Un motor V10 de 8.0 litros, el corazón de un Dodge Viper, impulsa una motocicleta artesanal que ha recorrido más de 14.500 kilómetros y que en unos días buscará nuevo dueño en una subasta británica. La Millyard Viper V10, con 500 CV y homologada para circular, es una de las máquinas más extremas jamás construidas sobre dos ruedas.
La casa de subastas encargada de la venta ha anunciado que el ejemplar saldrá a puja el próximo 22 de julio, con una estimación de entre 118.000 y 176.000 euros al cambio actual (100.000-150.000 libras). Una cifra que refleja tanto la singularidad del proyecto como el creciente interés por las piezas únicas de ingeniería artesanal.
El creador y cinco años de ingeniería artesanal
Allen Millyard no es un constructor cualquiera. Este ingeniero británico, conocido por sus creaciones imposibles, adquirió en 2004 un motor usado de Dodge Viper, un bloque de 10 cilindros en V con 8.0 litros de cubicaje. Lo normal habría sido restaurarlo o convertirlo en un elemento decorativo; Millyard decidió convertirlo en el chasis y alma de una moto.
El proyecto le llevó cinco años. No se limitó a acoplar el motor a un bastidor, sino que diseñó toda la máquina a su alrededor. El propio bloque actúa como elemento estructural: los subchasis delantero y trasero, fabricados en tubo de acero y aluminio, se atornillan directamente al motor, mientras que el basculante monobrazo se ancla a la caja de cambios. La suspensión delantera recurrió a tubos de cilindros hidráulicos JCB de 75 milímetros, muelles Hagon y amortiguadores provenientes de una Yamaha R1.
El resultado es una motocicleta que parece salida de fábrica, con un acabado meticuloso que esconde la complejidad de haber hecho funcionar un V10 de semejante tamaño en un chasis de dos ruedas. La moto ha superado con creces la categoría de «proyecto de garaje» para convertirse en una obra de ingeniería funcional y homologada para carretera.
Construir una moto alrededor de un V10 de Viper, homologarla y recorrer con ella más de 14.500 kilómetros es la quintaesencia de la artesanía automovilística sin concesiones.
Prestaciones de infarto: 500 CV y récord Guinness
El V10 de esta Millyard Viper V10 entrega alrededor de 500 CV y 712 Nm de par, una cifra que en un coche ya sería imponente, pero en una motocicleta alcanza niveles de locura. A pesar de que el acelerador no se llegó a abrir del todo en la prueba de velocidad máxima, en 2009 el probador Bruce Dunn alcanzó 333 km/h en la pista de Bruntingthorpe.
En 2023, la moto volvió a los titulares al lograr un récord Guinness. Con el presentador británico Henry Cole como pasajero, el vehículo alcanzó 295 km/h con dos personas a bordo, superando la anterior plusmarca de velocidad en tándem por casi 8 km/h. La proeza subraya no solo la potencia bruta del motor, sino la estabilidad lograda por el diseño artesanal.

Pero quizá el dato más revelador no esté en los récords, sino en los más de 14.500 kilómetros que Millyard ha recorrido con ella, incluyendo varias vueltas al trazado del Tourist Trophy de la Isla de Man. La moto no es un objeto de exposición, sino una máquina pensada para ser conducida y disfrutada.
Lo que representa esta moto para la cultura del motor
La Millyard Viper V10 es mucho más que una anécdota de ingeniero excéntrico. Su existencia demuestra que, incluso en la era de la estandarización industrial y las normativas cada vez más restrictivas, todavía hay espacio para proyectos artesanales que desafían los límites de lo posible. Que una motocicleta con un motor de 8.0 litros y 500 CV esté homologada para circular por carretera resulta casi inverosímil.
Desde el punto de vista del aficionado español, la noticia invita a reflexionar sobre la distancia que separa la cultura de homologación británica de la continental. Mientras en España la inspección técnica de vehículos únicos es un camino tortuoso, en Reino Unido existen vías para legalizar creaciones como esta, siempre que se superen las correspondientes revisiones. La Millyard Viper V10 es, en ese sentido, un recordatorio de que la pasión por el motor puede abrirse paso incluso entre los resquicios de la regulación.
La subasta de los próximos días, con una horquilla que oscila entre los 118.000 y 176.000 euros, atraerá sin duda a coleccionistas de todo el mundo. Más allá del precio, lo que está en juego es la conservación de un pedazo de historia viva de la cultura automovilística, un tributo al ingenio y a la diversión sobre dos ruedas que probablemente no volverá a repetirse.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: entre 118.000 y 176.000 euros (100.000-150.000 libras) es el precio estimado de subasta de la moto con motor V10.
- Consejo práctico: si te apasionan las piezas únicas, esta subasta británica del 22 de julio es una cita ineludible para coleccionistas, aunque la puja se espera elevada.
- Así te afecta: aunque no planees pujar, la existencia de una máquina así recuerda que la cultura del motor artesano sigue viva, y que en Reino Unido es posible matricular creaciones que en España rozarían la utopía.

