El camión eléctrico ya es más barato que el diésel en seis mercados europeos, pero en España cuesta 47.000 euros más. No es una contradicción: es la foto de cómo cambian las cuentas según el país en el que matrículas la flota.
Qué dice el informe de T&E: hasta 85.000 euros de ahorro en cinco años
Un informe de Transport & Environment (T&E) publicado este mes de septiembre compara el coste total de propiedad —compra, energía, mantenimiento, seguros e impuestos incluidos— de un camión eléctrico y de un diésel equivalente en nueve mercados de la Unión Europea. En seis de ellos, la balanza ya se ha inclinado.
Los seis mercados donde el eléctrico gana son Países Bajos, Alemania, Dinamarca, Suecia, Francia y Bélgica. Juntos concentran alrededor del 46% de las matriculaciones de camiones pesados nuevos de la UE, así que no hablamos de un experimento de laboratorio: es casi la mitad del mercado real.
Alemania es el caso que todo el sector está mirando. Según el análisis, un eléctrico matriculado en 2026 ahorra 85.000 euros en cinco años frente a un diésel equivalente, y el sobrecoste de la compra se recupera en unos dos años de uso. Si el gasóleo se mantiene en los precios actuales, ese ahorro puede escalar hasta los 106.000 euros.
En un negocio donde el carburante se come buena parte de los costes de explotación y los márgenes van con el freno de mano puesto, ese ahorro equivale a más de 17.000 euros al año durante cinco ejercicios. En el sector, la mayoría de las empresas medianas mira estas cifras con incredulidad.
Un transportista no compra camiones por ideología: los compra cuando la calculadora le dice que gana dinero. Y en Alemania la calculadora ya ha hablado.
La cuota de mercado ya se está moviendo. En Alemania el eléctrico representó alrededor del 7% de las matriculaciones nuevas en 2025, con un crecimiento superior al 60% respecto al año anterior. En el conjunto de la UE, el último dato de ACEA sitúa los camiones recargables eléctricamente en el 4,8% durante el primer semestre de 2026, frente al 3,6% del mismo periodo de 2025.
Por qué en España el camión eléctrico cuesta 47.000 euros más

Aquí está el problema. El mismo informe deja a España fuera del club de los seis: el coste total de un camión eléctrico sigue siendo 47.000 euros superior al de un diésel comparable. La explicación no tiene que ver con la tecnología, sino con las reglas del juego.
Los países donde las cuentas ya salen comparten tres palancas: peajes por kilómetro o ligados a las emisiones, ayudas a la compra y electricidad competitiva para flotas con puntos de recarga propios. En España no hay peaje para camiones en las autovías, la fiscalidad del gasóleo sigue entre las más bajas de Europa y la red de recarga de alta potencia para vehículos industriales va por detrás de la alemana o la holandesa.
Traducido a euros: si tu operativa es de reparto regional con retorno cada noche a la base, el camión eléctrico puede seguir sin salirte a cuenta. Si haces líneas largas por Europa con recarga planificada y cruzas Alemania, Holanda o Bélgica, la balanza cambia de lado.
Daimler lidera, pero los fabricantes chinos aprietan por precio
El reparto de la tarta eléctrica no se parece al de la tarta diésel. T&E señala que Daimler Truck se acerca al 40% de cuota entre los camiones eléctricos, aproximadamente el doble de la que mantiene en el mercado de combustión. Sumando a MAN, los fabricantes alemanes concentran más de la mitad de las matriculaciones de camiones eléctricos de marcas europeas.
El problema les llega desde fuera. Un camión eléctrico fabricado en China puede costar alrededor de 210.000 euros, frente a los 265.000 euros de un modelo europeo equivalente. Son 55.000 euros de diferencia en la salida y, contando el uso a cinco años, hasta 34.000 euros más de ahorro para una empresa alemana.
Con esos números, T&E calcula que los nuevos competidores podrían hacerse con más de una cuarta parte del mercado europeo de camiones eléctricos en 2030. La organización pide a Berlín que no mueva las reglas a mitad de partido y que no se relajen los objetivos europeos de reducción de emisiones para el transporte pesado.
Para quien gestiona una flota, la conclusión es sencilla: el camión eléctrico ya no se compra por la foto de sostenibilidad, se compra con la calculadora. Y la calculadora, hoy, depende del país del que cuelga la matrícula.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: en Alemania, un camión eléctrico matriculado en 2026 ahorra hasta 85.000 euros en cinco años frente al diésel y recupera el sobrecoste inicial en dos años de uso.
- Comparativa: en España el coste total de propiedad sigue siendo 47.000 euros superior al de un diésel equivalente, según el mismo informe.
- Ganadores y perdedores: seis de los nueve mercados analizados ya tienen cuentas favorables al eléctrico; España aparece entre los que todavía pierden la comparación.
- Plazo: los fabricantes chinos y estadounidenses aspiran a más de una cuarta parte del mercado europeo de camiones eléctricos en 2030.
- Lectura de Motor16: antes de electrificar, calcula el coste por kilómetro de tu ruta real. Los peajes que sí pagas, el precio de la luz en tu base y las paradas de recarga mandan más que el precio de compra.


