Hasta ahora teníamos claro que Aston Martin iba a ampliar la gama del Vantage con una versión más radical, que probablemente llevaría las siglas RS e iría claramente hacia las versiones más radicales del Porsche 911. Sin embargo, no nos esperábamos una variante descapotable: el Vantage RS Roadster, que está siendo testado en Nürburgring.
El Vantage RS Roadster llegará con un planteamiento muy radical que le colocará en la órbita del 911 GT3 S/C, aunque por su nivel de potencia bien podría estar al nivel del Turbo S Cabrio y sus 711 CV.
Lo llamativo del hallazgo no es solo la ausencia de techo, sino el hecho de que la firma británica haya decidido no renunciar a nada por el camino. Normalmente, convertir un cupé de altas prestaciones en descapotable obliga a suavizar el carácter del coche: refuerzos de chasis, algo más de peso y, en muchos casos, una reducción del apéndice aerodinámico por motivos de diseño o de rigidez estructural. Aquí no ha sido así. El prototipo fotografiado conserva prácticamente intacto el paquete aerodinámico de la variante cupé, lo que sugiere que la marca ha diseñado esta carrocería descapotable desde el primer boceto pensando en el circuito, no como una versión de gama para pasear con el pelo al viento.

El elemento más evidente sigue siendo el enorme alerón trasero fijo, idéntico en tamaño y posición al que ya vimos en el prototipo cupé, algo poco habitual en un roadster, donde suele optarse por soluciones retráctiles o de menor tamaño por motivos estéticos. A él se suma un splitter delantero de grandes dimensiones y unas tomas de aire muy marcadas en los pasos de rueda, de estética directamente heredada del Porsche 911 GT3 RS, cuya función es reducir la sobrepresión que se genera en el interior de las llantas a alta velocidad y mejorar así la estabilidad del tren delantero.
En la zaga, el prototipo roadster repite otro de los cambios más comentados de la variante cupé: el nuevo sistema de escape de cuatro salidas, que abandona su tradicional ubicación en las esquinas exteriores del paragolpes para agruparse en el centro de un difusor completamente rediseñado. Es una disposición típica de los modelos de competición, donde se prioriza el flujo de aire limpio hacia el difusor por encima de la estética tradicional del escape en las esquinas.
El tren de rodaje tampoco deja lugar a dudas sobre las intenciones del modelo. Los fotógrafos han podido apreciar un sistema de frenos de carbono-cerámica, mucho más ligero que uno convencional de acero y capaz de soportar sesiones de circuito repetidas sin sufrir fading. A esto se añaden unos faldones laterales ensanchados y una altura de la carrocería sensiblemente más baja que la del Vantage S, señal de una puesta a punto de suspensión mucho más orientada a la pista que a la comodidad diaria.

La gran incógnita sigue estando bajo el capó. El sonido registrado en los últimos avistamientos apunta a una versión muy reelaborada del V8 biturbo de 4.0 litros que Aston Martin comparte con Mercedes-AMG, presente ya en el propio Vantage y en el DB12. No obstante, entre los aficionados más optimistas no falta quien sueña con una despedida por todo lo alto con el V12 de 5.2 litros de la marca, un motor que ya se ha llegado a probar en el vano motor de otros Vantage de desarrollo.
Sea cual sea la mecánica definitiva, la potencia superará la barrera de los 700 CV, una cifra que situaría a este Vantage muy por encima de los 680 CV del actual Vantage S y lo colocaría de lleno en el terreno de los superdeportivos de circuito homologados para calle. La caja de cambios tampoco se libra de la puesta a punto. El ya de por sí rápido cambio automático ZF de 8 velocidades estaría siendo recalibrado para ofrecer relaciones más cortas y cambios de marcha más agresivos, pensados para exprimir el motor en el límite durante las tandas de circuito, en lugar de priorizar el confort de uso en carretera abierta.
El debut oficial de la gama, tanto en su versión cupé como en esta variante roadster, se espera para 2027, previsiblemente bajo la órbita de Aston Martin Racing y con las siglas AMR o RS acompañando al nombre Vantage. Hasta entonces, todo apunta a que seguiremos viendo nuevos prototipos rodando por los alrededores del Nürburgring, cada vez con menos camuflaje y más pistas sobre sus prestaciones finales.
Galería de imágenes espía del Aston Martin Vantage RS Roadster
Fotos: SHProshots
















