El BMW X5 M que debió haber nacido hace 25 años es una realidad gracias a Kith

Los de Múnich jamás fabricaron un BMW X5 M sobre su primera generación. Pero esa larga espera ha merecido la pena gracias a semejante criatura que ha nacido gracias a la firma de moda americana Kith.

Hay colaboraciones dentro del mundo del motor que se anuncian y pasan sin hacer ruido. Y luego están las de BMW y Kith, capaces de convertir cualquier proyecto en un acontecimiento cultural. Su nueva dupla lo demuestra con dos creaciones que parecen diseñadas para desafiar lo establecido: un BMW X5 de última generación con estética cautivadora y un clásico del año 2000 transformado en una bestia mecánica que nadie vio venir. Este último, un E53 renacido, es el que capturó todas las miradas en Monterey. No solo por su historia, sino por lo que late bajo su capó.

El proyecto comenzó como un ejercicio de restauración, pero terminó siendo una reinterpretación completa del primer BMW X5 de la historia. Durante un año entero, la unidad en cuestión se desmontó pieza a pieza hasta quedar reducido a su esencia. A partir de ahí, BMW y Kith decidieron llevarlo mucho más lejos para crear esa versión que los de Múnich jamás se animaron a dar vida hace un cuarto de sigo. Cuando los SUV de altas prestaciones no se veían venir y el BMW X5 M hubiera sido un desafío impropio de la época.

El corazón S85 con diez cilindros se esconde en este BMW X5 del año 2000

2000 BMW X5 Kith. Imagen motor.
Foto: BMW

Esta impresionante criatura esconde debajo de su capó delantero el carismático propulsor S85. Se trata de un bloque 5.0 V10 atmosférico inspirado en el que por aquellos entonces utilizaban los monoplaza de Fórmula 1 de la firma de Múnich. Utilizado en los M5 y M6 de la época, hablamos de un propulsor que generaba 507 CV de potencia a 7.750 rpm, 520 Nm de par motor a 6.100 rpm, sin olvidarnos de que llegaba hasta las 8.250 rpm para emitir una melodía mágica por su sistema de escape.

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Esas cifras se canalizan por medio de una transmisión manual de 6 velocidades, la cual estuvo a la venta en unidades del BMW M5 destinadas a Estados Unidos, como alternativa a la particular SMG III de 7 velocidades. Sin olvidarnos de que este BMW X5 conserva su sistema de tracción a las cuatro ruedas original para dar como resultado una máquina que mezcla nostalgia, artesanía y una dosis de locura perfectamente calculada.

Debidamente actualizado y personalizado por la firma de moda Kith

2000 BMW X5 Kith. Imagen trasera.
Foto: BMW

El exterior, pintado en Titanium Silver Metallic, el color con que se dio a conocer la primera generación del primer SUV de la firma de Múnich, viene acompañado por un sistema de escape completamente nuevo y debidamente afinado para acompañar el rugido del V10 con una banda sonora más profunda. Como no podía ser de otra manera, la suspensión se ha renovado para soportar el incremento de prestaciones y los frenos M Sport, con pinzas azules firmadas por Kith, aportan el toque final a un conjunto que parece salido de un garaje donde la creatividad manda más que las normas.

Dentro, el ambiente cambia de registro, pero no pierde carácter. El cuero de color negro domina el habitáculo y el logotipo de la firma de moda Kith aparece en relieve en los asientos, la consola central, la palanca de cambios y los paneles de las puertas. Los detalles metálicos aportan contraste y el velocímetro personalizado y tarado hasta los 280 km/h recuerda que este BMW X5 no es un E53 cualquiera, sino una pieza única creada para celebrar la unión entre dos mundos: el de la moda urbana y el de la ingeniería alemana.

En Monterey BMW y Kith nos han sorprendido con otro BMW X5 moderno

Frente a esta locura mecánica, el BMW X5 by Kith juega en otra liga. Es más sobrio, más contemporáneo, pero igual de exclusivo. Su carrocería, también acabada en Frozen Titanium Silver le da un aspecto casi escultórico, reforzado por unas llantas de 23 pulgadas y el emblema de Kith integrado con discreción. También incorpora frenos M Sport y unos pilotos traseros transparentes que aportan un toque todavía más futurista.

2000 BMW X5 Kith. Imagen.
Foto: BMW

El interior sigue la misma filosofía: deportividad elegante. Los asientos deportivos y con estructura de fibra de carbono han sido tapizados en suave cuero negro, mientras que el logotipo de Kith y el escudo “K&K” en la segunda fila recuerdan que este modelo forma parte de una colaboración que ya es tradición. Bajo el capó de esta criatura aparece un corazón de tres litros, seis cilindros en línea y TwinPower Turbo (nace de un BMW X5 40 xDrive) que eroga 400 CV de potencia y 580 Nm de par motor, cifras suficientes para acelerar de 0 a 60 millas por hora (96 km/h) en 5,1 segundos y alcanzar 250 km/h de velocidad punta. No es un salvaje V10, pero sí un equilibrio perfecto entre rendimiento y sofisticación.

Ambos modelos representan dos formas de entender la colaboración entre BMW y Kith: una mirada al pasado reinterpretada con audacia y una visión del futuro que apuesta por la exclusividad contemporánea. Dos piezas que, juntas, refuerzan la idea de que esta alianza ya no es solo una estrategia de marca, sino una narrativa en evolución.

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Cinco claves del nuevo capítulo BMW x Kith

E53 renacido con motor V10 S85.
Restauración artesanal desarrollada durante un año.
Estética Plata Titanio en ambos modelos.
Interior firmado por Kith con detalles exclusivos.
X5 contemporáneo como contrapunto moderno.

Fotos: BMW

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