Maserati resucita el cambio manual en un superdeportivo con el V6 Nettuno

La marca del tridente confirma que busca socios tecnológicos mientras estudia lanzar un modelo exclusivo con caja manual. Sería el primer Maserati manual desde el Bora de los años 70 y podría compartir desarrollo con Alfa Romeo.

La decisión de Maserati de recuperar la caja de cambios manual para un futuro superdeportivo no es un capricho vintage: es el síntoma de una búsqueda de identidad en un grupo que necesita justificar su existencia cada trimestre. La marca del tridente, integrada en Stellantis, baraja lanzar un modelo de edición limitada con el motor V6 Nettuno y cambio manual, el primero desde el Bora de los años setenta. Las declaraciones de sus directivos no dejan lugar a dudas: no es una hipótesis de laboratorio, sino un proyecto con visos de realidad.

Un guiño estratégico a los puristas

Davide Danesin, jefe de ingeniería de Maserati, ha descrito la posibilidad de una caja manual en un futuro superdeportivo como ‘una oportunidad’. La declaración, recogida por Autocar y Carscoops, no es un brindis al sol: la división de personalización Bottegafuoriserie capta señales claras de sus clientes más adinerados. Cristiano Fiorio, responsable de esa unidad, asegura que la mitad de los compradores de Bottega quiere un motor de gasolina y un cambio manual.

El proyecto supondría la vuelta de una configuración que Maserati abandonó en los años setenta con el Bora. El último Bora con palanca manual se fabricó hasta 1978: un GT con motor V8 central que marcó una época. Ahora, el motor elegido sería el V6 Nettuno, un propulsor biturbo de 3.0 litros que en su versión más potente entrega 630 CV sin hibridación. Tanto Fiorio como el CEO Santo Ficili han repetido que este bloque es ‘central para la identidad de Maserati’, y que se desarrollará con versiones mild-hybrid y full-hybrid, pero sin variantes enchufables. El nuevo modelo compartiría desarrollo con un futuro Alfa Romeo especial, reviviendo una colaboración histórica entre ambas marcas italianas.

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El anhelo de los clientes de la división Bottega

El dato que Fiorio puso sobre la mesa es contundente: el 50% de sus clientes busca explícitamente un motor de combustión y una transmisión manual. Es una demanda real, no un capricho de Instagram. Maserati, por ahora, no tiene nada que ofrecerles fuera del catálogo de Porsche, el único rival que mantiene vivo el manual en el segmento de altas prestaciones. Fuera de Zuffenhausen, ni McLaren, ni Ferrari, ni Lamborghini ofrecen ya esa opción.

No se trata de vender miles de unidades. La operación tendría sentido como halo car: un modelo que genere conversación, devuelva a la marca a las portadas y demuestre que hay vida más allá de los SUV y las actualizaciones de software. De hecho, el propio Fiorio admite que ‘el día en que estemos listos para presentar un nuevo programa para Bottega, espero que sea pronto, y creo que tendremos que tener una caja manual en la oferta de Bottega’. La artesanía mecánica, en un mundo de baterías y apps, puede ser el mejor argumento de venta.

Maserati V6 Nettuno

Santo Ficili y la búsqueda de socios: más allá de la nostalgia

Mientras el equipo de Bottega sueña con mandos de seis velocidades, el consejero delegado de Maserati, Santo Ficili, se enfrenta a una realidad menos romántica. La firma ha confirmado que mantiene conversaciones con dos empresas externas para posibles acuerdos de colaboración tecnológica. Uno de los posibles socios, según rumores del sector, sería el gigante chino BYD, aunque Ficili descartó expresamente a JLR a pesar de los lazos industriales de Stellantis con el grupo británico. ‘Buscamos, queremos y debemos encontrar la excelencia en el mercado en arquitectura electrónica, en el suministro de partes específicas… nos movemos en esa dirección’, declaró a Reuters.

La mitad de los clientes de Bottega quiere un cambio manual y un motor de gasolina, y Maserati no tiene nada que ofrecerles. Esa demanda, junto a la presión por justificar su existencia, explica el giro.

Paralelamente, Ficili insiste en que Maserati no está en venta, a pesar de que las matriculaciones siguen flojas y el MC20 no ha conseguido el tirón mediático esperado. El superdeportivo de motor central era, precisamente, el intento de devolver el brillo a la marca, pero su impacto ha sido limitado. Las ventas no repuntan y la presión del grupo Stellantis para encontrar sinergias es evidente.

El precedente no es nuevo. Porsche mantiene viva la caja manual en el 911 GT3 y en el Boxster Spyder, precisamente para captar a esa clientela que valora la conexión mecánica. Sin embargo, Maserati no puede permitirse una tirada larga: hablamos de series limitadas, con precios que probablemente superen los 300.000 euros. La exclusividad, bien gestionada, puede ser más rentable que la producción en masa.

Análisis de Impacto Motor16

  • Dato de mercado: Las ventas de Maserati no repuntan a pesar de la renovación de la gama. El MC20, pese a sus cualidades dinámicas, no ha sido el catalizador de imagen que se esperaba. Un superdeportivo manual no revertirá las cifras, pero sí puede reposicionar la marca en un nicho rentable y generar un efecto halo que beneficie a toda la gama.
  • El rumor: La posible alianza con BYD para compartir arquitectura electrónica apunta a una estrategia de supervivencia a medio plazo. Maserati necesita tecnología competitiva sin cargar con desarrollos propios demasiado costosos, y el socio chino podría facilitar el acceso a sistemas de infoentretenimiento y conducción autónoma.
  • Veredicto Motor16: El proyecto es inteligente: apela al corazón de los puristas y diferencia a la marca en un mercado inundado de híbridos enchufables. Pero el éxito dependerá de la ejecución y del precio. Si se convierte en realidad con un número limitado de unidades y un precio acorde, Maserati habrá encontrado una fórmula que nadie más ofrece. Si se queda en un brindis al sol, solo habrá sido una anécdota más en la historia del tridente.