Renault Group acaba de fabricar su vehículo eléctrico número un millón en Francia desde 2010, un hito que corona su apuesta industrial y que sitúa a ElectriCity, su polo eléctrico del norte del país, como el mayor centro de producción de coches eléctricos de Europa.
Hace quince años, el coche eléctrico era, para la mayoría del sector, una incógnita. Renault Group decidió jugársela: en 2010 lanzó el ZOE y el Kangoo ZE, dos modelos que hoy se recuerdan como el origen de una transformación que ha acabado marcando el destino industrial de Francia.

Aquella apuesta se ha convertido en una realidad tangible. El grupo ha superado el millón de vehículos eléctricos diseñados y fabricados en suelo francés, un volumen que convierte al país en un actor central de la electrificación automovilística europea.
François Provost, consejero delegado de Renault Group, ha resumido el momento como un motivo de «orgullo colectivo»: el de los equipos y proveedores que fabrican los vehículos, el de los clientes que los eligen y el de un grupo que ha apostado a largo plazo por Francia. El directivo ha recordado que, desde 2021, la compañía ha destinado 13.000 millones de euros a construir la cadena de valor del vehículo eléctrico en sus operaciones francesas, y ha avanzado que, si las condiciones lo permiten, invertirá otros 13.000 millones dentro de su plan a medio plazo, futuREady.
ElectriCity, el corazón eléctrico de Europa

Si hay un lugar que simboliza esta transformación, es Douai. Allí, en pleno corazón industrial del norte de Francia, ElectriCity —el polo que agrupa las plantas de Douai y Maubeuge— acaba de fabricar su unidad número 600.000 fabricada, consolidándose en solo cinco años como el mayor hub europeo de producción de vehículos eléctricos.
El modelo que mejor representa este despegue es el Renault 5 E-Tech eléctrico, un coche popular y fabricado en Francia que se ha convertido en el estandarte de la democratización del eléctrico. Las cifras lo confirman: a finales de 2025 se alcanzaron las 100.000 unidades producidas, y la planta ya encamina superar las 200.000 desde su lanzamiento este mismo año.
Maubeuge, por su parte, es donde arrancó todo en 2011 con el Kangoo ZE, y hoy fabrica también el Renault 4 E-Tech eléctrico, líder de su segmento en Francia.
El crecimiento de ElectriCity también se traduce en empleo: 700 puestos fijos creados entre 2022 y 2025, otros 300 en proceso de contratación hasta 2027, y la puesta en marcha de un turno de noche a tiempo parcial en Douai, donde se han incorporado 550 trabajadores temporales desde octubre. En septiembre, la planta acelerará aún más su ritmo para responder a la creciente demanda comercial.
Además, ElectriCity ha reforzado su carácter multimarca: junto a Renault y Alpine, sus líneas ya producen vehículos para Nissan y Mitsubishi, y próximamente también para Ford, reforzando su papel estratégico en la industria automovilística europea.
El ecosistema industrial de Renault se extiende por toda Francia

El éxito de Douai y Maubeuge no se entiende sin el resto del entramado industrial francés del grupo. El 100% de sus centros en el país están volcados en la transición eléctrica: las plantas de carrocería y montaje de Douai, Maubeuge, Dieppe, Batilly y Sandouville trabajan de la mano de los centros mecánicos de Cléon, Ruitz y Le Mans, además de la Refábrica de Flins, especializada en economía circular.
Renault Group también ha desarrollado toda una gama de vehículos comerciales ligeros eléctricos junto al Kangoo E-Tech eléctrico: el Trafic Van E-Tech eléctrico, primer vehículo comercial ligero nativamente eléctrico del mercado, y el Master E-Tech eléctrico, fabricados respectivamente en Maubeuge, Sandouville y Batilly. Y el grupo va a dar un paso más: a finales de 2026 se convertirá en el primer fabricante europeo en introducir un Software Defined Vehicle (SDV) en el segmento de las furgonetas, con el lanzamiento del nuevo Trafic E-Tech eléctrico.
Todo este despliegue va acompañado de una renovación profunda de competencias: 53.000 empleados ya se han formado en los oficios del futuro a través de Reknow University, en ámbitos como la electrificación, las tecnologías de batería, la inteligencia artificial y la economía circular.
Empleo, territorio e industria local

Detrás de cada coche eléctrico fabricado en Francia hay mucho más que una cadena de montaje. Renault Group emplea a cerca de 39.000 personas en el país y sostiene, además, unos 35.000 empleos indirectos a través de su red de proveedores, un ecosistema industrial completo que da vida a los territorios donde opera.
Para la marca del rombo, producir en Francia es también una cuestión estratégica de fondo: frente a una competencia internacional que compite en precio, fabricar y consumir vehículos hechos en el propio país significa sostener una industria local, innovadora y sostenible.
Y, para quienes ya conducen uno de estos modelos eléctricos, supone además una ventaja muy concreta en el bolsillo: cargar en casa cuesta poco más de 8 euros, lo que permite recorrer 100 kilómetros por menos de 3 euros.
El millón de vehículos eléctricos fabricados en Francia y las 600.000 unidades de ElectriCity no son cifras redondas. Son, sobre todo, la prueba de que la transición eléctrica puede convertirse en una auténtica oportunidad industrial para el país.


