La Kia PV5 se transforma en furgoneta eléctrica camper de 4,69 m con dos camas dobles y 400 km de autonomía

La conversión de Wellhouse Leisure sobre la PV5 Plus suma cuatro plazas, cocina de dos fuegos y batería auxiliar de 150 Ah con placa solar. El precio británico ronda los 73.000 euros al cambio y no hay comercialización anunciada en España.

La Kia PV5 se convierte en furgoneta eléctrica camper de cuatro plazas y dos camas dobles en solo 4,69 metros.

La ficha rápida para el profesional

  • Por qué es importante: demuestra que una furgoneta eléctrica compacta admite conversión habitable sin renunciar a cuatro plazas, una referencia directa para talleres transformadores y para el negocio de alquiler de campers.
  • Ventajas e inconvenientes: A favor: dos camas dobles y cocina completa por debajo de 4,7 metros; batería auxiliar de 150 Ah con placa solar de 200 W al margen de la tracción; recarga del 10 al 80 % en unos 30 minutos. En contra: no hay cuarto de baño; el precio británico ronda los 73.000 euros al cambio; y no existe comercialización ni tarifa anunciada para España.
  • Datos técnicos clave: 4,69 m de longitud; 1,89 m de anchura; 1,99 m de altura con techo cerrado; cuatro plazas y dos camas dobles; batería de 71,2 kWh y 410 kilómetros WLTP; 10-80 % en unos 30 minutos; desde 63.000 libras, unos 73.000 euros al cambio.

Cómo caben dos camas dobles en 4,69 metros

La conversión la firma Wellhouse Leisure sobre una PV5 en versión Plus. Las cotas exteriores se quedan en 4,69 metros de longitud, 1,89 metros de anchura y 1,99 metros de altura con el techo cerrado, según los datos que publica el propio transformador. Ese último número es el que más pesa en el uso diario: por debajo de los dos metros, el vehículo entra en la mayoría de aparcamientos subterráneos y garajes con gálibo estándar.

El reparto interior se apoya en dos asientos traseros individuales de Schnierle, proveedor alemán de asientos para conversiones. Se desplazan longitudinalmente, se reclinan hasta formar cama y pueden desmontarse por completo para dejar el habitáculo diáfano; los delanteros son giratorios y permiten enfrentar ambas filas. Esa modularidad es lo que hace compatible el transporte de cuatro personas con el descanso.

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Las plazas para dormir son dos: una cama doble inferior y otra bajo el techo elevable, esta última con somieres Froli. En el lateral se instala una cocina con placa de inducción de dos fuegos, fregadero con tapa de cristal y frigorífico de 42 litros, más armarios y huecos de almacenamiento; el microondas de 700 W es opcional. La zona de vivienda lleva su propia batería auxiliar de litio de 150 Ah, apoyada en una placa solar de 200 W y con toma exterior para conectarse en un camping. Ese circuito mueve nevera, luces y bomba de agua sin tocar la batería de tracción.

Para quien explota el vehículo, el dato decisivo no es la cama: es que el circuito de vivienda no reste autonomía a la tracción.

Autonomía, peso añadido y recarga

La base es una PV5 Plus con batería de 71,2 kWh, homologada en 410 kilómetros WLTP y con bomba de calor de serie, que reduce el gasto de climatización en frío. La recarga se mantiene en el entorno del 10 al 80 % en unos 30 minutos con un cargador de corriente continua adecuado. Ahora bien, muebles, aislamiento, depósitos y batería auxiliar suman kilos que la ficha de la furgoneta de serie no contempla: en configuración camper, la autonomía real quedará por debajo de esa cifra homologada.

El transformador no publica la carga útil resultante, y ese es el primer dato que debería pedir cualquier profesional. Quien piense en la PV5 como base dual —reparto ligero entre semana, ocio el fin de semana— necesita saber cuánto margen queda antes de agotar la MMA, la masa máxima admisible.

Lo que cuesta y para quién tiene sentido

El catálogo de Wellhouse Leisure fija 63.000 libras para la versión con techo elevable, batería de mayor capacidad, bomba de calor y conversión incluida. Al cambio, la cifra ronda los 73.000 euros. No hay precio oficial para España ni comercialización anunciada en nuestro país, de modo que cualquier comparación con una camper de marca generalista debe hacerse con esa cautela. El tirón, en todo caso, ha sido notable: la empresa comunicó el pasado mes de septiembre que las primeras 30 unidades estaban vendidas.

El encaje profesional pasa por la modularidad. La bancada trasera desmontable permite pasar de configuración de carga a configuración habitable sin obra, algo que interesa al autónomo que quiere un solo vehículo para trabajar y viajar, y al operador de alquiler que busca producto cero emisiones con tarifa semanal. No encaja, en cambio, en quien necesite etapas largas o un baño a bordo.

Veredicto profesional: dónde encaja y qué falta

La PV5 i-Camper es una noticia mejor para el negocio de la transformación que para el comprador final. Durante años, las conversiones camper se han construido casi en exclusiva sobre la Volkswagen California y la Ford Transit Custom. Que un especialista británico elija una furgoneta eléctrica compacta y saque cuatro plazas y dos camas dobles en 4,69 metros abre una alternativa real en el segmento pequeño, y la modularidad —asientos deslizantes, reclinables y desmontables, delanteros giratorios— es un argumento replicable sobre otras bases eléctricas.

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Para el autónomo que hace reparto urbano entre semana y escapa los fines de semana, la combinación de 410 kilómetros WLTP y recarga al 80 % en media hora es suficiente: el problema no será la autonomía, sino encontrar el cargador en destino. Para una flota de alquiler de campers, los 73.000 euros al cambio obligan a una tarifa diaria alta para amortizar el vehículo en un plazo razonable.

Quedan tres incógnitas antes de firmar: la carga útil tras la conversión, el precio y la homologación para España, y una red de posventa que cubra también la parte habitable. El próximo hito, si llega, será el anuncio de distribución fuera del Reino Unido; por ahora no hay nada confirmado.

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