CATL ampliará sus fábricas en Europa porque las tres gigafábricas en marcha se le quedan cortas. La demanda de coches eléctricos corre más deprisa que su capacidad de producción.
Lo ha confirmado Matt Shen, director regional del grupo en Europa, sin rodeos: la capacidad actual será insuficiente para sostener el crecimiento del mercado en los próximos años. Y hablamos del mayor fabricante de baterías del planeta, no de un recién llegado.
Qué hay ya en pie: tres gigafábricas y 164 GWh
La primera planta europea del grupo está en Alemania, con 14 GWh anuales. La segunda, en Hungría, es la joya de la corona: 100 GWh, un volumen que por sí solo resulta difícil de igualar en el continente.
La tercera será la de Zaragoza, con 50 GWh de capacidad y gestión compartida con Stellantis, que ensamblará estos packs en su planta de Figueruelas. Todavía no está operativa, pero su producción ya tiene destino: celdas LFP (litio-ferrofosfato, la química más barata y la que menos sufre con las recargas completas) para los vehículos que salgan de esa línea.
Cuando las tres funcionen a pleno rendimiento, CATL sumará 164 GWh en suelo europeo. Si cada coche montara una batería de 60 kWh, esa cifra daría para unos 2,7 millones de vehículos.
Por qué CATL necesita más fábricas en Europa
Shen lo tiene claro: eso no bastará. El mercado europeo va a crecer en varias direcciones a la vez y cada una tira de baterías. Y aquí llega el detalle que casi nadie subraya: no es solo cuestión de coches.
Tres gigafábricas no son el final del camino, sino el primer tramo: cada oleada de electrificación reabre la cuenta de gigavatios.
El directivo anticipa tres oleadas de electrificación. Primero los turismos eléctricos, que ya están aquí. Después el almacenamiento estacionario, ese que sostiene las renovables cuando no hay sol ni viento. Y tercero, los vehículos comerciales: furgonetas, camiones de reparto, la última milla.
De momento no hay ubicaciones ni calendario para las nuevas plantas. La compañía solo ha puesto dos condiciones encima de la mesa: proximidad a los clientes y acceso a infraestructura logística y energética. Traducido al taller: cerca de las fábricas de coches y con enchufe gordo.
El otro freno es humano. Shen señala la escasez de trabajadores cualificados e ingenieros como el mayor desafío, porque la industria europea de baterías no tiene suficientes especialistas. Sin formación, los gigavatios no se fabrican solos.
Baterías de sodio: la próxima jugada
CATL está entre los grandes valedores de las baterías de sodio, una química que promete coste bajo, carga rápida y buen comportamiento con frío extremo. La firma estima que, a medio plazo, este tipo representará el 30-40% del mercado.
Sus celdas Naxtra aguantan -40 ºC conservando cerca del 90% de la capacidad, con carga a 5C la temperatura apenas sube 5 ºC y la vida útil apunta a más de 10.000 ciclos. Hoy esa apuesta se limita a China.
Pero el salto a Europa parece cuestión de tiempo. El Grupo Renault ya ha mostrado interés, y sus actuales Twingo y Dacia Spring montan celdas LFP de CATL. El paso siguiente sería lógico.
Qué significa esto si te estás mirando un eléctrico
Más capacidad en Europa no abarata un coche de la noche a la mañana, pero reduce la dependencia de las importaciones asiáticas y los plazos de entrega. La señal que de verdad importa es otra: la oferta de modelos con batería LFP va a seguir creciendo, y son los que mejor aguantan el uso urbano y las recargas completas.
Eso sí, no esperes milagros en la factura. La batalla real se libra en la química y en la logística, no en el escaparate del concesionario. Y esa batalla acaba de empezar.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 164 GWh es la capacidad europea de CATL sumando Alemania (14 GWh), Hungría (100 GWh) y la futura planta de Zaragoza (50 GWh).
- Comparativa: Hungría concentra el 61% de esa capacidad y Zaragoza aportará el 30% cuando arranque la producción.
- Calendario: no hay fecha ni ubicación confirmadas para las nuevas gigafábricas; la empresa solo admite que habrá más plantas.
- Curiosidad: CATL calcula que las baterías de sodio llegarán a suponer entre el 30% y el 40% del mercado a medio plazo.
- Lectura de Motor16: más capacidad en Europa debería acortar entregas y consolidar las baterías LFP en los eléctricos urbanos, pero no anticipes una bajada de precios inmediata.

