Geely desvela el cargador eléctrico más rápido del mundo: 2.250 kW con gestión térmica por IA

Geely no ha detallado la capacidad de las baterías usadas en la prueba ni los picos reales alcanzados, así que el registro aún no se puede normalizar. La gestión térmica por IA es la pieza que sostiene los 2.250 kW.

El cargador eléctrico más rápido del mundo alcanza picos de 2.250 kW y recarga del 10 al 97% en 8 minutos y 40 segundos.

La cifra la firma Geely con su sistema Smart Charging, que desbanca al Flash Charging de BYD, capaz de llegar a 1.500 kW y de completar esa misma ventana en nueve minutos. La diferencia no es solo de potencia bruta: el fabricante chino ha metido inteligencia artificial en la gestión térmica para que la batería aguante el ritmo sin degradarse.

El sistema se ha probado con dos modelos del propio grupo, el Lynk & Co 10 y el Zeekr 001. En el tramo del 10 al 70%, la recarga baja de los cinco minutos. Eso sí, la compañía no ha desvelado la capacidad de las baterías empleadas ni los picos reales alcanzados por cada coche.

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2.250 kW: qué cambia frente al cargador más rápido hasta ahora

Para dimensionar la cifra conviene mirar al rival directo. El Flash Charging de BYD llegó al mercado británico a comienzos de este año con 1.500 kW de potencia pico y nueve minutos para el mismo recorrido del 10 al 97%. Geely recorta ese tiempo hasta los 8 minutos y 40 segundos y eleva el techo de potencia en 750 kW.

Ahora bien, hay un matiz que no conviene perder de vista. Los 2.250 kW son un pico, no una potencia sostenida durante toda la sesión: la curva de carga solo toca ese valor en la franja en la que la celda lo admite sin sufrir. En uso real, lo que el conductor percibe es el tiempo total de la parada, y ahí manda la gestión térmica tanto como el cargador.

Sostener 2.250 kW no depende solo del cargador: depende de que la celda tolere el calor, y ahí la predicción por IA gana la partida a la reacción.

Geely tampoco ha detallado qué capacidad tienen los paquetes usados en la demostración. Sin ese dato, el tiempo absoluto de 8 minutos y 40 segundos no se puede normalizar contra otras pruebas publicadas con baterías de tamaño conocido.

Las claves técnicas

  • Qué es: Smart Charging, la red de carga de Geely con picos de 2.250 kW y gestión térmica asistida por IA que ajusta la potencia antes de que la temperatura suba.
  • Qué problema resuelve: permite recargas del 10 al 97% en 8 minutos y 40 segundos manteniendo la temperatura media de la celda por debajo de 55 grados y sin dejar que los picos pasen de 65.
  • Dónde y cuándo llega: probado con el Lynk & Co 10 y el Zeekr 001 en China; el fabricante no ha confirmado fecha ni mercados europeos.

Comparativa técnica

AspectoGeely Smart ChargingBYD Flash Charging
Potencia pico2.250 kW1.500 kW
Recarga 10-97%8 minutos y 40 segundos9 minutos
Temperatura de trabajoMedia bajo 55 grados y picos bajo 65Sin datos publicados

La IA que anticipa el calor antes de que llegue

El planteamiento de Geely rompe con la lógica habitual de los sistemas de carga rápida, que actúan cuando el sensor ya ha detectado la subida de temperatura. Aquí los algoritmos predicen cómo va a evolucionar el calor durante la sesión y ajustan la potencia por anticipado, en lugar de reaccionar a posteriori.

El objetivo declarado es mantener la temperatura media de carga por debajo de 55 grados y evitar picos por encima de 65. La consecuencia práctica es que el coche puede permanecer más tiempo en la parte alta de la curva, que es exactamente donde se ganan los minutos.

Refrigeración en cinco puntos

A eso se suma un sistema de refrigeración líquida de extremo a extremo repartido en cinco puntos: la batería de almacenamiento de la propia estación, el cable de carga, el puerto del coche y el paquete de celdas. Gestionar el calor también en el lado de la infraestructura es lo que permite sostener potencias de cuatro cifras sin que el cable se convierta en el cuello de botella.

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Dos baterías nuevas y soldadura láser

Geely ha anunciado además dos químicas: la Shendun Golden Battery, pensada para carga ultrarrápida y altas prestaciones, y la Ultra Short Blade Battery de nueva generación, orientada a longevidad y seguridad sin renunciar a velocidades de carga elevadas. La compañía asegura que su nueva técnica de soldadura láser en pestañas y cubiertas de celda reduce el calor durante la carga un 10%.

En el capítulo de la vida útil aparece la tecnología de restauración por pulso de iones de litio, que junto a la gestión asistida por IA elevaría un 20% la vida útil de la batería en ciclos, según los datos compartidos por el fabricante. Para la carga doméstica hay además una estrategia de baja potencia diseñada para corregir de forma gradual la degradación acumulada en los ciclos rápidos.

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Lo que falta por confirmar antes de que llegue a Europa

El dato de 2.250 kW impresiona, pero conviene recordar que la potencia pico solo se aprovecha si coinciden tres condiciones: un coche que la admita, una estación que la entregue y una red eléctrica capaz de alimentarla. Geely no ha confirmado fecha ni mercados para su Smart Charging, así que por ahora estamos ante una demostración técnica ejecutada con modelos del propio grupo.

Para el conductor, la lectura útil es otra: la carrera de la carga ultrarrápida ya no se libra únicamente en el cargador. Se libra en la química de la celda, en el circuito de refrigeración y en el software que decide cuánta corriente admite cada minuto. Quien compre un eléctrico en los próximos años debería fijarse menos en el pico publicitario y más en la curva real de carga de su batería.

El próximo hito será comprobar si estas cifras se replican en estaciones abiertas al público, con baterías de capacidad conocida y con la red eléctrica como único límite. Mientras tanto, el listón técnico queda donde Geely lo ha dejado: 2.250 kW y muy poco margen para la reacción térmica.