Recargar un eléctrico desde un enchufe convencional no tiene por qué costarte 400 euros. Un cargador de 61 euros ha demostrado en una prueba con dos coches reales que entrega los mismos 3,7 kW que muchas propuestas oficiales. Te cuento qué ha salido bien, qué hay que vigilar y dónde está el verdadero ahorro.
El aparato en cuestión es un cargador portátil de modo 2: una caja de control que se conecta a una toma doméstica de tipo E/F y, en el otro extremo, a un conector de tipo 2 del coche. No es un simple cable. Gestiona la intensidad, mide parámetros eléctricos y corta la carga si detecta problemas. Sirve para recargar en casa cuando todavía no tienes un cargador instalado o cuando visitas un lugar sin punto de carga.
Qué es un cargador de modo 2 y por qué los oficiales cuestan tanto
La diferencia de precio frente a las opciones oficiales es enorme. Renault pide unos 400 euros por su cargador doméstico, Kia ronda los 423 euros y Peugeot llega a los 439 euros. El cargador de Peugeot se queda en 2,3 kW, mientras que el modelo probado alcanza 3,7 kW regulables entre 6 y 16 amperios. Renault, además, limita la potencia si no conectas el cargador a una toma reforzada Green’up.
El fabricante que aparece en la caja es Shenzhen Shineyou New Energy Technology, aunque se vende bajo la marca Junsun. Costó 61 euros y llegó desde un almacén de Polonia en solo seis días. Incluye pantalla LCD, temporizador de hasta 10 horas, memoria de la última configuración y siete códigos de error para incidencias.
La prueba: diez recargas y 39,56 kWh en una noche

Automobile-Propre lo utilizó durante un mes con un Renault Zoe de 41 kWh y un Hyundai Kona de 64 kWh. Completaron alrededor de diez sesiones sin fallos. El Zoe es especialmente quisquilloso con la carga por sus protecciones y altas exigencias, y el cargador no se quejó.
La recarga más larga se hizo a 16 A. El coche recuperó 39,56 kWh en 11 horas y 23 minutos, con una potencia media de unos 3,5 kW. Es un resultado lógico para una recarga doméstica, contando las pérdidas propias del proceso. Casi 40 kWh en una noche.
También lo probaron en una toma exterior nocturna. No hubo calentamiento excesivo. En plena ola de calor, el cargador marcó 38 grados de temperatura interna, lejos de los 65 grados que activan su protección térmica.
El riesgo real está en tu instalación, no en el cargador
El Junsun incorpora protección térmica, sobreintensidad, sobretensión, baja tensión, y un diferencial de 30 mA. La caja tiene protección IP65 y el conector IP55. La pantalla muestra kWh recuperados, tensión, intensidad, potencia, temperatura y conexión a tierra. No tiene Wifi ni Bluetooth, pero para recargar tampoco lo necesita.
Un enchufe doméstico normal no está pensado para soportar 16 A durante muchas horas, sobre todo si la instalación es antigua o comparte línea con otros consumos. Si dudas, baja la intensidad a 10 A o incluso a 6 A. Cargarás más lento, pero sin sustos.
Un cargador barato no te salvará de una instalación eléctrica en mal estado.
La pregunta que queda abierta es la durabilidad. Junsun anuncia 10.000 conexiones, algo imposible de comprobar en un mes. Es el interrogante típico de comprar barato a un fabricante poco conocido. La prueba no garantiza años de uso.
Mi conclusión: para un uso ocasional, como cargador de emergencia que llevas en el maletero, el argumento a favor es potente. Ocupa poco, pesa 2,2 kg y funciona. Antes de sacar la tarjeta, revisa el estado del enchufe y de la línea.
Información útil para el conductor
- Potencia real: 3,7 kW a 16 A, con potencias seleccionables de 6, 8, 10, 13 y 16 amperios.
- Precio habitual: entre 55 y 70 euros en promoción; en otras plataformas puede llegar a 100-150 euros.
- Protecciones: térmica (corta a 85 °C), sobreintensidad, sobretensión, baja tensión y diferencial de 30 mA.
- Consejo de Motor16.com: revisa el enchufe, la línea y el magnetotérmico antes de cargar a 16 A. Si hay dudas, baja a 10 A.
- Curiosidad: el fabricante declara compatibilidad con el estándar IEC 61851-1:2017 y funcionamiento entre -25 y 55 grados.


