Euro NCAP, el organismo independiente que evalúa la seguridad que ofrecen los coches nuevos que llegan al mercado europeo, ha renovado por completo su protocolo de pruebas después de más de diez años, y los dos primeros modelos en pasar por ellas —el SUV eléctrico BMW iX3 y el familiar eléctrico ZEEKR 7GT— han sogrado la nota máxima: cinco estrellas.
Euro NCAP ha endurecido sus pruebas de seguridad porque los coches de hoy en día no tienen nada que ver con los que circulaban por nuestras carreteras hace una década: pantallas que sustituyen a los botones, sistemas que vigilan al conductor en tiempo real, baterías de alto voltaje y software que toma decisiones en milésimas de segundo.
Los criterios antiguos se habían quedado cortos, así que Euro NCAP ha diseñado un sistema nuevo, denominado las Etapas de Seguridad, que evalúa cuatro momentos clave: conducción segura (qué experiencia ofrece el vehículo en este sentido), prevención de colisiones (cómo identifica el peligro y ayuda a prevenir accidentes), protección contra colisiones (cómo protege a los ocupantes cuando el choque ya es inevitable), y seguridad posterior al accidente (cómo ayuda el coche a mejorar la atención de los ocupantes tras un accidente).
No es la primera vez que un salto así sacude al sector. Cuando Euro NCAP nació en 1996, buena parte de los fabricantes dudaba de que unos estándares tan altos fueran viables. Treinta años después, las cinco estrellas siguen siendo el sello que todo fabricante quiere lucir, y el examen vuelve a subir el listón.
BMW iX3: botones físicos y una batería que se blinda sola
El BMW iX3 50 xDrive, primer modelo de la nueva plataforma «Neue Klasse» de la marca, ha aprobado con nota en las cuatro categorías. Llama la atención que mantenga mandos físicos para intermitentes, luces de emergencia, claxon y palanca de cambios, en lugar de meterlo todo en una pantalla. Su sistema de vigilancia del conductor detecta bien la fatiga, aunque le cuesta algo más pillar los despistes visuales breves.
Donde más destaca es en la prevención de accidentes: su frenado de emergencia autónomo respondió con solvencia ante colisiones entre vehículos, cruces y motocicletas, con una protección notable para peatones y ciclistas.
En los impactos laterales logró la puntuación máxima gracias a su airbag central de serie, y tras el choque, su batería de alto voltaje se aísla sin fallos —clave para evitar incendios— mientras las manillas eléctricas siguen funcionando gracias a un respaldo manual.
Euro NCAP ha publicado el vídeo completo del choque del BMW iX3, con las distintas pruebas de impacto realizadas al vehículo.
ZEEKR 7GT: la seguridad que vive en el software
El ZEEKR 7GT Privilege AWD demuestra que proteger a los ocupantes ya no depende solo de la chapa. Su sistema de monitorización logra el máximo detectando distracciones visuales, fatiga y somnolencia, e incorpora un detalle poco habitual: un interruptor manual para desactivar el airbag del copiloto cuando se instala una silla infantil a contramarcha, además de un aviso automático si un niño se queda olvidado en el asiento trasero. Su punto flaco está en los mandos: casi todo pasa por la pantalla táctil.
En prevención de choques fue prácticamente impecable, con una respuesta casi perfecta en colisiones frontales y maniobras marcha atrás, y un sistema que avisa antes de abrir una puerta hacia un ciclista que se acerca. En los impactos laterales alcanzó también la nota máxima, y tras el accidente, el aislamiento automático de alta tensión y el desbloqueo de puertas completan un comportamiento a la altura del BMW.
Euro NCAP ha difundido igualmente el vídeo del crash test del ZEEKR 7GT, donde puede verse el comportamiento del vehículo en cada uno de los impactos.
Lo que estos resultados anticipan
Que un fabricante europeo con décadas de historia y otro chino de nueva generación logren la máxima nota en el examen más duro jamás diseñado no es casualidad: es la prueba de que la industria ha entendido que la seguridad ya no está solo en el metal, sino en cómo dialoga el software con el conductor, en si un botón físico sigue ahí cuando hace falta, y en qué pasa en los segundos que siguen al impacto.
El Dr. Aled Williams, director del programa Euro NCAP, resume que el nuevo estándar nace tanto de lo que piden los consumidores como de los avances de la ingeniería, y que estos dos resultados demuestran que se puede construir un coche seguro en todos los frentes a la vez. Desde los primeros test publicados en 1997, el camino de la seguridad automovilística no ha dejado de avanzar, y este nuevo protocolo apunta a acelerarlo todavía más.


