El cuadriciclo eléctrico español Liux Big homologa 270 km de autonomía con un chasis superior de fibra de lino de solo 45 kilos. La compañía, fundada en 2021 y con instalaciones en Elche (Alicante) y Azuqueca de Henares (Guadalajara), ha superado los ensayos de homologación del modelo y anuncia un precio por debajo de los 18.000 euros.
La cifra que ordena todo el proyecto no es la autonomía, sino la balanza. El monocasco y la carrocería de biocomposites —materiales compuestos con matriz polimérica y refuerzo de fibras naturales— pesan hasta un 50% menos que una estructura convencional, según los datos que maneja la compañía. El resultado es un biplaza de 2,7 metros de longitud, con baterías modulares y un consumo homologado de 7 kWh/100 km.
Un chasis de 45 kilos y molde cerrado
El elemento diferencial está en la parte alta del vehículo. La estructura superior del chasis se fabrica con un composite ultraligero de fibra de lino y se queda en 45 kg, un peso que en un turismo eléctrico convencional se agota solo en asientos y revestimientos. Acero estructural, sistemas anti-impacto, motor y baterías se concentran en la zona inferior, lo que libera de carga estructural la carrocería.
Esa distribución tiene una consecuencia dinámica inmediata: el centro de gravedad baja. Lo resume David Sancho Domingo, CPO y cofundador de Liux, al describir una arquitectura que, según sus palabras, aporta estabilidad superior y un comportamiento dinámico excepcional. Sin reparto de pesos ni altura de centro de gravedad publicados, la afirmación se sostiene en la lógica del diseño, no en una medición homologada.
Cada kilo ahorrado en la parte alta de la carrocería se convierte en kilómetros de autonomía o en euros que desaparecen de la factura final.
El proceso industrial acompaña al material. Liux trabaja en molde cerrado, un método menos intensivo en maquinaria y energía que el estampado de piezas metálicas, y que la empresa defiende como clave para alcanzar producción en serie con calidad constante. La fibra de lino, además, es un cultivo de origen europeo que acorta la cadena de suministro.
Ficha técnica esencial
- Capacidad de batería: 15 kWh o 20 kWh, en paquete modular (química de celda no confirmada por el fabricante).
- Autonomía homologada: 215 km con la batería de 15 kWh y 270 km con la de 20 kWh, según datos de homologación oficial.
- Consumo: 7 kWh/100 km, equivalentes a 1,4 euros cada 100 km con luz doméstica a 0,20 euros/kWh.
- Carga: enchufe doméstico estándar; el fabricante no ha publicado potencia de carga AC ni DC.
- Peso y arquitectura: chasis superior de biocomposite de fibra de lino de 45 kg; monocasco y carrocería hasta un 50% más ligeros que los convencionales, según la compañía.
- Precio y llegada: por debajo de 18.000 euros; comercialización anunciada para 2027 en España, Francia e Italia.
Por qué 7 kWh/100 km cambian la cuenta
La eficiencia es la otra mitad del argumento. Con 7 kWh cada 100 km, el coste energético se queda en 1,4 euros por cada 100 kilómetros, calculado con luz doméstica a 0,20 euros/kWh. En un uso urbano de 15.000 km al año, la factura eléctrica ronda los 210 euros anuales por ese concepto.
Esa cifra es baja porque el coche es ligero y porque arrastra menos masa por kilómetro. Liux sostiene que su eficiencia energética duplica la media del mercado, un objetivo de diseño mientras no existan pruebas independientes de consumo en ciclo real.
La segunda consecuencia es operativa. Con baterías de 15 y 20 kWh, la recarga completa cabe en una instalación doméstica normal, sin necesidad de puntos de carga rápida. Para el conductor urbano eso significa cargar en casa por la noche y no depender de la red pública; también significa que el cuadriciclo no está pensado para viajes largos, donde la potencia de carga sí marcaría la diferencia.
La categoría L7e y lo que aún queda por cerrar
El Liux Big se homologa como cuadriciclo ligero, la categoría L7e. La norma fija límites de masa y potencia distintos de los de un turismo y permite conducirlo a partir de los 16 años con el permiso correspondiente. Es un detalle comercial potente en ciudad, pero también marca el techo técnico del vehículo: la categoría limita lo que se puede añadir en batería, aislamiento y equipamiento.
El calendario industrial ya está en marcha. Liux ha inaugurado una instalación en Elche dedicada al desarrollo de carrocerías y al ensamblado final, y ha proyectado 30 millones de euros de inversión a cinco años. La planta de Azuqueca de Henares, con 6.000 m², apunta a una capacidad máxima de 15.000 vehículos al año a partir de 2028 y a 185 empleos directos más 300 indirectos.
La compañía presenta esa factoría como la primera de producción de vehículos en Castilla-La Mancha en cien años y la primera nueva en España en tres décadas. El primer modelo llegará, según el anuncio de la marca, en 2027 y de forma inicial a España, Francia e Italia, los tres mercados donde el segmento de los cuadriciclos eléctricos presenta mayor densidad urbana y madurez. No hay fecha oficial de lanzamiento confirmada.
Queda por verificar lo más difícil: que el precio por debajo de 18.000 euros se mantenga en la versión de 20 kWh, que la producción alcance el ritmo previsto y que los composites de fibra natural respondan a los ciclos de humedad y temperatura del uso real. La incorporación de Jordi Cuesta, exdirector general de BYD, como director comercial apunta a un despliegue ambicioso para una empresa de cinco años.


