La norma de la DGT por la que los arcenes se van a convertir en carriles bici

La nueva norma pretende ampliar las zonas de circulación segura ante el aumento de ciclistas en las carreteras.

La DGT ha decidido poner en marcha un ambicioso plan para adaptar la red al auge constante del ciclismo, y la clave de todo este movimiento reside en una modificación legal que podría cambiar la forma en la que ves el arcén cuando te pongas al volante.

La convivencia entre vehículos a motor y bicicletas es uno de los temas que más preocupa a las autoridades de tráfico, y el panorama en nuestras carreteras está a punto de experimentar una transformación significativa.

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Cambio radical en la infraestructura de las carreteras

Fuente propia/IA

El punto de partida de este cambio es el Real Decreto 899/2025. Esta normativa se ha integrado en el Reglamento General de Carreteras con el objetivo de ofrecer herramientas legales y técnicas para reorganizar el espacio público.

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Hasta este momento, la creación de infraestructuras para ciclistas dependía casi en exclusiva de proyectos locales o municipales. Esto ha provocado que haya una red muy fragmentada, donde un carril bici estupendo de repente desaparecía al entrar en una carretera interurbana, dejando a los usuarios en un entorno menos protegido. Con esta nueva norma, el Estado toma las riendas para crear itinerarios continuos y seguros.

Lo más llamativo de esta nueva regulación es la capacidad que se le otorga a la DGT para transformar elementos que ya existen. En tramos estratégicos para la movilidad, será posible suprimir total o parcialmente el arcén para convertirlo en un carril bici segregado. Es decir, el espacio que antes servía de refugio para una avería o para la circulación de bicicletas pasará a tener una función específica de carril protegido.

No obstante, esto no se va a generalizar. La norma especifica que la medida requiere de estudios técnicos previos rigurosos. El propósito es garantizar que la seguridad sea el pilar fundamental de cualquier obra. Si se decide intervenir en una carretera, será porque los estudios han confirmado que ese cambio es necesario para mejorar la conexión entre territorios y porque el tráfico motorizado en esa zona permite la convivencia sin generar situaciones de riesgo. La idea es que la red estatal sea coherente y que los ciclistas no se sientan abandonados a su suerte en vías de alta velocidad o gran intensidad de vehículos.

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