Consejos de la DGT para entrar en un carril de aceleración

Incorporarse a un carril rápido es una de las maniobras más delicadas que un conductor tiene que realizar.

Incorporarse a una autopista o una autovía parece una maniobra sencilla que se hace a diario, pero la DGT advierte de que se trata de uno de los momentos más críticos y peligrosos al volante. Si no se calcula bien la velocidad o la distancia con los coches que circulan por la vía, te puedes ver en un aprieto.

¿Qué dice la normativa y, sobre todo, qué recomiendan los expertos para que no pongas en riesgo tu seguridad ni la de los demás?

2
La regla de la DGT para una incorporación perfecta

madrid atascos nueva autopista
Fuente propia/IA

La DGT es muy clara sobre los pasos a seguir. Mientras recorres los primeros metros, debes evaluar la densidad del tráfico y la velocidad a la que circulan por la vía principal. Una vez que has localizado un espacio seguro donde tu coche encaja, llega el momento de señalizar. Debes poner el intermitente izquierdo con suficiente antelación para avisar de tus intenciones, pero no tan pronto como para confundir a los demás.

El siguiente paso es la aceleración decidida. No tengas miedo de pisar el acelerador y usar marchas cortas si es necesario para ganar empuje. El objetivo es que, al final del carril, tu velocidad se acerque a los 100 o 120 kilómetros por hora, dependiendo de la vía. Si intentas entrar a 60 por hora en una zona donde todos van al doble, estás creando una situación de peligro.

La incorporación debe ser progresiva, trazando una diagonal suave y sin movimientos bruscos del volante que puedan desestabilizar el vehículo o asustar a los conductores que ya están en la autovía.

¿Qué pasa si el tráfico es denso y no ves el momento de meter el coche? La norma de la DGT es tajante en este aspecto y puede que te sorprenda: si no puedes incorporarte con seguridad, debes detenerte al principio del carril de aceleración. La DGT dice que  esto te permite esperar a que pase el grupo de coches y, en cuanto veas un hueco, hundir el pie en el acelerador para aprovechar alcanzar la velocidad adecuada antes de entrar.

Publicidad