Con la llegada del buen tiempo, es habitual ver cómo miles de aficionados al ciclismo llenan las carreteras. Sin embargo, esta presencia masiva implica extremar las precauciones de seguridad. La Guardia Civil ha lanzado un recordatorio contundente dirigido a los usuarios de la bicicleta
El mensaje es claro y directo: si no quieres sufrir un accidente o recibir una sanción, debes aprender a comunicar tus intenciones al resto de conductores.
Fundamental para mantener la seguridad

Muchos ciclistas suelen cometer el error de pensar que, por ser un vehículo pequeño y ágil, no necesitan avisar de sus movimientos. Sin embargo, esto puede acabar en tragedia.
Los conductores necesitan conocer las intenciones de los ciclistas para adaptar su velocidad, frenar a tiempo o cambiar de carril de manera segura. Si se realiza un giro brusco sin haber avisado, se obliga al conductor a realizar una maniobra de emergencia que puede acabar en un desenlace fatal.
La Guardia Civil recuerda que la normativa de Tráfico no hace distinciones entre bicicletas y otros vehículos respecto a la necesidad de señalizar. Además, el desconocimiento no exime de responsabilidad. Por lo tanto, la obligación de todo ciclista es conocer a la perfección cómo indicar cada maniobra. No se trata de un simple consejo, sino de una exigencia legal que busca proteger la integridad de todos los que comparten la vía.
Cómo señalizar cada giro y parada

Para indicar que vas a girar a la derecha, debes extender tu brazo derecho de forma horizontal, dejando la palma de la mano extendida hacia abajo. Es vital que hagas este gesto con suficiente antelación, no cuando ya estés encima del cruce o la intersección. Al realizar el gesto antes de empezar el movimiento, das tiempo al conductor que viene detrás de ti para que vea tu intención, comprenda hacia dónde te diriges y pueda aminorar su marcha o apartarse con seguridad.
Cuando tu intención sea girar hacia la izquierda, la señalización es igual de intuitiva pero requiere un poco más de pericia. En este caso, debes extender tu brazo izquierdo. Es fundamental que mientras realizas esta señal, mantengas la trayectoria lo más recta posible y no empieces a invadir el carril contrario antes de tiempo. Si te encuentras en una rotonda o en un cruce complejo, la señalización debe mantenerse hasta que inicies la maniobra de giro. Recuerda que no se trata solo de mover el brazo un segundo, sino de mantener la señal el tiempo necesario para que sea visible.
¿Qué pasa si tienes que frenar de golpe o vas a detener la marcha? Hay una señal específica para avisar de que vas a reducir la velocidad o parar. Debes colocar tu brazo en ángulo, de modo que tu mano quede situada hacia arriba, formando un movimiento repetitivo de arriba abajo. Esto es importante en especial en grupos de ciclistas. Si vas en pelotón, el ciclista que va en cabeza tiene la responsabilidad de avisar al resto de compañeros para evitar el efecto dominó, donde un frenazo de uno provoca la caída de los que vienen detrás.
La Guardia Civil recuerda la normativa sobre el posicionamiento en la calzada

Además de señalar tus maniobras, la seguridad también depende de dónde te coloques en la carretera. Hay mucha confusión sobre si se debe ir siempre por el arcén o si se puede ocupar la calzada.
La Guardia Civil apunta que el Reglamento General de Circulación, en su artículo 38, es muy preciso al respecto. La obligación es circular lo más a la derecha posible. Si existe un arcén transitable y en buenas condiciones, debes utilizarlo siempre. Es el lugar más seguro, ya que te separa físicamente del tráfico de vehículos a motor.
Sin embargo, sabemos que el estado de los arcenes no siempre es el ideal. Muchas veces están llenos de gravilla, restos de vegetación o en mal estado. Si el arcén no es suficiente o no permite una circulación segura, puedes ocupar una parte de la calzada. No obstante, debe hacerse con mucha cabeza.
Si circulas en grupo, la normativa permite que los ciclistas circulen en columna de a dos, pero extremando la precaución en tramos sin visibilidad o zonas donde el tráfico sea muy denso. Incumplir estas normas no solo supone un riesgo constante, sino que la Guardia Civil te puede poner una multa de hasta 200 euros.


