CATL ya fabrica celdas en Europa. Lo hace en fase de pruebas, con dos líneas funcionando en su planta de Debrecen (Hungría) y un objetivo sobre la mesa: 100 GWh al año cuando el complejo esté terminado.
La compañía china ha arrancado esta semana los primeros test de fabricación después de completar los trámites exigidos por las autoridades húngaras. No es producción en serie, pero es el paso que faltaba para que la planta deje de ser una obra y empiece a ser una fábrica.
Qué está pasando exactamente en Debrecen
Las dos primeras líneas de celdas ya están en marcha. Su función ahora mismo no es fabricar para vender, sino ajustar los equipos, optimizar los procesos, y comprobar que todo aguanta antes de subir el ritmo. Es el trámite obligatorio en cualquier planta de baterías: si una línea no está bien calibrada, la tasa de rechazo se dispara y el coste por celda se va al garete.
CATL no ha dado una fecha concreta para el arranque en serie, aunque se espera que llegue antes de que termine el año. Lo que sí ha trascendido es el histórico: la planta ensamblaba módulos desde otoño de 2024 y acumula 537.000 módulos fabricados. El salto que viene es otro: pasar de montar módulos a fabricar la celda desde cero, que es donde está el valor y donde está el margen.
100 GWh al año: qué significan en coches reales

Vamos con la traducción práctica, que es lo que importa. Los 100 GWh anuales de capacidad prevista equivalen a 1,4 millones de baterías de 70 kWh. Ese es, más o menos, el tamaño de paquete que monta hoy un compacto eléctrico medio o un SUV urbano de los que se venden a pares en España.
La celda fabricada a 200 kilómetros del cliente no compite igual que la que llega en barco desde Asia: ahí Europa se juega el precio del eléctrico.
Cuando la instalación esté a pleno rendimiento será la mayor fábrica de CATL fuera de China, por delante de su planta alemana. El proyecto se anunció en agosto de 2022 con una idea muy concreta: acercar la producción a los fabricantes europeos y depender menos de la logística marítima. Menos tránsito, menos riesgo, menos coste.
Un retraso reconocido y una cuota que no para de crecer
El arranque llega más tarde de lo prometido. En septiembre de 2025, el responsable europeo de CATL, Matt Shen, situaba el inicio de la producción entre finales de 2025 y principios de 2026. La compañía ha necesitado varios meses extra para cumplir con los requisitos técnicos y administrativos.
La construcción del primer edificio de celdas empezó en el verano de 2023 y la instalación de los equipos no quedó cerrada hasta la primavera de 2026. La planta recibió el permiso de ocupación en agosto y CATL sostiene que las inspecciones sirvieron para corregir las deficiencias detectadas. Ni el dinero ni la tecnología han sido el problema. La puesta a punto, sí.
Mientras tanto, el músculo del grupo no deja de crecer. Según los datos de SNE Research, entre enero y julio de 2026 CATL instaló baterías por 289,6 GWh, un 26,6% más que en el mismo periodo del año anterior. Su cuota mundial alcanzó el 39,9%, frente al 38% de un año antes. Casi cuatro de cada diez celdas que se montan en el mundo salen de sus líneas. Para dimensionar al fabricante, su perfil en Wikipedia resume su historia desde 2011.
La pregunta que se hace cualquier comprador europeo es sencilla: ¿esto abarata el coche eléctrico? A corto plazo, poco. La producción local recorta costes logísticos y evita aranceles, pero la celda sigue siendo el componente más caro del vehículo y Debrecen tardará meses en llegar a su ritmo previsto. Para los fabricantes que montan en Europa, eso sí, tener un proveedor a tres horas de camión en lugar de a cinco semanas de barco cambia los planes de producción. Y la patronal europea, ACEA, lleva años reclamando justo eso: capacidad de celdas dentro del continente.
Queda el último paso: convertir las pruebas en serie. El arranque de las dos primeras líneas marca el punto de inflexión para el proyecto, pero nadie debería esperar milagros en la etiqueta de precio de un eléctrico antes de 2027.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: la planta alcanzará 100 GWh anuales, equivalentes a 1,4 millones de baterías de 70 kWh cuando esté a pleno rendimiento.
- Comparativa: CATL instaló 289,6 GWh entre enero y julio de 2026, un 26,6% más que en el mismo periodo de 2025, con una cuota mundial del 39,9%.
- Plazos: las pruebas de celdas han arrancado en septiembre de 2026 y la producción en serie aún no tiene fecha oficial, aunque se espera antes de que acabe el año.
- Ganadores y perdedores: ganan los fabricantes que montan coches en Europa y la logística local; pierden peso las rutas marítimas desde Asia.
- Lectura de Motor16: la producción local de celdas es condición necesaria para que baje el precio del eléctrico, pero el efecto en la etiqueta no llegará antes de 2027.

