e híbrida enchufable en Europa, pendiente de confirmación.
- Precio orientativo actual: desde 26.025 € en combustión y 31.975 € en híbrido; el Toyota RAV4 arranca en 42.200 €.
El ataque directo al Toyota RAV4
Con más tamaño y una receta mecánica que mantiene opciones electrificadas, el Tucson se mide por primera vez de forma tan clara con el Toyota RAV4. El modelo japonés parte en España desde 42.200 euros en sus versiones híbridas. El Tucson actual, por su parte, se ofrece desde 26.025 euros en combustión —con mecánicas diésel, de gasolina y microhíbridas— y desde 31.975 euros en híbrido, según la tarifa vigente del modelo saliente.
Resulta difícil que la nueva generación conserve esos precios sin cambios. Aun así, con una subida razonable, el Hyundai debería mantenerse por debajo de la barrera psicológica que marca el RAV4. Ese margen puede ser decisivo para el comprador de SUV híbrido que busca espacio sin saltar de categoría. Si se confirma una subida controlada, la relación entre espacio y tarifa será el argumento de venta frente al japonés.
Análisis técnico: lo que cambia para el conductor
El Tucson de quinta generación no solo es más grande por fuera. La cota de altura libre al techo en segunda fila y las puertas de mayor apertura inciden directamente en el uso familiar. Un adulto de estatura media gana margen para entrar y salir sin golpearse con el pilar, y la instalación de una sillita infantil deja de ser un ejercicio de contorsionista.
En el apartado mecánico, Hyundai no ha roto la baraja: las opciones de combustión, híbrida e híbrida enchufable siguen como columna vertebral. Es la receta lógica frente al RAV4, que también ofrece hibridación y versión enchufable. Lo que aún falta por definir es la configuración definitiva para Europa, tanto en potencias como en tarifas.
En términos de plataforma, la ganancia de batalla no implica necesariamente más peso en vacío, aunque la marca todavía no ha publicado el dato. El conductor que priorice la habitabilidad verá el cambio; el que se mueva por ciudad deberá asumir una carrocería de 4,70 metros, más cercana a un SUV medio-grande que a un compacto.
Con este movimiento, Hyundai deja claro que prefiere disputar el volumen a los SUV de tamaño superior antes que defender un nicho compacto. El primer examen llegará con el desembarco de la gama europea, todavía sin fecha comercial cerrada.


