Comprar un coche de segunda mano se ha convertido en una decisión habitual entre los conductores que buscan ahorrar sin renunciar a la movilidad. El encarecimiento de los vehículos nuevos y los largos plazos de entrega han impulsado un mercado de ocasión cada vez más activo, donde la oferta es amplia, pero también lo son las dudas. Sobre todo una que se repite constantemente: ¿cuántos kilómetros son demasiados?
Para responder a esta cuestión, hablamos con Guillermo, profesional de la compraventa de coches. Su experiencia le ha permitido ver de todo, desde auténticas gangas hasta errores costosos por fijarse únicamente en el cuentakilómetros. Y su mensaje es claro: los kilómetros importan, pero no lo son todo… aunque sí hay ciertos límites que conviene no cruzar.
1Los kilómetros no lo son todo, pero importan
Cuando buscamos coche de ocasión, lo primero que solemos mirar es el número de kilómetros. Es una reacción lógica: menos uso debería significar menos desgaste. Sin embargo, Guillermo advierte: «un coche con pocos kilómetros no siempre es mejor. He visto vehículos con 70.000 km en peor estado que otros con más de 150.000″. La clave está en el mantenimiento, el tipo de conducción y el uso que se le haya dado.
No es lo mismo un coche utilizado en trayectos largos por autopista que uno que apenas ha salido de la ciudad. Además, hoy en día los coches están diseñados para durar mucho más que antes. La tecnología ha mejorado la fiabilidad mecánica, lo que permite que muchos modelos superen sin grandes problemas los 200.000 km. Por eso, centrarse únicamente en el cuentakilómetros puede llevar a decisiones equivocadas.

