El Dakar 2027 abandona Arabia Saudí rumbo a Marruecos y esquiva la cancelación que amenazaba la 49ª edición. A menos de tres meses del banderazo, la prueba más mediática del calendario rally-raid cambia de desierto y deja abierta la pregunta de si volverá.
El anuncio llegó el pasado domingo y puso fin a semanas de especulación. ASO, la empresa organizadora, no ha hecho público el detalle del acuerdo con Riad, pero sí el marco: la carrera se disputa en enero y lo hace fuera de territorio saudí. Eso sí, la puerta no se cierra del todo. La 50ª edición, la de las bodas de oro, sigue apuntada al país del Golfo en la hoja de ruta que maneja la organización.
El detonante es de sobra conocido: el recrudecimiento de los ataques hutíes más allá de las fronteras de Yemen. Con ese escenario, mover a miles de personas, varios centenares de vehículos y un dispositivo televisivo por el interior del país durante dos semanas era una ecuación que ningún departamento de riesgos estaba dispuesto a firmar.
Marruecos hereda el Dakar: del riesgo hutí al control logístico
El destino es Marruecos. La hoja de ruta que se maneja contempla unos primeros días sobre suelo europeo —todo apunta a Portugal— para las inspecciones técnicas, la ceremonia de salida, e incluso una prólogo antes de embarcar desde Málaga hacia el continente africano. Sobre el papel, el grueso de la competición, que puntúa para el Campeonato del Mundo de Rally-Raid de la FIA, se disputa en el Magreb.
La lectura organizativa es la que importa. Cambiar de sede no es cancelar: ASO conserva producto, parrilla y escaparate televisivo, y se ahorra el escenario que nadie quería, una edición suspendida a semanas del banderazo. Marruecos, además, no es terreno improvisado. El país ya acogió etapas en la época africana del rally y lleva años poniendo en pie una cita del W2RC con dispositivo de seguridad probado. La incógnita es la letra pequeña del contrato con Riad, que no ha trascendido.
Un Dakar que se muda no es un Dakar cancelado: es un Dakar que ha cambiado un contrato por un seguro.
Las inscripciones tardías y la fuga hacia el Africa Eco Race
Durante las semanas de incertidumbre, el mercado de inscripciones se heló. Varias estructuras retrasaron al máximo la formalización de sus solicitudes y otras tantas desviaron el esfuerzo hacia el Africa Eco Race o directamente se tomaron un año sabático para no exponer a su gente a un escenario abierto. El cálculo era frío: si la carrera se cancelaba en diciembre, el coste de haberla preparado se comía el presupuesto de la temporada siguiente.
El riesgo que se ha despejado es el que menos se ve: el de las políticas internas de las compañías. No es una hipótesis, ha pasado ya. En el WRC hay episodios de Hyundai y Toyota renunciando a una cita por criterios corporativos, y un Dakar en zona de conflicto abierto habría activado el mismo reflejo en más de una marca de fábrica. Con ellas se habría caído también la razón por la que los patrocinadores firman.
El precedente de 2008 y la cuenta atrás hacia enero
La última vez que el Dakar se quedó sin salida fue en 2008. La carrera se suspendió en la víspera, con los camiones ya cargados, por amenazas terroristas en Mauritania. Aquel fantasma ha sobrevolado cada conversación de paddock de las últimas semanas y explica por qué medio parque de asistencia no firmaba la inscripción. La diferencia con aquel episodio es de infraestructura: entonces no había un plan B operativo; ahora lo hay, y está a un estrecho de distancia.
Marruecos lleva años en el calendario mundial de rally-raid, con un rally de cinco días que sirve de ensayo general para los equipos punteros del W2RC. La logística está rodada, las pistas están cartografiadas y la federación marroquí conoce el protocolo. Es el mismo motivo por el que el traslado no rompe la parrilla: nadie llega a ciegas.
Y la parrilla, precisamente, es lo que estaba en juego. Sobre enero pendían demasiadas historias como para perderlas. Todo apunta a que Fernando Alonso estará en la salida con un T1+ heredado del Dacia Sandrider que probó en Merzouga y que se rebautizaría con apellido Aston Martin. Carlos Sainz afronta el tercer año del proyecto Ford Raptor T1+, ese punto en el que históricamente sus programas despegan. Y el mercado se ha reordenado a toda prisa: Al-Attiyah camino de Ford, Loeb y Moraes sostenidos por Prodrive en su nueva etapa, Cristina Gutiérrez con el Santana 400 T1+ frente a Laia Sanz con EBRO, y Edgar Canet llamando a la puerta de los grandes en motos.
Queda por saberse el reparto exacto de etapas entre Portugal y Marruecos, y si el trazado definitivo se publica con el detalle que exige el campeonato. También queda la pregunta de fondo: si el Dakar regresa a Arabia Saudí en 2028 o si el golfo se ha cerrado para siempre. Ese debate, y no el de la cancelación, es el que va a marcar los próximos meses. El reglamento y las categorías admitidas se consultan en la web oficial del Dakar.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: el traslado a Marruecos no altera el número de inscritos, pero sí el calendario de preparación de los equipos, que afrontan la logística más corta de los últimos años con salida europea y embarque en Málaga.
- El rumor: la continuidad del acuerdo con Riad más allá de 2027. La 50ª edición sigue vinculada a Arabia Saudí sobre el papel, aunque nadie confirma la letra pequeña ni las condiciones de salida.
- Veredicto: ASO ha elegido el mal menor y lo ha hecho a tiempo. Salva la edición y protege a las marcas de un dilema reputacional, pero convierte el futuro del rally en una negociación abierta con el patrocinador más importante de su historia.

