BYD superar a Toyota: el plan de la china para ser el mayor fabricante en 5 años

Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, asegura que el sorpasso a Toyota se logrará sin comprar otras marcas y sin acceder a Estados Unidos. La compañía china vendió 1,78 millones de coches en el primer semestre, un 16% menos que en 2025.

Superar al ‘rey’ Toyota en solo cinco años sin comprar ninguna marca ni pisar Estados Unidos. Ese es el plan de BYD con el que Stella Li no se ha andado con rodeos: la vicepresidenta ejecutiva de la compañía china ha puesto fecha al sorpasso. Y lo ha hecho con la misma naturalidad con la que otros fabricantes hablan de abrir un concesionario nuevo.

La noticia, adelantada por Foro Coches Eléctricos a partir de una entrevista de CarNewsChina, llega en un momento en el que BYD acaba de romper ocho meses consecutivos de descensos. La firma sigue reinando en casa, pero su apuesta internacional es ya el verdadero motor.

Las cifras que separan a BYD de Toyota

Para poner la declaración en perspectiva, conviene mirar los números. En el primer semestre de 2026, BYD vendió 1.777.321 coches en todo el mundo, un 16,1 % menos que en el mismo periodo del año anterior. La caída se explica, sobre todo, por la frenada en China: las entregas en el mercado local se desplomaron un 45,9 %, hasta 795.169 unidades.

Publicidad

El año pasado, en 2025, BYD despachó 4,55 millones de vehículos. Enfrente, Toyota colocó 10,5 millones (sin sumar las filiales Daihatsu ni Hino). Es decir, la china tendría que duplicar su volumen actual para alcanzar al gigante japonés. Y hacerlo, además, con una gama compuesta exclusivamente por coches eléctricos e híbridos enchufables, una tecnología que todavía pelea por ganar terreno en regiones clave.

La hoja de ruta de Stella Li para el sorpasso

Stella Li lo tiene claro: no hacen falta talonario ni fusiones. La directiva defiende que el crecimiento orgánico bastará, apoyándose en la tecnología propia de BYD: las baterías Blade de segunda generación, el sistema de carga ultrarrápida Flash Charging 2.0 y la familia de asistentes God’s Eye. Esos son los cimientos sobre los que BYD espera levantar un imperio global.

En cuanto a la expansión geográfica, la compañía está reforzando su presencia en Australia, Europa, Latinoamérica y el sudeste asiático. El mercado estadounidense, por el momento, queda fuera del mapa, pero Li no lo ve como un obstáculo insalvable.

Y si la ocasión lo merece, BYD tampoco descarta comprar alguna marca ya asentada. En Europa, por ejemplo, los modelos de Fang Cheng Bao se venderán bajo el paraguas de Denza, una estrategia de marca única que busca concentrar esfuerzos. La lección de Geely con Volvo o SAIC con MG está muy presente: una marca conocida abre puertas que cuestan años de publicidad. Sin embargo, de momento no hay objetivos de adquisición concretos.

Hablando de Europa, BYD también ha creado modelos a medida, como el Dolphin G DM-i, pensado expresamente para el gusto y las normativas del Viejo Continente.

Duplicar el tamaño en cinco años sin comprar marcas ni vender en Estados Unidos: el plan de BYD es tan ambicioso como arriesgado.

Todo esto se cocina mientras Wang Chuanfu, fundador y CEO, ya mencionó el objetivo de superar a Toyota en la última junta general de accionistas. Así que la apuesta va en serio.

Publicidad

Información útil para el conductor

  • Cifra clave: BYD vendió 1,78 millones de coches en el primer semestre de 2026, un 16 % menos que hace un año, mientras Toyota superó los 10 millones en 2025.
  • Comparativa: La caída de ventas en China (-46 %) contrasta con la expansión en mercados exteriores, donde la marca ya crece tras ocho meses a la baja.
  • Ganadores / perdedores: Toyota mantiene el liderazgo mundial con una ventaja de más del doble, pero BYD apuesta por tecnología propia sin depender de adquisiciones.
  • Lectura de Motor16: Para el conductor europeo, esto se traduce en más modelos eléctricos e híbridos enchufables de BYD con precios competitivos y asistentes como el God’s Eye, que podrían llegar a los segmentos de volumen en los próximos dos años.