Llevar la baliza V16 conectada en el coche seguirá siendo obligatorio después del 1 de octubre. No llevarla cuesta 80 euros. Lo ha confirmado el director general de Tráfico, Pere Navarro, después de que la versión contraria circulara por varios medios.
La aclaración llegó en un aparte con periodistas, antes del acto de presentación de los cambios que llegan a las calles y a las carreteras el próximo 1 de octubre. Navarro fue tajante: la idea de que la baliza deja de ser obligatoria es, dijo, ‘mentira, fake news’. Y repitió el mensaje durante el propio evento, para dejar claro que el dispositivo sigue en pie.
Qué cambia a partir del 1 de octubre
Ese día entra en vigor la modificación del Reglamento General de Circulación, aprobada a finales de junio. El paquete toca varias reglas de circulación, pero la baliza V16 se queda donde estaba: es el dispositivo que sustituye a los triángulos de señalización y el que hay que colocar cuando el coche se queda detenido en la carretera por una avería o una emergencia.
La diferencia con los triángulos de toda la vida es doble. No hay que bajarse del coche a colocarla y emite una señal que la DGT recibe en tiempo real. Según los datos del propio organismo, solo este verano se registraron más de 160.000 activaciones.
Navarro defendió el dispositivo con ese argumento de uso: la baliza V16 funciona y está consolidada. Su tesis es que el sistema ha dejado de ser una novedad para convertirse en una pieza normal del equipamiento del coche, y que la polémica sobre su utilidad no se corresponde con lo que ocurre en la carretera.
Sobre el terreno, la duda es otra. Si cada aviso activa una alerta, ¿hay patrullas suficientes para atenderlos todos? Ese volumen hace materialmente difícil que un agente acuda a cada activación, y en la propia DGT lo saben.
No es una recomendación: circular sin la baliza V16 conectada es una infracción que se paga con 80 euros.
Cuánto cuesta la multa y a quién se la ponen
La cifra es concreta. 80 euros si circulas sin la baliza V16 conectada o si la que llevas no es válida. La pueden poner los agentes de la Guardia Civil de Tráfico en cualquier control, y afecta a cualquier turismo, furgoneta o vehículo que tenga que señalizar su presencia en la vía.
Hay un supuesto más caro. Si tienes una avería o un siniestro y no señalizas correctamente la inmovilización del vehículo, la infracción pasa a considerarse grave y la sanción puede alcanzar los 200 euros. En la práctica, llevar el dispositivo guardado en la guantera y no usarlo no te libra de nada.
- Circular sin la baliza V16 conectada: 80 euros.
- Llevar un dispositivo no homologado o que no funciona: 80 euros.
- No señalizar la inmovilización tras una avería o un siniestro: infracción grave, hasta 200 euros.
Si todavía no la tienes, el dispositivo se compra aparte: no viene de serie con el coche. Antes de elegir modelo, comprueba que figura como válido y conectado, porque no todos los que se venden sirven para cumplir la norma.
Lo que conviene tener claro antes del 1 de octubre
La baliza V16 llegó para reemplazar a los triángulos, un elemento que llevaba décadas en el maletero de todos los coches. El cambio no fue pacífico: se cuestionó su coste, su obligatoriedad y la dependencia de una conexión móvil. Navarro lo resumió con ironía en el mismo acto, recordando que en Europa ya la llaman ‘la baliza española’ mientras aquí seguimos poniendo en duda su utilidad. La realidad es que el dispositivo se ha consolidado en el uso diario, con esas 160.000 activaciones estivales como mejor termómetro.
¿Qué debe vigilar el conductor? Primero, que su dispositivo sea válido y funcione: una baliza que no emite es, a efectos de multa, como no llevarla. Segundo, que esté conectada, porque la obligación no se cumple con cualquier luz de emergencia. Y tercero, tenerla a mano, no enterrada bajo la compra del día.
Tampoco hay que perder de vista el calendario. La entrada en vigor llega el 1 de octubre de 2026 y se aplica a todo el territorio nacional, porque la norma es estatal y no municipal. Las ordenanzas de cada ciudad pueden añadir reglas propias para el centro urbano, pero la baliza es asunto del Reglamento General de Circulación.
Más contexto oficial sobre el dispositivo y el resto de cambios normativos puede consultarse en la información publicada por la DGT.
Queda una pregunta abierta que Tráfico no ha resuelto del todo: qué ocurre con los avisos que nadie atiende. De momento, la obligación sigue firme y la multa también. Conviene tenerlo apuntado antes de arrancar el coche la próxima semana.

