Los coches eléctricos que conocemos están a punto de encarecerse. El Gobierno chino ha decidido aplicar un impuesto del 2% a las baterías de iones de litio a partir del 1 de septiembre de 2026, y subirlo al 4% un año después. La jugada no es un golpe al vehículo eléctrico, sino un empujón a las tecnologías que Pekín quiere liderar: las baterías de sodio y las de estado sólido.
La medida, anunciada por el Ministerio de Finanzas de China, forma parte de una revisión de la política fiscal que desde 2015 eximía a las baterías de litio del impuesto al consumo. Entonces se buscaba impulsar una industria naciente. Ahora, con China convertida en el mayor productor mundial de baterías y con los gigantes CATL, BYD o Energy EVE dominando la cadena de suministro, el objetivo es acelerar la transición hacia químicas más baratas y seguras.
El impuesto que llega en septiembre
A partir del 1 de septiembre de 2026, las baterías de iones de litio, así como las primarias de litio, las de níquel-metal hidruro y las de flujo redox de vanadio pagarán un impuesto al consumo del 2%. No se toca, de momento, a las pilas de combustible, que quedan exentas junto a otras tecnologías fotovoltaicas.
El calendario fiscal no se detiene: el 1 de septiembre de 2027, el tipo sube al 4%, igualando lo que ya se aplica a otros productos de consumo. La intención es clara: encarecer gradualmente la tecnología actual para incentivar la inversión en las alternativas.
Por qué China apuesta por el sodio y el estado sólido
Mientras las baterías de litio pasan por taquilla, las de iones de sodio y las de estado sólido tendrán un trato preferente: quedarán exentas del impuesto al consumo desde el 1 de septiembre de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2028.
La razón es doble. El sodio es un mineral mucho más abundante y barato que el litio, lo que promete baterías más asequibles para vehículos eléctricos de gama baja y sistemas de almacenamiento estacionario. CATL ya ha anunciado que equipará hasta 20.000 coches con baterías de sodio en los próximos meses.
Pekín está enviando una señal clara: el futuro de las baterías pasa por el sodio y el estado sólido.
Las baterías de estado sólido, por su parte, son la joya de la corona: más densas, más ligeras y más seguras porque eliminan el electrolito líquido inflamable. Su principal barrera sigue siendo el coste de producción, pero los grandes fabricantes llevan años investigando y todo apunta a que 2027 será el año de los primeros modelos de serie con esta tecnología.

¿Qué significa esto para los coches eléctricos?
No veremos desaparecer las baterías de litio de la noche a la mañana, pero sí se traducirá en en un ligero sobrecoste en los eléctricos que las monten. Con el 2% de impuesto al consumo, el incremento puede ser de apenas un 1-2% sobre el precio final del coche en China, una subida que se podría trasladar en parte a los mercados de exportación, incluido el europeo.
La medida, sin embargo, no es un ataque al coche eléctrico. Al contrario: China quiere mantener su dominio en la movilidad eléctrica y para eso necesita controlar todas las químicas. La exención para sodio y estado sólido hasta 2028 es una ventana de oportunidad para que los fabricantes amortigüen el coste de I+D antes de la producción a gran escala.
El año 2027 será clave. BYD y CATL ya han anunciado que integrarán baterías de estado sólido en modelos de alta gama de algunas marcas. Aunque los rumores apuntan a que la tecnología ya está madura, la decisión de lanzamiento masivo se pospone para no canibalizar las inversiones en las fábricas de litio actuales.
La transición, por tanto, será gradual. Y quien piense en comprar un eléctrico hoy no debería obsesionarse con este impuesto: las baterías de litio seguirán siendo la opción mayoritaria durante varios años, y su rendimiento es más que solvente.
Información útil para el conductor
- Impacto en precios: se espera un encarecimiento de entre un 1 y un 2% en los coches eléctricos con batería de litio en China, que podría reflejarse en Europa de forma limitada.
- Tecnología en el punto de mira: las baterías de estado sólido prometen más autonomía y seguridad, pero su llegada masiva no se prevé hasta finales de esta década.
- Consejo de Motor16.com: si estás pensando en comprar un eléctrico, no te precipites por este anuncio; la tecnología actual sigue siendo competitiva y la diferencia de precio por este impuesto apenas será perceptible a corto plazo.
- Curiosidad: desde 2015, China aplicaba un impuesto al consumo del 4% a las baterías, pero eximía expresamente a las de iones de litio para impulsar el sector. Ahora retira esa exención porque el mercado ya es maduro y rentable.

