Seis meses de espera para el Mercedes CLA eléctrico: los nuevos pedidos ya se entregan en 2027

Mercedes entregó 68.400 eléctricos entre julio y septiembre, un 61% más, y el CLA supera ya las 71.000 matriculaciones europeas. La producción de 2026 está agotada en Europa y los libros de pedidos llegan a 2027.

Si te has decidido por un Mercedes CLA eléctrico o por el GLC de la misma familia, ve haciendo sitio en el garaje. Configuras hoy y la entrega se va, como poco, a la primavera de 2027: hablamos de unos seis meses de espera en los pedidos nuevos.

No es una impresión de concesionario ni un rumor de foro. El dato lo puso sobre la mesa Mathias Geisen, responsable de Ventas y Experiencia de Cliente de Mercedes-Benz, y encaja con lo que la marca había anticipado al presentar sus resultados del tercer trimestre. CLA, GLC, GLB y GLA tienen agotada en Europa la producción prevista para lo que queda de 2026, y los libros de pedidos ya se extienden a 2027.

Qué plazo hay ahora mismo, modelo por modelo

La situación afecta a las cuatro puertas de entrada de la marca al eléctrico, pero no con la misma presión. El CLA arrastra la lista más larga; el GLC, recién arrancado, va camino de igualarla. Y no es la típica cola de lanzamiento que se deshincha en tres meses: los libros cubren un ejercicio completo.

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Mercedes conservó nombres conocidos —CLA, GLC— en lugar de estrenar la denominación EQ. Tiene lógica comercial: el comprador reconoce el producto. Pero traslada al concesionario una presión que antes no existía, porque ahora el eléctrico compite por el mismo escaparate que el diésel.

Los números que explican la cola

GLC eléctrico plazo entrega

Entre julio y septiembre de 2026, Mercedes entregó 68.400 turismos completamente eléctricos. Son un 61% más que en el mismo periodo de 2025 y un 29% por encima del segundo trimestre: su mejor trimestre eléctrico de la historia. Cuando el crecimiento es de esa magnitud, la fábrica no tiene margen para improvisar.

El CLA es la pieza que tira del carro. Según la evaluación de Dataforce que publicó Handelsblatt, el modelo supera ya las 71.000 matriculaciones en Europa desde su lanzamiento comercial en septiembre de 2025, con una media cercana a las 5.400 unidades al mes. El predecesor, disponible solo con motores de combustión, promediaba unas 3.500 entre 2021 y 2024. Son gamas distintas, sí, pero la comparación mide bien cuánto peso ha ganado el nuevo.

Seis meses de espera no son un problema de producción: son la factura de haber acertado con el producto.

El GLC añade otro ingrediente. Sustituye en el terreno eléctrico a uno de los pilares comerciales de la marca y su arranque en Bremen no fue perfecto: hubo problemas con determinados componentes que la compañía asegura haber estabilizado y las cifras ya acompañan. En septiembre registró cerca de 7.400 unidades en Europa; en Alemania, CLA y GLC pasaron de las 2.000 matriculaciones y se colaron entre los diez eléctricos más vendidos del mes.

El efecto conjunto se ve en la composición de las ventas. El peso mundial del eléctrico puro dentro de Mercedes-Benz Cars alcanzó el 16,8% en el tercer trimestre, 7,2 puntos más que un año antes. Si sumas los híbridos enchufables, uno de cada cuatro turismos vendidos por la marca en esos tres meses tenía enchufe.

Y todo eso ocurre mientras las ventas totales del grupo retrocedían un 8% por la debilidad del mercado chino. En Europa, los eléctricos de Mercedes crecieron un 78% interanual y ya representan casi uno de cada tres coches vendidos. El eléctrico sube dentro de un contexto general que no acompaña.

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Kamenz, Rastatt, Bremen y Sebeș: de dónde sale cada pieza

La otra cara del plazo está en las fábricas. La planta de baterías de Accumotive en Kamenz suministra la nueva generación de acumuladores tanto al CLA que se monta en Rastatt como al GLC de Bremen. Lleva desde junio funcionando seis días por semana y a tres turnos, y acumula más de dos millones de baterías producidas desde que arrancó su actividad.

La red está repartida a conciencia. Las unidades eléctricas del GLC llegan desde Sebeș (Rumanía), Kamenz pone las baterías y Bremen remata el ensamblaje. En el CLA, las baterías salen también de Kamenz, la propulsión de Untertürkheim y el coche se monta en Rastatt. Cualquier cuello de botella en una de esas plantas se traduce en más semanas de espera.

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Qué hacer si te planteas comprar uno

Con este panorama, el consejo es simple: no dejes la configuración para diciembre pensando que en enero habrá hueco. Pide la fecha de entrega estimada por escrito en el contrato, no solo el ‘te llamamos’ del comercial. Si el plazo te condiciona, hay dos vías: unidades en stock o kilómetro cero ya fabricadas, o renting con cuota cerrada, donde el concesionario asume el riesgo del retraso. Puedes consultar la gama y los plazos en la web oficial de Mercedes-Benz.

Y mira la competencia antes de firmar. Seis meses es una ventaja enorme para cualquier rival con coches en campa, y en el premium europeo hay alternativas con entrega inmediata. Comparar plazos, no solo precios, es lo que separa una compra redonda de medio año de cabreo. Si quieres contexto histórico del modelo, la ficha del CLA en Wikipedia ayuda a entender de dónde viene esta generación.

Información útil para el conductor

  • Cifra clave: seis meses de espera en los pedidos nuevos de CLA y GLC eléctricos; las entregas se van a la primavera de 2027.
  • Comparativa: 68.400 eléctricos entregados en el tercer trimestre de 2026, un 61% más interanual y el mejor trimestre de la historia de la marca.
  • Ganadores y perdedores: el CLA manda con más de 71.000 matriculaciones europeas; el GLC triplicó ventas entre el segundo y el tercer trimestre.
  • Alerta de plazo: CLA, GLC, GLB y GLA tienen agotada en Europa la producción de lo que queda de 2026.