Baby Defender, Defender 80, Defender Sport… Ha pasado más de un año desde que vimos el primer prototipo de nuevo SUV eléctrico de la firma británica y seguimos sin tener la más mínima idea de cuál será su denominación definitiva. No obstante, con cada set de fotos espía vamos conociendo algún nuevo detalle.
La llegada de este modelo supone un movimiento especialmente relevante para JLR. No solo porque permitirá acceder al universo Defender con un vehículo más pequeño y previsiblemente más asequible, sino porque su concepción está estrechamente ligada a la electrificación. El modelo se desarrollará sobre la plataforma EMA, una arquitectura concebida principalmente para vehículos eléctricos y que también dará soporte a las próximas generaciones eléctricas de Range Rover Velar y Range Rover Evoque.
De hecho, las primeras informaciones apuntaban a que el nuevo Defender Sport sería exclusivamente eléctrico. Sin embargo, el grupo británico ha confirmado posteriormente que la plataforma EMA podrá admitir también sistemas híbridos, por lo que todavía no puede descartarse que la estrategia de producto evolucione antes de su lanzamiento. En cualquier caso, el vehículo ha sido concebido con la electrificación como uno de sus pilares fundamentales.

La estética será uno de los principales argumentos del modelo. Las unidades de pruebas descubiertas hasta ahora muestran una carrocería de formas muy rectas, pasos de rueda marcados y una silueta claramente inspirada en el Defender de mayor tamaño. No parece que JLR quiera convertirlo en un SUV convencional con aspecto aventurero, sino trasladar buena parte del ADN visual del Defender a unas dimensiones más compactas.
En este sentido, las imágenes espía del Defender Sport publicadas anteriormente ya permitían apreciar unas proporciones más bajas y compactas que las de los actuales Defender 90, 110 y 130, aunque conservando elementos característicos como las superficies verticales, el diseño cuadrado de la carrocería y una presencia muy robusta. La longitud prevista rondaría los 4,6 metros, una cifra que lo situaría en una zona intermedia entre los SUV compactos y los todocaminos de mayor tamaño.
Además, su arquitectura eléctrica permitirá aprovechar las ventajas de una plataforma específica. Las informaciones disponibles apuntan a un sistema de 800 voltios, con posibilidad de alcanzar potencias de carga de hasta 350 kW. También se espera una configuración con dos motores eléctricos para proporcionar tracción a las cuatro ruedas, una solución especialmente interesante en un vehículo que, pese a reducir sus dimensiones, no debería renunciar a las capacidades fuera del asfalto asociadas al apellido Defender.

No obstante, todo apunta a que su planteamiento será algo diferente al del Defender convencional. El nuevo modelo será más bajo y menos orientado al todoterreno extremo, buscando un equilibrio entre comportamiento sobre asfalto, practicidad y capacidad para circular fuera de carretera. Su objetivo será atraer a un público más amplio sin perder la identidad que distingue a la familia Defender.
La denominación definitiva sigue siendo una de las grandes incógnitas. Defender Sport es uno de los nombres que más ha sonado, mientras que Defender 80 ha ganado fuerza por su posible continuidad con la nomenclatura actual de la gama. El nombre numérico tendría además un cierto vínculo histórico con la forma en la que Land Rover identificaba antiguamente sus modelos mediante la distancia entre ejes expresada en pulgadas, aunque actualmente esa cifra tendría un carácter principalmente comercial.

Y es que el Defender Sport llega en un momento en el que los todoterrenos de lujo compactos están ganando protagonismo. Uno de sus principales rivales será el futuro Mercedes-Benz Clase G compacto, conocido popularmente como ‘Baby G’. Ambos modelos compartirán una filosofía similar: trasladar el carácter y la imagen de un todoterreno legendario a un formato más pequeño, moderno y accesible.
El calendario previsto sitúa la presentación del nuevo Defender compacto hacia finales de 2026, mientras que su comercialización comenzaría en 2027. Su fabricación está prevista en la planta de Halewood, en Merseyside, Reino Unido, que está siendo adaptada para producir vehículos eléctricos.
Con este modelo, Defender no solo ampliará su gama hacia abajo. También dará uno de los pasos más importantes de su historia hacia la electrificación, intentando demostrar que un todoterreno compacto y de imagen clásica puede adoptar una mecánica eléctrica sin renunciar a la personalidad que ha hecho del Defender uno de los nombres más reconocibles del mundo del automóvil.
Galería de imágenes del Defender Sport
Fotos: SHProshots



















