Kia Tasman, la marca coreana soluciona con accesorios y ediciones especiales las críticas a su diseño

La marca descarta un restyling anticipado del polémico pick-up y apuesta por un catálogo de accesorios inspirado en el concept Weekender y paquetes de diseño. Los ejecutivos de Kia reconocen que el diseño no ha gustado y que las ventas en Australia obligan a reaccionar.

Kia ha reconocido, a través de su filial australiana, que el diseño del Tasman no ha gustado. Y lo ha hecho con un dato demoledor: las ventas del pick-up en Australia, su principal mercado de prueba, han obligado a aplicar descuentos en pocos meses. Pero la respuesta no será un facelift apresurado. La hoja de ruta dice algo distinto: accesorios y una edición especial.

Roland Rivero, director de Planificación de Producto y Formación en Kia Australia, declaró al medio local Drive que ‘hay un par de ideas que hemos evaluado, solo manténganse atentos’. Acto seguido, fue tajante: ‘cualquier rumor sobre un rediseño acelerado queda descartado. El ciclo de vida de producto es el que es. Los facelift se programan en consecuencia. El Tasman que se ve en las carreteras nos acompañará un par de años más. Dicho esto, no vamos a cruzarnos de brazos’.

Las declaraciones de Rivero llegan tras unas semanas en las que Spence Cho, responsable de Ventas Globales de Kia, ya había insinuado a la prensa australiana que la marca preparaba ‘contramedidas’ para los próximos años, incluyendo cambios en el diseño y nuevas opciones de motorización. Pero si alguien esperaba un rediseño profundo de la carrocería, la respuesta oficial es clara: tocará esperar al ciclo natural del modelo.

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La polémica estética del Tasman y el traspiés en Australia

Desde su presentación, el Tasman ha polarizado al público. Las comparaciones con personajes animados y los memes en redes sociales han sido constantes. No es la primera vez que un diseño divide opiniones, pero en este caso el ruido se ha traducido en un ritmo de ventas inferior al esperado en Australia, mercado clave para cualquier pick-up de tamaño medio.

Kia ya recurrió a recortes de precio para reactivar la demanda, una medida que rara vez se aplica a los pocos meses de lanzamiento. La presión del mercado ha llevado a la cúpula local a verbalizar lo que muchos compradores llevaban tiempo pensando: el diseño necesita un ajuste. Sin embargo, la solución inmediata no pasará por rediseñar chapa y ópticas, sino por vestir al modelo con un catálogo de accesorios más agresivo y, previsiblemente, con una edición especial derivada del Kia Tasman Weekender Concept.

La estrategia de Kia: accesorios y ediciones especiales para esquivar el rediseño

La clave está en el Weekender, exhibido en el Salón del Automóvil de Seúl de 2025. Aquel prototipo aplicaba un bodykit que transformaba la imagen del Tasman sin tocar la estructura. Incorporaba una gran placa protectora en el parachoques delantero, una parrilla más estilizada, pasos de rueda en color carrocería que cubrían parcialmente los faros, un portaequipajes futurista que se extendía hasta la caja y un acabado militar en color arena con acentos verde lima.

Ese concepto podría trasladarse a un paquete de accesorios que los concesionarios instalen bajo pedido. No elimina las líneas generales del vehículo pero sí maquilla los elementos más criticados y le otorga una presencia más robusta. La propia marca reconoce que, en paralelo, trabaja en otras opciones de motorización —quizá una versión híbrida enchufable— que podrían atraer a flotas y clientes corporativos con exigencias de etiqueta medioambiental.

Los accesorios de estilo no son una solución definitiva, pero sí una maniobra ágil y de bajo coste en comparación con un rediseño profundo. Mientras tanto, los propietarios más impacientes ya acuden a firmas de posventa como AR para cubrir los puntos flacos del diseño.

Kia descarta un facelift anticipado y elige el camino de los accesorios porque cambiar la chapa ahora costaría decenas de millones y alteraría toda la cadencia industrial del modelo.

La operación tiene sentido industrial: el ciclo de desarrollo de un vehículo dura entre cuatro y cinco años, y un facelift importante suele programarse en el ecuador. Forzar ahora un rediseño supondría duplicar inversiones y alterar la planificación de la planta de montaje. En cambio, desarrollar un catálogo de accesorios de estilo —paragolpes, embellecedores, nuevos grupos ópticos auxiliares— puede ejecutarse en meses y con un coste muy inferior.

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La duda es si ese maquillaje bastará para que el Tasman recupere tracción comercial, o si la crítica estética seguirá pesando en la decisión de compra. En Australia, los datos de ventas —sin desglose oficial— sugieren que la demanda no ha cumplido expectativas, y Kia, que ha sabido construir una imagen moderna con modelos como el EV6 o el Sportage, no puede permitirse un patito feo en su gama.

Kia Tasman ARB Kit todoterreno 19 Motor16
Foto: ARB

Análisis de Impacto Motor16

  • Dato de mercado: Aunque Kia no ha desglosado las cifras del Tasman en Australia, la aplicación de descuentos a los pocos meses del lanzamiento es un indicador inequívoco de que la demanda inicial no ha cumplido las previsiones. La comparación con sus rivales —Toyota Hilux, Ford Ranger— sitúa al modelo coreano en una posición complicada en el segmento de los pick-up medios.
  • Lo que se comenta en los despachos: Fuentes de la marca en Sídney apuntan a que la matriz surcoreana estudia una versión eléctrica o híbrida enchufable para atraer a clientes corporativos. También se baraja una serie especial Weekender de producción limitada, que podría llegar en la segunda mitad de 2026 y que supondría el primer gran movimiento estético comercial.
  • Veredicto Motor16: La estrategia de los accesorios es sensata para amortiguar el golpe sin romper el ciclo de desarrollo, pero no resuelve el problema de fondo: el diseño sigue siendo un lastre para el gran público. Mientras el rediseño completo no llegue —y no lo hará hasta, al menos, finales de 2027—, el Tasman sobrevivirá a base de maquillaje, no de cirugía.