SPIDI estrena la chaqueta modular de moto que cambia hasta seis veces y pega la protección al cuerpo

El sistema Step-In Armor del SPIDI Safety Lab combina malla, capa intermedia y cubierta H2OUT con cremalleras compatibles. La Mission-V, con clase A y protecciones Warrior de nivel 2, cuesta 549,90 euros.

SPIDI le da la vuelta a la chaqueta modular de moto. Se llama Step-In Armor, permite hasta seis configuraciones distintas y, sobre todo, coloca las protecciones junto al cuerpo en lugar de esconderlas en la capa exterior. La primera que la aplica es la Mission-V, con un precio oficial de 549,90 euros.

Frío al salir de casa, calor a mediodía y lluvia justo cuando la ruta se pone interesante. Tres escenarios en un mismo día y una sola percha en el recibidor. Ese es el problema que el SPIDI Safety Lab dice haber resuelto con cremalleras.

Cómo funciona Step-In Armor: la protección va primero

La chaqueta de moto convencional apila capas hacia dentro: la cordura fuera, la membrana impermeable en medio y el forro térmico al fondo. Las protecciones viven en bolsillos de la capa externa. Consecuencia inmediata: al quitar la capa exterior también se van las protecciones. Y eso, en el peor de los casos, se paga caro.

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Step-In Armor invierte el orden. Lo que queda pegado al cuerpo es una chaqueta interior de malla, ligera y ventilada, que lleva las protecciones y puede usarse sola cuando aprieta el calor. Sobre ella se coloca la capa intermedia Soft Shell, elástica y con vocación de prenda casual. Y por fuera entra la Hard Shell, la cubierta con tecnología H2OUT, impermeable, cortavientos, y transpirable. Las cremalleras compatibles permiten combinar las tres en hasta seis configuraciones.

En la práctica, la misma prenda sirve para el trayecto urbano de julio, para la salida de marzo con quince grados y para el viaje de tres días con agua cruzada. La malla interior se usa sola cuando el calor aprieta; la cubierta exterior responde cuando llega el temporal. Sin cambiar de chaqueta.

Cuando la capa exterior se queda en el armario, casi todas las chaquetas se llevan sus protecciones con ella. Aquí se quedan donde deben: sobre el cuerpo.

Conviene aclarar que el sistema no es una chaqueta que se transforma por arte de magia. Es un ecosistema de prendas compatibles que se compran por separado y se combinan. La modularidad se paga pieza a pieza, y ahí está la letra pequeña de cualquier sistema abierto.

SPIDI Mission-V: la primera chaqueta modular de moto del sistema

La Mission-V es la aplicación más completa que ha presentado la marca italiana hasta ahora. Llega de serie con la cubierta exterior H2OUT y la chaqueta interior de malla Super Net, homologada CE clase A con protecciones Warrior de nivel 2 en hombros y codos. Además está preparada para añadir espaldera y protectores de pecho opcionales, y es compatible con otras seis prendas del sistema, entre ellas la Tech Armor 2 y la Base-1 Armor.

La capucha es desmontable y la cubierta exterior puede llevarse sola cuando te bajas de la moto, un detalle que agradece quien usa la chaqueta de lunes a viernes. Está disponible en tres colores —barro, negro y verde— con un PVP de 549,90 euros.

Ahora bien, hay un dato que conviene mirar con lupa: la clase A es el escalón de entrada de la norma EN 17092 entre las chaquetas con protección completa. Las clases AA y AAA acreditan mayor resistencia a la abrasión y al desgarro. Para uso urbano y trayectos cortos, la clase A es razonable. Para rutas rápidas de fin de semana o viajes largos, es un punto a tener en cuenta antes de pagar.

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En precio, 549,90 euros colocan la Mission-V por encima de una tres capas convencional decente, que ronda los 300 o 400 euros, y muy por encima de una chaqueta de verano con protecciones nivel 2, que se mueve entre 150 y 250. La diferencia solo se justifica si usas las capas por separado. Si tu clima es estable y sales siempre a la misma hora, el sistema te sobra.

Lo que SPIDI tiene en camino

La marca ya ha anunciado dos incorporaciones que amplían el ecosistema. La Sport Shell H2OUT es una cubierta exterior impermeable, cortavientos y transpirable, compatible con distintas prendas protectoras del sistema. La Sport Jacket combina esa misma cubierta con la Base-1 Armor incluida de serie. Dos alternativas que confirman hacia dónde va el catálogo: menos chaquetas cerradas y más piezas intercambiables.

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Merece la pena seguir la evolución, porque el sistema gana sentido cuantas más piezas compatibles existen. Un ecosistema con dos prendas es una curiosidad; con ocho, empieza a ser una forma distinta de vestir sobre la moto. Para más detalle sobre compatibilidades y tallas, la web oficial de SPIDI recoge la gama completa.

Score Motor16

Nota: 8/10. La idea es buena, está bien ejecutada y resuelve un problema real de los motoristas que ruedan todo el año.

  • La protección no se queda en casa cuando quitas la capa exterior.
  • Seis configuraciones con tres prendas y cremalleras estándar.
  • Clase A y 549,90 euros solo para empezar a montar el conjunto.

Tu Mecánico de Confianza

Aquí no hay cadena que tensar, pero sí mantenimiento que afecta a la seguridad y al bolsillo. Cuatro cosas que revisar en una chaqueta de este tipo:

  • Lavado: la membrana H2OUT pierde propiedades con suavizante y con lavados por encima de 30 grados. Programa suave, sin centrifugado fuerte y secado al aire.
  • Reposicionamiento: tras cada lavado, comprueba que los protectores Warrior de nivel 2 siguen centrados en hombro y codo. Si tienes dudas con la colocación, consulta con un profesional si no tienes experiencia.
  • Homologación: la etiqueta EN 17092 debe seguir cosida y legible. Sin ella, la prenda no acredita su clase ante un perito de seguro en caso de siniestro.
  • Presupuesto: espaldera y protectores de pecho son opcionales y suman. Pide el precio del conjunto completo antes de decidir, porque la chaqueta sola no cubre el torso.