Hay mantenimientos del coche que solemos tomarnos en serio… y otros que vamos dejando “para más adelante”. El cambio de aceite pertenece, muchas veces, a este segundo grupo. Entre prisas, falta de tiempo o simplemente por ahorrar unos euros, muchos conductores alargan más de la cuenta este proceso básico.
Sin embargo, lo que parece una decisión sin importancia puede acabar convirtiéndose en un problema muy serio. El aceite es, literalmente, la sangre del motor. Y cuando deja de cumplir su función correctamente, las consecuencias no tardan en aparecer. Desde un simple aumento del consumo hasta averías que pueden dejar el coche inservible.
3El riesgo de sobrecalentamiento del motor
Otro de los efectos más comunes de un aceite en mal estado es el aumento de la temperatura del motor. Al perder su capacidad de lubricar correctamente, las piezas generan más calor debido a la fricción.
Este sobrecalentamiento no solo afecta al rendimiento del coche, sino que puede provocar deformaciones en componentes clave del motor. En casos extremos, incluso puede provocar que el vehículo se detenga o deje de funcionar correctamente. Y lo más preocupante es que este proceso puede acelerarse rápidamente si se ignoran las señales de advertencia, como el aumento de temperatura o el ruido anormal del motor.


